Introducción
Se proponen tres puertas tras las que hay un coche y dos cabras, donde elige alguien que no sabe en qué puerta está el coche. Tras elegir, otra persona que conoce dónde está el coche y las cabras abre otra puerta con una cabra y propone la opción de cambiar de puerta elegida. La idea sería ganar el coche (caso favorable) y no una cabra (caso desfavorable).
En esta obra se presenta un desarrollo teórico sobre si conviene o no cambiar la puerta, concluyéndose en que es mejor cambiar y ofreciéndose una estimación de probabilidad de las opciones. Finalmente se presenta una tabla con ideas contrastando con esta teoría, se comenta sobre diferencias y su trasfondo, y distintas formas de expresar sobre el problema.
Desarrollo teórico
Al quitarse una puerta con una cabra se conoce que hay algo fuera del problema, y con eso se va a replantear sobre la parte probabilística de acierto que antes se atribuía a esa opción. Se van a dar dos formas de considerar sobre la incógnita sobre las que más adelante se ofrecerá interpretación. Una toma enteramente el 33,33% de variación de probabilidad en el problema que supone el descarte de una puerta (sale una puerta que conlleva un 33,33% de probabilidad de acierto a distribuir) y la otra el 16,66% de variación sobre el 50% en la opción que supone la retirada de una puerta con una cabra (en estos cálculos pasa de tener un 33,33% a tener un 50% y la resta es 16,66%, con estos datos se va a reformular).
Se ha tenido en cuenta que deliberadamente se dejará una puerta sin abrir, que esconderá el coche si no se ha elegido el coche, y se ha calculado desde la probabilidad de coche en la elegida en un primer momento, deduciéndose directamente el resto.
Sobre variaciones
Descuartizando de otra manera
Tablas comparativas de probabilidades
Probabilidades con los casos posibles
Las dos primeras tablas son una representación de los casos posibles según la puerta elegida, la puerta abierta con CABRA y la probabilidad asociada a la puerta. Por ejemplo, 121 es que se elige la puerta 1, se abre la puerta 2 con CABRA, y cómo queda la probabilidad en la puerta 1. Se asume neutralidad en la elección de las puertas (no hay preferencia por ninguna en particular más allá de que la que se abre antes de la opción de cambiar es con CABRA, y no se puede abrir la elegida en un primer momento). La primera expresa las posibilidades cuando no se cambia, la segunda cuando se cambia.
Por las dos primeras tablas se ve que la probabilidad de COCHE en la puerta 1 cuando no se cambia es 11,11% sumando las dos posibilidades que hay de que se abra una puerta con CABRA, y hay dos posibilidades cuando se elige COCHE. En ese caso, la probabilidad de CABRA es 22,22%, haciendo una diferencia de 11,11%. Además, la probabilidad de COCHE en la puerta 1 sin cambiar es 5,55% cuando solo se tiene una puerta con CABRA a abrir, y esto sucede cuando se elige CABRA, mientras que la probabilidad de CABRA en ese caso es 11,11%, haciendo una diferencia de 5,55%.
Representación del movimiento de probabilidades y sobre la doble solución
En un desarrollo de los datos a partir de las dos primeras tablas, en un intento de representar el movimiento en el problema en sí y la doble solución antes señalada, se ha supuesto que se elige la puerta 1 y se abre la 2. En las filas, COCHE (1) supone un punto de vista y COCHE (2) otro, en lo que es la naturaleza del problema y las dos formas vistas de resolver sobre la incógnita. Se da simultaneidad como representación que acaba por descubrir una ecuación a partir del movimiento y posibilidad de los propios casos posibles y como representación del añadido que supone el reparto de probabilidad que quedó fuera al descubrirse una CABRA, del que se habló antes.
Por lo que se observa, se sugiere que una de ellas (COCHE (2)) supone que COCHE no se encuentra en la puerta 1, y por eso aparece un 0 en la columna 131, mientras que la otra atribuye un 11,11% de probabilidad a la puerta 1, a diferencia del 5,55% del otro caso (la puerta 3 no podría ser abierta en caso de encontrarse COCHE allí). En esa tabla aparecen casillas en gris, en una peculiar figuración de la situación hacia una utilidad representativa del problema matemático.
Según la consideración con la que se vio la doble solución antes referida, se cogió 1/3 de acierto que quedaba a distribuir (desde dos puntos de vista) y se asumió a la elegida inicialmente, para después invertir según las características del problema donde deliberadamente habrá acierto o no según se haya elegido al principio. Esto supuso dejar 1/3 fuera del problema en la de 38,88%-61,11%, considerando en "absoluto", y de ahí el carácter imprescindible de esas dos partes, donde la de 44,44%-55,55% sí contiene ese 1/3 que se dejó fuera, pero lo sobrecontiene si se ve desde el otro punto de vista. Una interpretación a la doble solución, en un principio, podría ser como máximo y mínimo, ya que en cualquier caso, por los cálculos realizados hay una variación mínima de 5,55% y una máxima de 11,11%, según se presentó. Sin embargo, se pensó en una ponderación suponiendo y encajando con que una se corresponde con el caso en el que se acierta COCHE en un primer momento (1/3) y la otra con el que se acierta CABRA (2/3), quedando la estimación de relación probabilística en 40,74%-59,25%, de acierto-error en la elegida en un primer momento y/o como probabilidad de COCHE en opción elegida inicialmente-opción cambiando, es decir:
Probabilidad para COCHE sin cambiar de elección y/o para CABRA cambiándola:
(1/3)*[1/3+(1/3)*(1/3)]+(2/3)*[1/3+(1/3)*(1/2-1/3)] = 40,74%
Probabilidad para CABRA sin cambiar de elección y/o para COCHE cambiándola:
(1/3)*[2/3-(1/3)*(1/3)]+(2/3)*[2/3-(1/3)*(1/2-1/3)] = 59,25%
Contrastando ideas con otra representación en tabla
Según los resultados presentados, teóricamente en este problema sin cambiar de puerta se ganaría con más de un 33,33% (1/3) de probabilidad, aunque inicialmente hay tres puertas y pueda pensarse que con un 33,33% elige la que tiene el coche.
A continuación aparece una tabla, donde se han colocado una serie de casos "neutralmente" en cuanto al cómo se distribuyen las posibilidades, por la que se ve que:
1. Cuando se intenta hacer un análisis por puerta que se abre con cabra, se advierte que si se supone que se elige una y abre otra, el caso 2, el 5 y el 8 son imposibles (marcados en rojo, excepto la cabra en verde de la fila que también debería estar en rojo pero queriendo juntar en la misma tabla lo que se dice en el siguiente párrafo se ha dejado así, de todas formas representando que ese caso de cabra en la elegida no sería posible), y por tanto no pueden aparecer en un cómputo de casos favorables/posibles.
2. Se advierte que las puertas que pueden abrirse eligiendo una de las puertas son las marcadas en verde, quedando inalterada la cantidad de probabilidad de ganar coche: desde este punto de vista es irrelevante que los casos estén marcados en rojo (así escritos por lo explicado en el párrafo anterior) desde que no importa qué puerta abra si no el que pueda abrir una de ellas en cada caso. Cuando hay dos cabras en verde por caso, una de ellas representa el resultado cambiando. De ahí que con una tabla así se pueda concluir en que se gana con un 66,66% (2/3) cambiando.
Con esos dos puntos, aunque se tenga ese 66,66% en una generalización, desde una consideración en individualizado, dicho así, se inspira duda sobre una verdadera cuantificación, ya que al abrirse una puerta se conoce que uno de los tres casos posibles (repetidos en esa tabla 3 veces) no es, lo que técnicamente deja la relación en un 50%-50%, insistiendo en la idea: desde una consideración individualizada; y ya tras una aplicación de recursos de cálculo que permite el status quo actual, con el poderse operar "partiendo" minuciosamente, aunque se traduzca en llevar al detalle hacia un exceso, porque resulta lógicamente ser un camino verdadero. Se debe cuidado en la interpretación.
Utilizar la opción "cambiar" incrementa la probabilidad de acierto desde una generalización como la considerada con el punto 2 de antes sobre esta tabla, porque el hecho de que se descarte una puerta supone información favorable a ese cambio sobre el conjunto no elegido inicialmente.
Así que hay varios puntos de vista en el análisis, siendo que en uno de ellos lo no elegido en un primer momento no toma parte, porque no existe como opción probabilística diferenciada; desde ahí la elegida al principio sufre dos puntos de vista en el problema que la que se produce cambiando no, probabilísticamente hablando: una no existe en un "antes" como algo distinguido, ya que las dos se encuentran al mismo nivel probabilístico y en ese sentido son lo mismo.
Empíricamente, se conoce si la elegida en un primer momento es la correcta sin cambiar cuando no se cambia y si es la correcta cambiando cuando se cambia.
Sobre la expresión de relación de las opciones "elegida" y "cambiada"
Desde una consideración teórica, se supuso que al eliminarse una opción incorrecta se daba al menos cierto aumento en la elegida inicialmente, desde que la diferencia que impone la eliminación de un caso posible que se sabe que es desfavorable configuraba de otra manera el problema, donde teóricamente hubiera sido parcial atribuir todo el aumento a una de las partes. Expresando la relación como 1-2, porque hay un coche y dos cabras, al quitar una de las cabras ese 1 permanece invariable, mientras que se desciende a 1 la cabra, cuando con un 1/3 una invariabilidad para el coche no suena tan clara. En esa situación, esa doble solución de 38,88% y 44,44% ponderada a un 40,74% de probabilidad de coche sin cambiar (59,25% cambiando) puede ser irrelevante en cierto sentido desde que el resultado final va a ser ganar o perder, y con eso los resultados en un agregado van a responder según el conteo posible de casos favorables y desfavorables al cambio, con lo que podrían convivir y ayudar a generar una ilusión o doble visión sobre cómo se relacionan probabilísticamente las opciones.
¿Hasta qué punto el lenguaje, teoría y razonamientos con matemáticas de probabilidad pueden ofrecer confusión? El análisis ha permitido una visualización desde un punto de vista teórico sobre cómo se mueven las probabilidades dentro del problema: al quitar una cabra la posibilidad de coche sube y la de cabra baja, se cambie o no, aunque hacia una cuenta de casos en los que se gana y pierde, estimadamente con una tabla como la última que se presentó, no se materialice esa relación por cómo se configura el problema con particiones como lo hace. Y es un caso que puede inspirar reflexión sobre la esencia de la expresión probabilística y sobre conceptos e ideas diferenciados.
Expresando de otra forma, con números naturales, al lado de cada elemento se expresa su cantidad, “cambio” simboliza el cambio en el problema y con la flecha resultado en ese cambio:
Si COCHE (1) y cambio ---> CABRA (1)
Si CABRA (2) y cambio ---> COCHE (1)
De ahí que quitar una cabra en el problema baja la posibilidad relativa de CABRA a su mitad (hay una cabra menos). Y con lo que se ve que expresando de esta manera, no se visualiza la inversión que sería un "Si COCHE (1) y cambio ---> CABRA (2) y si CABRA (2) y cambio ---> COCHE (1)". En este sentido se considera que el paso teórico era necesario para materializar algo teóricamente más aproximado sobre proporciones.