Carta en defensa del español (13/09/2007)

Distinguidos señores:

La facultad de Traducción e Interpretación de la universidad Alfonsox el Sabio ejerce este año la dirección de la ccduti y, desde esa privilegiada posición, se propone contribuir a la pujanza del español y a su consolidación como lengua universal, sobre todo,  a impulsarla como lengua de traducción, ciencia, tecnología y empresa. A nuestra lengua, tan activa en el crecimiento demográfico, tan atractiva para los estudiantes de todo el mundo, que la incluyen entre su preferencias a la hora de diseñar sus planes de carrera,  y tan dinámica en la propagación de la cultura latina como prometedora en el ámbito de los negocios de la mano de la creciente globalización, le falta solidez científica y empuje en la industria, en la tecnología y en el ámbito de la empresa, en donde  compite sin ventaja con el inglés.

En los últimos años y con frecuencia, asoman a los periódicos noticias y artículos que hablan de la vitalidad de la lengua española y de su pujante despliegue en Estados Unidos. No es sólo por su crecimiento vegetativo, sino por el desarrollo y estímulo de las comunicaciones y de los medios de habla hispana, alentados por una población creciente que empieza a consolidar, en algunos estados, un poder económico y una capacidad de consumo que influyen en la publicidad o el marketing y hacen reflexionar a los líderes políticos sobre la conveniencia de interesarse por la lengua de Cervantes. Según las cifras del último censo de Estados Unidos recientemente publicadas, los latinos son 44 millones y el español se habla ya en un 12 por ciento de los hogares del país. Es más, las perspectivas de crecimiento son muy prometedoras: el español, en medio siglo, será el que gane la batalla demográfica frente al inglés, según pronostica el filólogo e investigador británico David Graddol.

Del interés que suscita la cultura hispana es buena muestra el número creciente de publicaciones y traducciones, el avance en Internet, la expansión de cadenas de radio, televisión o periódicos (la cadena Univisión, que emite en español, sobrepasa en audiencia, según datos de El Mundo [1], a los cuatro canales en inglés). El despertar de una conciencia de cultura sólida y pujante se advierte en películas, obras teatrales o canciones que invitan a expresarse en  «el mismo idioma» como un signo de unidad y fortaleza.

La lengua española, de hecho, tiene hoy un peso económico considerable; en España, alcanza el 15 por ciento del PIB, según Martín Municio. Los últimos congresos internacionales de la lengua española  ─Valladolid, 2001; Rosario 2004 y Cartagena, 2007─ han incluido ponencias y foros que ponen de manifiesto la fuerza económica que implica la unidad idiomática  y la ventaja competitiva que ello implica para la distribución comercial en un mercado tan amplio y tan poco explotado). En palabras de  Francisco de Bergia, director general adjunto de Telefónica, «no hay que olvidar que la lengua es seña de identidad cultural, vehículo de comunicación, pero, también, fuente de riqueza y activo competitivo».

Pero a nuestra lengua, en palabras de Juan Luis Cebrián en su ponencia en el Congreso de Rosario en 2004, «el campo de la tecnología se nos resiste». Por lo tanto, hay que potenciar el uso del español en la investigación científica y en la economía, propiciar traducciones adecuadas y uniformes de los nuevos términos de esas disciplinas y defenderse, como de la peste, de la invasión de barbarismos que están generando.

El brillante lingüista Juan Ramón Lodares advertía de que no podemos perder la oportunidad desgastando energías en cuestiones irrelevantes porque «estamos en la hora industrial del español» que los hispanohablantes, «una de las pocas comunidades lingüísticas multinacionales» deben saber aprovechar sin pérdida de tiempo.

Las personas que representamos la CCDUTI, decanos y directores de los departamentos de Traducción e Interpretación de toda España, somos muy conscientes de la necesidad urgente de que el español compita sin complejos ni desventajas en el ámbito de la economía mundial, por lo que hemos previsto llevar a cabo un programa de actividades que vayan encaminadas a generar ideas y proyectos que abran las puertas de nuestro idioma al ámbito de la ciencia y la industria, que promuevan una acción unitaria en torno al español como lengua internacional.

Se trata de un proyecto ilusionante y ambicioso con el que pretendemos sumar fuerzas, por lo que recibiremos de muy buen grado las aportaciones y sugerencias que consideren útiles. Les adelantamos algunas de las acciones que tenemos previsto realizar:

1. Celebración el 25 de noviembre del Día Universitario del Español, coincidiendo con la fecha de nacimiento de Lope de Vega, en el que nos proponemos celebrar lecturas, debates y foros sobre el papel del español en el mundo y su expansión como lengua internacional. Pretendemos que los medios de comunicación se sumen a esta iniciativa mediante la participación en programas, la publicación de artículos y la invitación a los medios a participar en las actividades

Les invitamos calurosamente, por tanto, a que se sumen a esta iniciativa y contribuyan con su inestimable aporte a las acciones que se pongan en marcha con este propósito.

 

Reciban nuestros mejores saludos.

[1] El Mundo [Cultura], 13 de septiembre de 2007.