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Hoy quiero presentaros la historia y evolución de uno de mis mejores árboles, o al menos de los más queridos, el “Acebuche de las Termitas” que fue bautizado así imagino que intuís el por qué, me equivoco? Lo adquirí en 2009, a principios de Abril y provenía de una colección particular de una aficionada pontevedresa que accedió a vendérmelo conjuntamente con algún otro ejemplar, por su falta de tiempo para atenderlos. Cuando llegó a Córdoba me sorprendió el mal estado en el que se encontraba, con las hojas completamente amarillas, muy despoblado y con repilo, razón por la que mi prioridad en estos momentos fue centrarme en su recuperación. Aquí tenéis el aspecto que presentaba cuando llegó en junio de 2009:
Tras defoliarlo completamente en junio y aplicar los fitosanitarios de rigor, dejé pasar el verano sin tocarlo para ver la evolución. Como buen acebuche que es, no tardó mucho en alegrarme el día con una brotación fuerte, profusa y vigorosa, la verdad no esperaba menos de él…… A finales de verano, en septiembre, presentaba un aspecto mucho mejor, lo habíamos conseguido ambos, estaba recuperado. Aún así, no quise trabajarlo nada más que lo que estrictamente pedía el árbol. Septiembre de 2009:
Cuál sería mi sorpresa cuando un día que me encontraba embobada mirando el acebuche (como tantos otros, yo es que soy muy tonta…) me veo salir de un agujerillo una ristra de termitas trasladando huevos de un lado para otro, la mar de aplicadas. Automáticamente pensé……May es hora de trabajar la madera, o se apoderarán de tu acebuche estos bichejos….. Pues manos a la obra. Como mi inexperiencia en trabajo de madera es más que manifiesta, recurrí a un compañero de la Asociación con un don especial para estas cosas, Rafael Robles, quien amablemente adoptó el acebuche de las termitas y con trabajó con dedicación y esmero como si fuera suyo. Nunca podré agradecérselo lo suficiente. Octubre de 2009:
Y tras un primer trabajo de limpieza dejó la madera de esta guisa:
Había mucha madera muerta y podrida que se eliminó, se abrieron las cavernas que las termitas habían tunelado tan aplicadamente y se aplicó una capa de aceite de linaza para prevenir podredumbres.
Tras este primer modelado de la madera, llegaba el momento de “meter mano” al diseño del árbol, estaba suficientemente fuerte y lo estaba pidiendo. Coincidiendo con el inicio en nuestra Asociación de la Escuela Bonsai Time, que llevaremos a cabo durante tres años y que nos trajo a Giorgio Castagneri, un maestro de reconocido prestigio internacional, me pareció la ocasión especial para trabajar este ejemplar. Giorgio modificó un poco el diseño que yo había escogido para él y cambiamos el frente para dar más protagonismo a la madera, pues comentó que era algo excepcional y debía ser resaltado. Pues nada, manos a la obra y a pinzar, alambrar y posicionar. Enero de 2010:
Frente escogido:
Vista frontal más de cerca:
En una vista lateral
Vista trasera:
Y por último una vista cenital para que veáis lo bien cuidadito que lo tengo y el verde intenso de sus hojas......
Bueno pues éste es el aspecto que presenta actualmente: Qué os parece?
Espero vuestras sugerencias para mejorarlo y prometo ir actualizando su evolución, así como seguir cuidando de él. Saludos Reportera dicharachera: May Martínez
Martes, 9 de marzo de 2010 |



