Los mitos griegos, Robert Graves Ed. Alianza Editorial Robert Graves era un novelista e poeta británico que naceu en Wimbledon en 1895. Estudou Literatura Inglesa en Oxford. Dedicou gran parte do seu tempo á poesía pero tamén traballou na tradución de textos gregos e latinos. Despois da Segunda Guerra Mundial, onde foi gravemente ferido, trasladouse a vivir a Maiorca ata a súa morte en 1985. Entre a súa antoloxía poética cabe destacar: Siete días en la nueva Creta (1949), Poemas sobre el amor (1968), Encuentro intemporal (1973) e En la puerta (1975). O seu primeiro éxito editorial foi unha obra autobiográfica de corte antimilitarista, Adiós a todo eso (1929), e a súa fama definitiva chegaría coas obras Yo Claudio (1934) e Claudio el dios y su esposa Mesalina (1934), adaptadas á televisión. Tamén escribiu ensaios sobre mitoloxía como o que hoxe nos ocupa. En Los mitos griegos Robert Graves non só se limita a recompilar ordenadamente os mitos helenos, senón que trata cada un deles con todas as versións que teñen e ademais fainos entender a simboloxía que subxace en cada un. Os antigos gregos, que contemplaban as estrelas, que se amedrentaban ante unha treboada, que se marabillaban ante o inicio dunha nova vida, ó non ter respostas para esas e outras moitas cuestións, deron orixe ós seus primeiros deuses, eles foron a resposta ós eternos dilemas do home. FRAGMENTO de Los mitos griegos: “...Parece que los Cíclopes fueron un gremio de forjadores de bronce de la primitiva Hélade. Cíclope significa “el de ojo en forma de anillo”, y es muy probable que tuvieran tatuados anillos conc éntricos en la frente en honor al sol, fuente de energía de sus hornos de forja. Los tracios continuaron la tradición de tatuarse hasta la época clásica.[...] Los Cíclopes también se representan con un solo ojo en el sentido de que los herreros se tapan un ojo con un parche para protegerse de las chispas. Más tarde, su identidad cayó en el olvido y los mitógrafos situaron caprichosamente sus espíritus en las cavernas del Etna para dar una explicación al humo y el fuego que salía de su crater...”
Imos continuar con mitoloxía, outra obra moi sinxela: Los mitos de los héroes de Luciano De Crescenzo. Cóntanse neste libro unha serie de relatos indispensables para coñecer o noso propio legado cultural: A viaxe dos Argonautas tras o vélaro de ouro e a tráxica historia de Medea, os doce traballos de Hércules e a túnica de Neso, as xestas de Teseo e o minotauro e o drama de Alcestes. Luciano De Crescenzo naceu en Nápoles en 1928. En 1977 deixou voluntariamente o “traballo seguro” e adicouse ao mundo da literatura e do espectáculo. En poucos anos converteuse en escritor de sona, guionista, actor e realizador cinematográfico, colaborador periodístico e presentador televisivo. Entre as súas obras están: Historia de la filosofía griega, La vida de Luciano De Crescenzo, Helena, Helena, amor mío, La dama sin camelias, e Los mitos de los dioses. Fragmento de Los mitos de los héroes: …Y en este momento es cuando entra en escena Jasón: el pobre hombre (hay que reconocérselo) hace todo lo posible para explicar a Medea las razones que lo han llevado a solicitar la mano de Glauce. No se trata de amor o de sexo, aclara, sino sólo de maniobras políticas y económicas, algo que las mujeres no pueden entender. A pesar de las aclaraciones, sin embargo, Medea sigue injuriándolo. Entonces él, siempre con la esperanza de inducirla a razonar, le ofrece algunos consejos útiles: “Escúchame, oh Medea: si ahora tú te vas al exilio por las buenas, sin tantas historias, yo aquí me apaño muy bien. Después, cuando las aguas se hayan calmado, te juro por los dioses que protegen el hogar que te haré regresar y, a partir de ese día, formaremos todos juntos una misma gran familia: ¡tú, yo, Glauce, los hijos de Glauce y tus hijos!” Y veamos cómo reacciona Medea, la repudiada, ante la propuesta de su ex marido: -Y ¿adónde habría de ir, por favor, oh Jasón? ¿A casa de mi padre, a quien he traicionado por tu amor? ¿O con las hijas de Pelias, a quienes induje a dar muerte a la sangre de su propia sangre?...
Ars amatoria e Remedia amoris, de Ovidio son dúas obras que forman un conxunto pertencente ao xénero didáctico que ten tres partes: -
Os dous primeiros libros de Ars amatoria dan consellos aos homes para conquistar e reter, se así o desexan, ás mulleres. -
O terceiro libro do Ars amatoria, dedicado ás mulleres, ten a mesma intención que os dous anteriores, pero con respecto aos homes -
O Remedia amoris propón solucións para o mal de amores cando o namorado se arrepinte e quere volver ser libre. En realidade consisten nun manual de flirteo que imita no título aos manuais de retórica e poética, cousa que non debía gustar a Augusto que por aquela época andaba coa teima da moral familiar. Por outra parte con esta obra didáctica, pero que está dentro da tradición lírica, Ovidio caricaturiza, cun contido lúdico e burlesco, a seriedade formal do xénero didáctico. Ao final do libro segundo de Ars amatoria Ovidio recorda que outros xa escribiran sobre a arte de curar, a da elocuencia, a da estratexia militar ou a dos deportes. El, como poeta, gañou fama ensinando a amar. Ovidio escribe sempre usando unha ironía raiana en sarcasmo caricaturesco. Pola lixeireza con que trata todo o “respectable” (mos maiorum, matrimonio) pode chegar a entenderse por que Ovidio foi censurado polos educadores, críticos da orde e polos moralistas do seu propio tempo. Publio Ovidio Nason: Naceu en Sulmona no ano 43 a. de J.C. no seo dunha familia acomodada, e, dende moi pequeno, manifestou unha innata e sorprendente facilidade pola poesía. Conta el mesmo que de neno “todo o que intentaba dicir resultaba verso”. Foi enviado a Roma polo seu pai para segui-los estudos que o levarían á vida política; pero, aínda que estudou a fondo retórica, aplicouna á poesía e fíxose famoso lendo en público os seus poemas xuvenís. Ampliada a súa formación en Atenas, ao regresar a Roma foi ben recibido nos cenáculos literarios onde coñeceu a Horacio e a Propercio. Na súa xuventude cultivou a literatura amorosa: Amores, Heroidas, Ars amatoria e Remedia amoris. Na súa madurez escribiu a súa obra mitolóxica: As Metamorfoses. Cando foi desterrado ao Mar Negro por certo delito non esclarecido, chorou a súa desgracia en composicións cheas de sentimento: Tristia e Epistulae ex Ponto. Morreu no seu desterro o 17 d. de J.C. Fragmentos de Ars amatoria e Remedia amoris: Para estes fragmentos elixín a tradución de José- Ignacio Ciruelo Borge, director da colección Érasmo na Editorial Bosch e, polo que sei, catedrático de latín na Universidade de Murcia, aínda que eu o coñecín na Universidade Central de Barcelona onde me deu clase alá polo ano 78. ... Luego, cuando el numeroso desfile preceda las luchas de los efebos, tú aplaude con mano ardiente a la propicia Venus. Si, como suele suceder, cayese casualmente algo de polvo en el regazo de la joven, habrá que sacudirlo con los dedos; y si no existe tal polvo, de todos modos sacude el polvo que no hay. Escuda tu solicitud tras cualquier motivo. Si la túnica puede rozar el suelo por ir un poco caída, anticípate y, diligente, levántala del suelo inmundo; inmediatamente, en recompensa a tu solicitud y con la venia de la muchacha, se prestarán sus piernas a la mirada de tus ojos. Por otro lado, estarás atento a cualquiera que esté sentado detrás de vosotros, no vaya a apretar su rodilla contra la delicada espalda de ella. Los detalles cautivan a los espíritus delicados. A muchos ha valido el haber ahuecado un cojín con mano hábil; también ha sido de provecho el mover su abanico con suavidad y el haber colocado un curvo taburete bajo un pie delicado. Estos inicios de un nuevo amor también el circo te los proporcionará y también la triste arena esparcida en el frecuentado foro... (Ars amatoria, libro I). …Si (ella) te ha mandado ir al Foro, procura llegar siempre antes de la hora y no te vayas a no ser ya muy tarde. Si te hubiera dicho: “Acude a tal sitio”, déjalo todo, corre, y que la turba no demore tu empresa. De noche, volviendo a casa después de haber gozado de un banquete, incluso entonces, aunque sea un esclavo a quien ella llame, ve tú en su lugar. Habrá de estar en el campo y decir “Ven”: el Amor odia a los perezosos; si no tienes ruedas, emprende el camino a pie. No te detenga el mal tiempo ni la canícula ardorosa, ni el camino emblanquecido por las nieves caídas. El amor es una especie de milicia. Los cobardes apartaos. Tales estandartes no pueden ser defendidos por hombres temerosos. La noche y el invierno, y largos caminos y crueles sufrimientos, así como todo tipo de pruebas residen en estos campos plácidos. Muchas veces habrás de soportar la lluvia que suelta una nube desde el cielo; muchas veces habrás de yacer tiritando y sobre la tierra desnuda... (Ars amatoria, libro II). ...Esperas con impacienta que él te lleve a los convites y me pides también en esa situación mis consejos. Llega tarde y entra con los honores de las lámparas encendidas. Con el retraso llegarás mejor recibida; el retraso es la mayor alcahueta. Aunque fueses fea, parecerás hermosa a los que han bebido y la noche misma velará tus defectos. Toma las comidas con los dedos (tiene su importancia la manera de comer) y no te manches toda la cara con una mano inmunda . Ni comas tampoco en tu casa previamente, y en cambio detente antes de hartarte; come un poco menos de lo que podrías. Si el hijo de Príamo hubiese visto a Helena comiendo con avidez, la hubiese odiado y diría: “He conseguido un botín estúpido”. Es más adecuado y sería más conveniente que las mujeres beban. Tú, Baco no te llevas mal con el hijo de Venus. Pero hazlo hasta donde te permita tu cabeza y mientras tengas firmes los pies y la inteligencia; no llegues a ver dobles las cosas sencillas... Ars amatoria, libro III). ...También será útil llegar de improviso con paso rápido a casa de tu amante, por la mañana, cuando aún no se haya arreglado. Nos seduce la apariencia; con oro y piedras preciosas todo se tapa: la misma muchacha es lo que menos se ve de ella. Con frecuencia te preguntarás, entre tanto aparato, dónde está el objeto de tu amor... (Remedia amoris).
Ilíada e Odisea | ILÍADA E ODISEA: POEMAS HOMÉRICOS. Homero e Hesíodo son os primeiros poetas gregos coñecidos, porque dos anteriores non sabemos nada, e viviron ó redor do século VIII a.C. (cando apareceu o alfabeto) A epopea homérica narra, en versos hexamétricos, as fazañas bélicas duns heroes de antano no escenario da antiga Troia, observados e, ás veces, dirixidos desde o ceo polos deuses. Algúns destes heroes que aparecen son fillos de deus ou deusa e mortal e o que se pretende con iso é facelos superiores ó resto dos homes para que o poeta inmortalice as súas fazañas sobrehumanas. Nos primeiros versos de ambos poemas o poeta invoca ás Musas, as deusas protectoras da poesía, que lle fan recordar o que quere dicir. Ingredientes desta epopea arcaica son a descrición dos combates para indicar os avances dos personaxes ou para contar como morreron, personaxes que o poeta tomou da tradición mítica. Destaca tamén a abundante adxectivación, cada personaxe ten un epíteto: Aquiles é “o de pés lixeiros”; Zeus, “o que amorea as nubes”; Atenea, “a de ollos glaucos”. A adxectivación homérica repítese en distintos contextos, é ornamental, e forma parte da tradición oral para avanzar máis rapidamente nos poemas e poder recordalos mellor. Outro elemento característico do estilo homérico é o símil que introduce como unha pequena escena adicional no medio dunha narración. ARGUMENTO DA ILÍADA: A Ilíada empeza no canto X, coincidindo co último ano da guerra de Troia. Os gregos xa conquistaran os territorios que rodeaban a cidade. Nunha desas incursións capturaron a Criseida, a filla de Crises, o sacerdote de Apolo, e á rapaza Briseida. Criseida correspondeulle como escrava a Agamenón e Briseida, a Aquiles. Crises vai rescatar á súa filla e Agamenón non a deixa ir. A súa actitude provoca o castigo de Apolo, que envía unha peste ó exército grego. Ó final, Agamenón, para aplacar as iras do deus, devolve a Criseida, pero, por razóns persoais de prestixio, quítalle a Aquiles a súa escrava Briseida diante de todo o exército. Este, ultraxado, primeiro reacciona violentamente, despois decide non loitar. Coa retirada de Aquiles, os troianos acurralan ós gregos e estes envíanlle unha embaixada para que volva á loita prometéndolle agasallos de reconciliación. Aquiles segue coa teima de non loitar, pero Patroclo, o seu inseparable amigo, sae a loitar á fronte dos mirmidóns coa armadura de Aquiles. Héctor mátao e é entón cando Aquiles decide vingar a Patroclo. Mata a Héctor e arrástrao ó redor da pira de Patroclo. Despois honra a Patroclo cos funerais seguidos de xogos fúnebres. O canto remata coa devolución do cadáver de Héctor ó seu pai. INTERVENCIÓN DOS DEUSES: Apolo toma partido polo seu sacerdote Crises e protexe ós troianos. Afrodita favorece a Paris e ó seu pobo porque Paris lle outorgara a mazá de ouro ó recoñecela como deusa máis fermosa fronte a Atenea e Hera. Estas deusas, despechadas, vínganse da súa derrota favorecendo ós inimigos de Troia. Hefesto é o artífice das armas de Aquiles, pola súa contra, Ares, o amante de Afrodita, semella que toma partido polos troianos. Os deuses desde o Olimpo modifican a marcha dos acontecementos, nos que unhas veces interveñen directamente e outras inspiran ós heroes os seus plans. ARGUMENTO DA ODISEA: A Odisea non segue no seu relato a orde cronolóxica dos feitos. A primeira parte narra as aventuras de Telémaco. Xa pasaran vinte anos desde que Ulises marchara e dez desde que a guerra rematara. O fillo de Ulises, xa un home, vive coa súa nai, Penélope, no seu pazo de Ítaca, onde os pretendentes acosan á raíña para que case con algún deles. Atenea, tomando a aparencia do mestre Mentor, anima a Telémaco para que resistan. Telémaco marcha entón a ver ós compañeiros de armas do seu pai para saber da súa sorte. É ben recibido pero nin Néstor nin Menelao teñen noticias de Ulises. No canto V, a segunda parte do poema, Zeus envía a Hermes á illa onde Calypso retén desde fai sete anos a Ulises. Este abandona a illa nunha balsa pero Poseidón faino naufragar porque cegara ó seu fillo Polifemo e , a nado, chega ó país dos feacios onde o rei Alcinoo o recibe ben e onde tamén escoita cantar a un aedo as fazañas dos gregos en Troia. Emocionado revela a súa verdadeira identidade e conta as súas aventuras ata chegar á illa de Calypso. Na última parte, os doce últimos cantos, Ulises chega á súa patria disfrazado de mendigo. Telémaco chega tamén despois de esquivar ós pretendentes coa axuda de Atenea e recoñece ó seu pai. Xuntos loitan contra os pretendentes e mátanos. LECTURAS: As dúas obras de Rosemary Sutcliff “Naves negras ante Troya” e “Las aventuras de Ulises” son unha historia novelada da Ilíada (desde a orixe da guerra ata a destrución de troia) e a Odisea respectivamente, escritas para xente nova. Teñen ilustracións de Alan Lee, introdución de Carlos García Güal, notas e actividades. Pertencen á colección de “clásicos adaptados” da editorial VICENS VIVES. Fragmento de “Naves negras ante Troia”: ... - No puedo quedarme contigo porque mi destino ya está escrito. No es que no te quiera lo suficiente..., no, eso nunca; es que tengo la corazonada de que está próxima la hora en que Troya será reducida a cenizas y, con ella, el pueblo de mi padre. Pero el dolor que siento por esa tragedia no es comparable al dolor que siento por ti, que, cuando llegue ese día, te conducirán cautiva a la casa de alguna mujer extranjera y te obligarán a tejer en telar ajeno y a transportar agua de pozo extraño. Ojalá yo esté ya muerto para entonces y la tierra me cubra y no pueda ver cómo se te llevan. Se acercó a coger a su hijo en brazos, pero el niño se echó para atrás, asustado por el gran casco de bronce y la cimera de crin de caballo. Héctor se rió y Andrómaca también, a pesar de su dolor... Fragmento de “Las aventuras de Ulises”: Euríloco vio cómo la mujer y sus doncellas invitaban a sus compañeros a sentarse, cómo mezclaban vino que procedieron a ofrecerles y cómo, con la mayor dulzura y amabilidad, les sostuvieron las copas para que bebieran. Pero cuando los griegos apuraron el líquido embriagador, la dueña del palacio tomó una delicada varita de madera tallada y, uno a uno, fue tocándolos con ella; al instante les brotaron cerdas, la boca se les convirtió en hocico y empezaron a caminar a cuatro patas. Habían dejado de ser hombres para convertirse en puercos, hozando y gruñendo alrededor de la maga. - Entonces –dijo Euríloco, concluyendo su relato-, la mujer estalló en carcajadas y los sacó del palacio. Pasaron muy cerca de mi escondite, los seguí, y vi cómo los encerraba en las cochiqueras, diciendo que aquél era el lugar que ahora les correspondía. Pero en medio de la suciedad de las pocilgas vi cómo nuestros compañeros lloraban con lágrimas humanas... |
Lisístrata Lisístrata é unha comedia escrita por Aristófanes no 411 aC en plena guerra entre Atenas e Esparta. A súa protagonista é unha matrona ateniense lista, enxeñosa e con moita labia; muller que ten moito de dirixente popular e que pensa que os homes son incapaces de acabar coa guerra que manteñen con Esparta e de lograr a paz. Para acabar con esta situación reúne ás mulleres de toda Grecia e proponlles que se absteñan de ter ningún tipo de relación sexual cos seus homes ata que se logre a paz, proposta que nun primeiro momento é rexeitada ata que unha espartana se suma a ela e demostra que pode dar resultado. Ó mesmo tempo, seguindo o plan trazado por Lisístrata, as anciás fanse fortes na Acrópole, onde se gardaba o tesouro público, co que se cortan os cartos para a guerra. O episodio culminante é aquel no que Mírrina finxe estar disposta a deitarse co seu home Cinesias pero sempre atopa pretextos cando o pobre está máis entusiasmado. Os homes non poden resistir máis a folga de esposas e atenienses e espartanos asinan a paz. A comedia, que se presta a utilizar xogos de palabras e chistes sexuais, acaba cunha parte lírica na que un espartano e un coro de atenienses cantan á patria. Aristófanes naceu máis ou menos no 445 aC e morreu alá polo 387. As súas comedias chegaron ó teatro grego ó mesmo tempo que as traxedias de Sófocles e Eurípides. Das corenta e catro que compuxo, só once chegaron ata nós, o único que se salvou da Comedia Antiga. Pouco se sabe sobre a vida deste comediógrafo, só datos extraídos da súa obra. Foi un cidadá implicado na política ateniense que amosou o seu desacordo coa maneira de gobernar dos demócratas. Opúxose á guerra do Peloponeso porque levaba á miseria ós agricultores de Ática nunha guerra fratricida que denunciou sobre todo en Lisístrata. A súa postura conservadora levouno a defende-los mitos relixiosos e amosouse remiso a calquera nova doutrina filosófica. Era especialmente crítico con Sócrates, a quen na súa comedia As nubes presenta coma un demagogo que se dedica a inculcar insensateces na mente dos rapaces; e crítico tamén era con Eurípides a quen acusa de degradar o teatro clásico. Nas súas comedias mestúrase unha linguaxe mordaz, sarcástica e burlesca nun ambiente cotiá, interrompida a súa acción con pausadas exposicións líricas. Fragmento de Lisístrata: MÍRRINA. Ala, vou traer unha cama para nolos dous. CINESIAS. Diso nada. Bástanos co chan. MÍRRINA. Non, por Apolo, aínda que sexas así, non farei que te deites no chan.(Sae). CINESIAS. Dende logo a miña muller quéreme. Está clarísimo. (Regresa MÍRRINA coa cama). MÍRRINA. Aquí está, déitate, acaba xa, que eu vou espíndome. Pero, a cousa esa, a esteira, hai que traela. CINESIAS. Que raio de esteira? Para min non. MÍRRINA. Si, por Ártemis, que enriba do xergón dá vergonza. CINESIAS. Déixame que te bique. MÍRRINA. Espera. (Sae) CINESIAS. Ai, ai, ai! Volve axiña. MÍRRINA. Aquí está a esteira. Déitate que xa me ispo. Pero, a cousa esa, a almofada, non tes. CINESIAS. Non me fai falla. MÍRRINA. Por Zeus, a min si. (Sae) CINESIAS. Pero é que o cipote este é Heracles invitado a un banquete?. (Volve MÍRRINA) MÍRRINA. Levanta. (Ponlle a almofada). Xa teño todo. CINESIAS. Todo, seguro. Ven aquí, tesouro. MÍRRINA. Solto xa o suxeitador. E recorda: non vaias engaiolarme co das paces. CINESIAS. Que morra, por Zeus! MÍRRINA. Pero se non tes manta!...
100 personaxes da mitoloxía clásica E outra vez mitoloxía. Agora preséntovos un libro de Malcolm Day que tivo bastante éxito entre os alumnos de Cultura Clásica. Trátase dunha obra moi coidada que ten unha excelente fotografía de deuses e heroes que podemos atopar en museos de todo o mundo. Ten a particularidade de que a cada personaxe o acompaña unha árbore xenealóxica que o sitúa no seu contexto. O autor relaciona tamén a mitoloxía coa literatura, como por exemplo neste fragmento: " Para los autores trágicos griegos, Electra es el principal personaje relacionado con el asesinato y la venganza. la obra de Eurípides, Electra, la presenta obsesionada con su odio y con su padre, y finalmente abrumada por la culpa y los remordimientos. Carl Jung acuñó el término "complejo de Electra" para describir la fijación de la mujer con el padre y los celos de la madre" |