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Provincia Bética

Provincia Bética de la Compañía de Jesús
Ciudades con comunidades jesuitas en Andalucía en 1767
La Provincia de Andalucía se creó el 7 de enero de 1554 por la carta que San Ignacio escribía a Nadal (por entonces en España para promulgar y declarar las Constituciones) para que antes de su partida dejara establecidas las tres nuevas Provincias hispanas: Aragón, Toledo y Andalucía. El territorio de la Provincia andaluza era “Andaluzia, á la qual se ayuntará, si os pareziere, Salamanca, y lo que se hiziere en Estremadura y Granada”. Fue nombrado el P. Miguel de Torres (1509-1593), como primer Provincial. Lo dispuesto por San Ignacio se ejecutó en una reunión en los primeros días de abril de 1554 en Medina del Campo (Valladolid). La Provincia de Andalucía se limitó a los antiguos reinos medievales de Jaén, Córdoba, Granada y Sevilla (que incluía la comarca de Fregenal, al sur de Badajoz). Las Islas Canarias no se mencionan en estos primeros documentos, pero quedaron incorporadas a la Provincia, como lugar de misión, en cuanto diócesis sufragánea de Sevilla, hasta el establecimiento de comunidades permanentes a finales del siglo XVII.

Ciudades con comunidades jesuitas en la Provincia Bética en 2011
Después de la expulsión (1767) supresión (1773) y restauración de la Compañía (1814) los jesuitas volvieron a Andalucía (Sevilla) en 1817. El siglo XIX fue muy agitado con varias disoluciones, pero con la época de tranquilidad que produjo la Restauración Alfonsina, la Compañía se desarrolló mucho, lo que permitió que el 31 de julio de 1924 el Superior General Wlodimiro Ledochowski firmara un decreto por el que la Provincia de Toledo se dividía en las Provincias de Toledo y Bética, que sólo comprendía a Andalucía. Las Islas Canarias pertenecieron a la Provincia de Aragón, Toledo (1875-1920), Castilla (1920-1950) y Castilla Oriental (1950-52), de donde se incorporan a la Provincia Bética en 1952.


Han dependido de la Provincia Bética: Islas Carolinas, Marianas y Marshall (1925-1946), Ecuador (1924-1952), Japón 1948-1957) y Paraguay (1958-1972). Para ayudar a las misiones se constituyó la Procura del Japón y Paraguay, heredera de las funciones del Oficio de Indias, de la Edad Moderna.