Testimonios de esperanza

La estrella de Lituania vive gracias a la valentía de su madre

Saras Jasikevicius juega en el Panathinaikos.

Lituania fue el año pasado el muro que separaba a España de la final olímpica y Sarunas Jasikevicius el eje sobre el que gira, su estrella, el alma del equipo. Ambas formaciones se conocen al dedillo, se han enfrentado a menudo y un puñado de lituanos, incluido 'Saras', juegan o han jugado en equipos ACB. El partido es de los que marcan, una ocasión para dejar trazo. Es obvio el reto de los lituanos, que han coleccionado tres bronces y un cuarto puesto en las cuatro últimas ediciones de los Juegos, y evidente el de los españoles, con la memorable final de 1984 ante la selección estadounidense de Michael Jordan en el retrovisor. De fondo, un montón de anhelos y motivaciones personales, historias a veces sumergidas por la intensidad y grandeza del momento. Una de ellas atañe a Jasikevicius. Es antigua pero poco conocida. La desveló su propia madre, Rita Jasikeviciene.

Componente de la selección de balonmano de la URSS, Rita tenía que haber disputado los Juegos Olímpicos de 1976. No pudo hacerlo. 'Mi carrera iba muy bien hasta que me quedé embarazada y me perdí aquellos Juegos. El seleccionador Igor Turcin dijo claramente que no quería verme nunca más. Jamás me perdonó que no abortase', relató Rita Jasikeviciene al periódico lituano Kauno Diena. El 5 de marzo de 1976, Rita dio a luz un niño al que puso por nombre Sarunas. La historia es una de las muchas provocadas por los draconianos métodos del antiguo sistema deportivo soviético. Los objetivos estaban por encima de cualquier consideración ética o moral. 'Turcin es el único hombre del que he tenido miedo. Si le ordenaba algo a una jugadora de balonmano, ella lo hacía sin preguntar', cuenta Rita Jasikeviciene.

La URSS ganó la medalla de oro de balonmano femenino en aquellos Juegos de 1976 sin el concurso de la madre de Jasikevicius, que siguió con su carrera pero ya no volvió a la selección. 'Yo bromeaba y le decía al pequeño Sarunas: 'Me debes unos Juegos Olímpicos'. En los que tuvieron lugar hace ocho años en Sydney nos compró entradas para mí y para su padre'. En la ciudad australiana Rita pudo ver desde la grada como su hijo estuvo a punto de provocar la primera derrota de una selección estadounidense formada por jugadores de la NBA y cómo conquistó la medalla de bronce. Cuatro años después, en Atenas, Saras condujo a Lituania a su primera victoria ante Estados Unidos (94-90).

A sus 32 años, en la cúspide de una prolongada y exitosa carrera, con el paréntesis de un fracasado intento de triunfar en la NBA con los Indiana Pacers y los Golden State Warriors, Jasikevicius vuelve a aspirar a todo en unos Juegos Olímpicos. Formado en la Universidad de Maryland, regresó a Lituania en 1999 y desde entonces ha completado un palmarés extraordinario con tres Euroligas, una con el Barça y dos con el Maccabi, y campeonatos de Liga allá donde fue: España, Israel y, ahora, Grecia donde viste los colores del Panathinaikos.

'Lo he visto más delgado y en plena forma. Ha mejorado respecto a otros campeonatos e incluso defiende con más intensidad que es la faceta que más le cuesta. Debemos buscar un ritmo de juego alto para limitar lo mucho que aporta en ataque', observa el seleccionador español Aíto García Reneses y su entrenador durante sus dos primeros años con el Barcelona. Saras estará una vez más frente a la selección española. Bajo su dirección Lituania privó del oro a España en la final del Europeo de 2003 en Suecia. En el Mundial de 2006, la selección entonces dirigida por Pepu Hernández se quitó la espina con una victoria por 89-76 aunque Jasikevicius no disputó el torneo. Esta vez en juego está el pase a la final olímpica.