Undécima Salida Senderista del Año 2.026
DE OTSAGABIA A HIRIBERRI
Segunda Etapa de la Selva de Irati
Realizada el domingo, 7 de Junio - 20'5 Km y 1.000 m de Desnivel de Dificultad Moderada
Escasos minutos antes de las 7:00 en la puerta calle de la Estación Central de Autobuses, seis senderistas acudieron a la convocatoria con destino Selva de Irati.
En el vehículo de Diego, conductor, sólo podían montar cuatro personas más, de modo que después de echarlo en suerte, quedó excluido el más asiduo, Song Shen. Los otros cuatro: Mª Luz, Gonzalo C., F. Javier y Pascal accedieron.
Por la carretera de Alagón, Remolinos,Tauste, Cinco Villas, Sádaba, Castilliscar, enlazaron con el trazado navarro que les llevaría por fin a Otsagabía,una población pintoresca y de recio sabor tradicional con una muy atractiva arquitectura, donde todas las viviendas de atractiva hechura exhiben balcones cuajados de flores rojas, a donde llegarían en tres horas a las 10:00. Allí, visitaron la iglesia de sólida arquitectura y robusta torre de piedra, portal gótico con archivoltas, e interior con bóveda de crucería y profuso retablo en el altar mayor. Entraron en la oficina de turismo donde terminaron de asesorarse e hicieron pequeñas comprar en la panadería tradicional.
Creíamos no necesario advertir que el conductor, Diego, se abstuvo de intervenir en el trayecto, pues convalece de su lesión de menisco padecida en la salida que llevó a sus compañeros a la ascensión del Cabezo del Caíz en el Moncayo.
Hay dos senderos que a mitad de itinerario convergen, el SL-65, paralelo al río Zatoia, y el GR-11 transpirenaico. Ambos salen de detrás de la iglesia, por camino bizarro de tusas que afloran del subsuelo y una vegetación que irradia frescor y envuelve el ámbito local. A los dos Km alcanzan la ermita de Muskilda de torre blanca y circular. Retomaron el sendero flanqueado de profusa vegetación y a las 4'4 Km divisaron una borda, donde comienza el ascenso más fuerte a Abodi.
No por ello el ritmo de la marcha de los cuatro deja de ser vivo y meritorio. Rampas de larga tirada remontan laderas de la sierra que se opone en su horizonte. Una abundante ganadería destaca en los altos cerros donde caballos de llamativa robustez son por detrás conducidos por ganaderos al volante de especiales vehículos. La imponente presencia de los cuadrúpedos no impide que se acerquen con vivas muestras sociables a los montañeros que se asombran tanto por su alzado como por su vigorosa y saludable anatomía de color bayo.
Más adelante y más alto, las mesnadas bovinas de color blanco y afiladas astas ramonean por el área del pivote geodésico. Ha movido un viento que traslada jirones de nubes de un lado al otro y que nada tiene que ver con la calma y el calor del inicio. Nada detiene a los curtidos marchadores que van pulverizando los Kms de modo que llegan al Paso de las Alforjas o Arrizabala frisando los 7'8 a partir del comienzo. Pero las manecillas del reloj tampoco se detienen y ya andan por el mediodía. No pueden disimular a caballo de unas lomas redondeadas rayanas en los 1.400 m de altitud el placer de navegar por techos y divisorias de aguas que dan a vertientes y profundidades de valles totalmente cuajados de masas boscosas y pratenses. Estas manchas de intensos verdes componen un mosaico en que las pinceladas en tonos oscuros, a veces casi negros, otras más brillantes y nunca pálidos, pero más claros, se ven sombreados por las nubes blancas que proyectan torvas y borrones.
Siguen por la sierra de Abodi y una laguna meandriforme se amolda en el fondo del valle a la fisionomía orográfica que aporta impresionantes vistas a Irati. Aunque arriba y bajo la suela de nuestros calzados, hollamos una zona pelada, pero de buen pasto. Atraviesan un área, ahora, donde afloran pequeños montículos con un orificio central indicativos de restos dolménicos hasta llegar a Idorrokia, el monte que se encuentra encima del paso de Tapla a 1.365 m. En suma, se ha atravesado el ecuador del itinerario, es el Km 10'8.
Continuaron hacia el oeste por pista de tierra pasando cerca del monte Goñiburu, una balsa y una manga ganadera, en declive ya en territorio aezcoano, y próximo al escarpe del monte Berrendi, se adentran en el bosque de hayas con un monte bajo plagado de umbelíferas hasta el paso Ollokiate, Km 17, tramo descendente por ladera de bosque y después sin él, abrevaderos y el objetivo de la odisea terrestre de 6 horas y media de duración, Hiriberri, donde a la vista y a la espera estaba el ocupante del vehículo a las !7:00 , quien por carretera vía Tudela transportaría el brioso cuarteto hasta la capital aragonesa, en tres horas, esto es, las 20:00.