Vaibárej David - Num.137
¿Hay que tapar los Mezonot así como se tapa el pan en el Kidush?¿Y las aceitunas o dátiles?
Introducción
Muchos se sentirán identificados con el
tema que aquí los une, en especial, cuando llegan a sus casas los viernes por
la noche, y encuentran una mesa de Shabbat puesta con deliciosos alimentos el
vino y, por supuesto el pan de Shabbat. Asimismo, es tan habitual y resalta tanto
a la vista el detalle de tener un pan tapado, que, con el pasar de los años,
los comercios de mercaderías al servicio de los preceptos, han ideado un sinfín
de formas y modelos decorativos para la producción de estos manteles para tapar
el pan.
No obstante, surgió el interés por conocer
cuál es el origen del nivel de imperiosidad de tapar los panes en la Noche de
Shabbat durante la recitación del Kidush, así como el interés por conocer si
acaso no habría la obligación –asimismo- de tapar, en ese instante, otros
alimentos especiales como Mezonot (alimentos hechos a base de harina de trigo,
cebada… mezclados con ciertos ingredientes adicionales), Aceitunas y Dátiles,
los cuales comparten -con el vino- pertenencia al selecto grupo de productos
predilectos mencionados por la Torá.
Pregunta
¿Hay que tapar los alimentos Mezonot (Pat
Mezonot), así como se tapa el pan durante la recitación del Kidush que se hace
con el vino? Y, asimismo, ¿hay que tapar los dátiles? ¿Y las aceitunas?
Argumentos
Tapar la mesa
En Maséjet Pesajim (100:2) está
escrito que si una persona estuviese comiendo en la víspera de Shabbat,
cuando todavía es de día, y, llegare la hora de la entrada de la noche de
Shabbat, entonces, extenderá un mantel encima de la mesa, hará el Kidush
(Santificación del día de Shabbat con el vino), y, posteriormente continuará
comiendo.
En una ocasión, Rabá
Bar Rab Huná llegó (en la víspera de Shabbat) a la casa del Resh Galutá
(dirigente de la comunidad judía en la diáspora). Le trajeron una mesa (sirvieron
comida para él en una mesa) invitándole en forma honorable a comer.
Entonces, Rabá Bar Rab Huná tomó en sus manos un pañuelo, tapó la mesa
servida, y recitó el Kidush antes de comer.
Otra Baraitá
enseña que no se traiga (no se sirvan platos de comida en) la mesa, a menos
que ya se haya recitado el Kidush. Y si ya se trajo (antes de su recitación),
que tape la mesa y que se recite el Kidush.
¡Que así sea!
La Guemará, en Maséjet Shabbat
(119:2), registra que, cuando uno llegue a su casa (después de la
llegada de Shabbat), y se encuentre con la vela encendida y la mesa puesta, los
ángeles que acompañan a la entrada de Shabbat proclaman “¡Que así sea el
próximo Shabbat!”, dando a entender también que haber puesto la mesa antes
del Kidush es una acción alabada y, con más razón, aceptada.
Siendo que es alabada la situación de
tener la mesa preparada antes del Kidush de Shabbat, se deduce que el
procedimiento convencional será el de recitar el Kidush después de haber
encontrado la mesa preparada… Y, si es así, ¿cómo se comprende que la Guemará
en Pesajim (Idem) advierta que no traiga la mesa antes del Kidush?
No tan cerca
Los Tosafot (Pesajim, 100:2), ante
esta aparente contradicción Talmúdica, responden que la Guemará en
Maséjet Pesajim advierte que [A] la mesa descubierta no se encuentre
servida tan cerca del lugar donde se recitará el Kidush, aunque no fuera
del campo visual del que recita el Kidush, y, [B] en caso de que esté cerca, no
se encuentre descubierta sino tapada con un pañuelo. Y en Maséjet Shabbat, los
buenos deseos de los ángeles, para la familia, vienen impulsados por la
situación de tener la mesa al alcance del campo visual de quien recita el
Kidush, aunque no tan cerca de él, o, aun estando cerca pero con la mesa tapada.
De esta manera, concuerdan ambas Guemarot. Por ejemplo, el recitante, quien
está en un cuarto, recita el Kidush, mientras la mesa se encuentra delante
de él aunque [A] no tan cerca sino en una esquina de este cuarto, o [B]
sí cerca pero con la mesa tapada. Esta situación responde a la advertencia
hecha por Maséjet Pesajim y a la alabanza y buenos deseos registrados en
Maséjet Shabbat.
Sin entrar en el detalle del punto [A], se
escudriñará principalmente sobre el punto [B]: ¿Cuál es el origen de esta necesidad
de [B] mantener una mesa tapada, dando la impresión que no hay alimentos en la
misma, a la hora de la recitación del Kidush?
Primer Motivo
Banquete exclusivo
El Sheeltot de Rab Ajái Gaón
responde que esta precaución de tapar la mesa proviene del objetivo de dar
a la cena de Shabbat el honor que se merece en forma exclusiva. Es
decir, si, para el momento de recitar el Kidush, la mesa ya estuviera servida
(desde antes), entonces, pareciera como si la mesa hubiera sido servida para
una ocasión previa, por ejemplo, una merienda de viernes por la tarde (y de
paso se deja servida para el Shabbat), y no justamente para la noche de Shabbat;
dar esta impresión atenta contra el honor a Shabbat pues le quita una merecida
plena exclusividad a la cena de Shabbat. Pero, si -quien recita el Kidush- lo
concreta sin que la mesa esté puesta delante de él, entonces, después, cuando
se sirva la mesa, estará sobreentendido que es una mesa de Shabbat.
Área de cobertura
Los Tosafot, por su parte, explican que antiguamente las
personas, cuando comían en banquetes, disponían de una especie de cama
o sofá particular, donde se recostaban en el momento de comer (Hesebá), y contaban
con una mesa individual. Y, cuando la Guemará en Pesajim advierte sobre no
traer la mesa sino hasta después del Kidush, se refiere a la mesa particular de
cada comensal, pues cada comensal sólo tendría la molestia de traer su
“pupitre” y no todo el buffet o la mesa central entera. Pero, en la
actualidad (ya para el tiempo de los Tosafot), en que las personas no
tienen el hábito de usar estas mesas particulares, sino el de sentarse todos
juntos alrededor de mesas grandes compartidas (tipo comedor), se
podrá tolerar (Bediäbad) que la mesa ya esté servida, aunque tapada, para
el momento del Kidush, ya que sería una molestia tener que dejar para
después, no sólo servirse sus propios platos, sino también las fuentes de
comida y bebidas que también suelen estar en la mesa del comedor de hoy en día,
etc.
Segundo
Motivo
Pan del cielo
Los Tosafot (Pesajim, 100:2)
anexaron una explicación sobre el por qué tapar el pan antes de empezar el
Kidush… Alegan los Tosafot que es para cumplir con el Recuerdo del Man
(pan que cayó del cielo durante la travesía de nuestros padres en el desierto
después de la Salida de Egipto). Así como el Man estaba rodeado de dos capas de
rocío, una superior y otra inferior, en forma parecida, se colocan los panes de
Shabbat encima de un mantel y otro mantel encima de estos panes. No obstante,
cabe preguntar por qué los Tosafot habrían de corresponder este motivo a la
acción de tapar el pan, cuando justamente el único día que no caía el Man era
el día de Shabbat. A esta interrogante, los propios Tosafot aclararon que el
Recuerdo del Man que se realiza en Shabbat con los panes, no es por lo que sí pasaba
en Shabbat, sino por lo que dejaba de pasar justamente por ser Shabbat.
Tercer Motivo
Vergüenza del pan
El ROS”H (Pesajim, Pérek 10, Simán 3),
después de traer el motivo de los Tosafot, encontró en el Talmud
Yerushalmi, que el motivo de tapar el pan es que este último no “vea” su
vergüenza. Existe un Orden de prioridad en el consumo y
bendición de los alimentos, el cual obedece a patrones diversos. Uno de
los más fundamentales es la preferencia que tiene el consumo del producto del
trigo antes que el producto de la uva, puesto que el Versículo de la Torá
(Debarim, 8:8) ha priorizado al trigo antes que la uva: Grupo I: Éretz 1.
Jitá (trigo) 2. Seörá (cebada) 3. Guefen (uva) 4. Teená (higo) 5. Ve_Rimón
(granada), Grupo II. Éretz 1. Zet Shemen (aceituna) 2. U_Dbash (dátiles). Por
ende, cuando llega el día de Shabbat, cuyo Kidush debe ser inaugurado por
intermedio de un producto de la uva como lo es el vino, entonces, se crea un
conflicto con la jerarquización legada por el mencionado versículo, ya que
un producto del trigo como lo es el pan -o cualquier otro producto del trigo-
presente en la mesa para el momento del Kidush, quedaría relegado de segundo
en el orden, contrariamente a lo que la Torá ha señalado. Es decir, por un lado
el Kidush abre el banquete de Shabbat y eso implica que se bendiga por el vino
antes que por el pan o por cualquier producto del trigo, pero, por otro lado,
la Torá enseña que la bendición del pan o cualquier otro producto del trigo
anteceda al de la uva, por su orden en el versículo. Por tal motivo, explica el
ROS”H que, para evitar este conflicto reglamentario, se tapa el pan
antes de recitar el Kidush de Shabbat, y, de esta manera, cuando se recite el
Kidush, sucederá que no hay productos que anteceden a la bendición del vino,
pues esos productos se consideran como si no estuvieran, evadiendo así el
conflicto con el versículo de la Torá mencionado.
No se encontró allí
Sin embargo, se ha cotejado esta
recopilación del ROS”H del texto del Talmud Yerushalmi con las ediciones del
Talmud Yerushalmi y, como resultado, no se encontró reflejada esta enseñanza.
El Mordejí, por su parte, compartió
el mismo motivo que trajera el ROS”H, pero, en vez de corresponderlo a la
fuente Talmúdica Jerosolimitana, lo correspondió a un Sabio que respondía al
nombre de “Rabí Abraham”.
El Korbán Netanel dice que el Hagaot
Maimoniyot explica –asimismo- que el motivo de tapar el pan es para no
entrar en conflicto con la prioridad que estableció aquel versículo de la
Torá, pero, en ninguna parte de su exposición recordó que haya sido el
Talmud Yerushalmi la fuente original de esta razón.
Resumen de motivos
Una vez entendido tres motivos por los
cuales se podría justificar la acción de que se tenga que mantener tapado el
pan hasta después de culminar con el Kidush, se procederá a investigar si esta
misma precaución debería ser o no acatada para el resto de los alimentos que
están en la mesa:
Según la línea del primer motivo, escrito
aquí en nombre del Sheeltot, es claro que no sólo se debería tapar el pan sino toda
la mesa entera, pues el honor resultante de darle exclusividad a la mesa de
Shabbat, debe abarcar a toda la mesa y no sólo al pan.
Bajo el perfil del segundo motivo, “por el
Recuerdo del Man”, no habría prueba para justificar tapar otro alimento que no
sea sino únicamente el pan.
En base el tercer motivo, “por la vergüenza”, no sólo el pan
debería ser tapado cuando se encuentre delante del Kidush, sino cualquier otro
alimento que haya sido producto de los frutos que se encuentran antes que la
“uva” (puesto número 3) en la lista de
prioridades del versículo de la Torá: “productos del trigo, cebada,
aceituna, y/o dátiles”.
Buen representante
Ante el resultado del primer y tercer
motivo, cabe la pregunta del cómo justificar la actitud de la mayoría de las
comunidades del mundo que sólo tapan el pan durante la recitación del Kidush y
no tapan el resto de los alimentos. A lo que se podría responder que el pan es
el representante del consumo de los alimentos de un banquete, y eso se puede
verificar recordando que sólo se requiere, para antes de comer alimentos, de Netilat Yadayim con bendición,
cuando se va a consumir pan y no cuando no. Y, sólo se requiere, según la
Halajá pesuká, de Bircat Hamazón, cuando se ha consumido pan, y no otro
alimento. Por ende, ya que el pan es el máxime representante de las comidas de
un banquete, entonces, con que se tape el pan únicamente durante la recitación
del Kidush, se estaría cumpliendo con las precauciones requeridas por el primer
motivo aquí expuesto.
Mezonot
Análisis triple
Después de justificar la acción de
mantener tapado el pan hasta después de culminar con el Kidush, se procederá a
investigar si esta misma precaución debería ser o no acatada para alimentos
semejantes al pan, como lo son los alimentos Mezonot.
El Kitzur Shulján Äruj analiza,
bajo el enfoque de estos motivos, si es o no necesario tapar los alimentos
Mezonot, y no solamente el pan. Según el primer motivo, no
haría falta tapar los alimentos Mezonot, puesto que el pan es el principal
alimento de la mesa, y, como consecuencia, es el representante de los alimentos
Mezonot también, y, en consecuencia, el honor otorgado a la mesa de Shabbat se
mantendría firme y sería considerada mesa de Shabbat, ya que el alimento
principal se encuentra tapado, lo que es un indicador evidente de que la
mesa se ha reservado exclusivamente para Shabbat. Pero, en el caso en que el
banquete de Shabbat se pretenda hacer sin pan (por ejemplo, no tiene pan), y
haya Mezonot en la mesa, irremediablemente deberán ser tapados…
Según el segundo motivo, no
tendrá caso tapar el Mezonot, haya o no pan en la mesa, ya que los
alimentos Mezonot no están allí en Recuerdo del Man.
Bajo el perfil del tercer motivo,
por el Orden de las Bendiciones, debería ser que sí se tapen los
alimentos Mezonot mientras se recita el Kidush, por ser estos
productos del trigo o cebada, frutos que ocupan un puesto preferencial al
producto de la uva o vino.
Ante esta diversidad de posibles
resultados, el Kitzur Shulján Äruj se inclinó por la última opción, considerando
este tercer motivo como el que debe orientar la conducción Halájica, y, por
ende, los alimentos Mezonot también han de ser tapados para el momento
de la recitación del Kidush sobre el vino.
El Man y los Mezonot
No sólo eso… Aun según el segundo motivo
expresado por los Tosafot, en Recuerdo del Man, ¿se podría asegurar realmente
que, a falta de pan, los alimentos Mezonot no sean considerados en Recuerdo del
Man? ¡Siendo que no hay pan en la mesa, los alimentos Mezonot vendrían ocupando
el puesto del pan!
Pero, no es así… ya que sólo cuando hay
pan en la mesa, se hace Léjem Mishné (bendecir sobre dos panes) y es este Léjem
Mishné justamente sobre el que está encomendado el Recuerdo del Man, pero,
cuando no hay pan, no se hace Léjem Mishné. En otras palabras, el Recuerdo del
Man se concreta únicamente con la presencia del Léjem Mishné, lo que hace que
el pan sea insustituible bajo este enfoque. Siendo así, no habrá necesidad de
tapar los alimentos Mezonot en Shabbat durante la pronunciación del Kidush que
se hace sobre el vino.
En conclusión, para el Kitzur Shulján Äruj
sólo quedaría el tercer motivo (por el Orden de las Bendiciones) como
base para su determinación Halájica para que se tape el Mezonot durante el
Kidush, en oposición al resultado de los dos primeros motivos aquí mencionados.
Pan en la Habdalá
El Rab Binyamín Zilver, escritor
del SHU”T Az Nidberú(Jélek 2, Simán 8), frente a la conclusión del
Kitzur Shulján Äruj, recordó que el Shulján Äruj (O.J., 299:9) dice que si
quiere comer -en seguida- después de la Habdalá, debe tener la precaución de no
traer el pan hasta después de la Habdalá, o [si ya está -el pan-, tendrá
que poner un pañuelo encima del pan mientras pronuncia la Habdalá sobre el vino].
Sobre esto último, reflexionó el TA”Z que es entendible que se tape
el pan durante el Kidush de Shabbat, puesto que el pan podría servir también
como agente de Kidush (en caso de que no haya vino), y, ya que ambos
sirven como agentes del Kidush, entonces, en caso en que sí haya vino, se
entiende que haya que tapar al otro candidato para Kidush por los motivos
expresados anteriormente. Pero, en la Habdalá, precepto sobre el cual el
pan no es agente de su cumplimiento, no se podrán tomar en cuenta estos
motivos, ya que no hay ninguna situación (incluso si no hubiese vino) en la
que el pan sea usado para concretar el precepto de Habdalá. Por ende, si
fuera cuestión de tomar en cuenta el tercer motivo (por el Orden de las
Bendiciones), sería necesario que, como requisito, la persona haya
pensado en comer o tomar dos o más alimentos incluidos en esa lista, para tener
que tapar alguno (s) de estos alimentos. De lo contrario, si sólo quisiera
comer o tomar uno solo, como por ejemplo el vino (aunque ocupe el tercer
puesto), no habría necesidad de tapar ni siquiera alimentos que ocupen
puestos superiores en aquella lista. Pero, vemos que, según el Shulján Äruj
no ha sido así, y, por el contrario, dictaminó que, cuando el pan esté
presente, a pesar de que no pueda sustituir al vino de Habdalá, sí hay
que taparlo durante la recitación, aunque no sea por el tercer motivo
registrado por el ROS”H. Siendo así, probablemente éste no haya sido el motivo
principal del por qué hay que tapar el pan en presencia de la recitación del
Kidush.
Y si el tercer motivo (del ROS”H) no se
pone de manifiesto, entonces, ¿por qué habría de ser exigido –por el
Shulján Äruj- que se tape el pan presente durante la recitación de la Habdalá?
Ocultar su falta
Contesta el propio TA”Z, a esta
pregunta, que el motivo por el cual es exigido que el pan
quede tapado o fuera de la vista de quien hace la Habdalá, es que
justamente, del hecho que el pan halájicamente no tiene
utilidad para concreción de la Habdalá, entonces, si
estuviera presente y destapado, sufriría la vergüenza de mostrar su falta o
inutilidad, y cuando se vea el pan presente durante la recitación de la
Habdalá, se evidenciará -con mayor acento- esta diferencia.
En consecuencia, las razones por la que se
tapa el pan el viernes por la noche (Kidush) y en Sábado por la noche serían
diferentes: uno (Kidush) por el tercer motivo (Orden de las Bendiciones del pan
y el vino), y el otro (Habdalá) por la vergüenza que siente el pan por su
definitiva inutilidad para concretar la Mitzvá de Habdalá.
Deduce el autor del Az Nidberú, que,
dado que el Mezonot no cumple ninguna función, ni siquiera para sustituir al
vino o al pan para la recitación del
Kidush, se compara a cualquier otro alimento, desde este punto de vista. Y
si es así, no habrá razón por la cual haya que cuidar de que los alimentos
Mezonot pasen o no por la vergüenza de estar delante del vino o del pan
cuando se recita el Kidush de Shabbat, dado que no tienen de qué avergonzarse.
Es decir, si no tienen siquiera el potencial de sustituir al vino o al pan, ni
para Kidush ni para Habdalá, entonces, si se los deja destapados no pasarán por
la vergüenza de que se diga que “son candidatos y no fueron seleccionados”.
Más bien, una virtud
No obstante, no necesariamente habría que
expresar el concepto de vergüenza limitándolo a que sea o no candidato a la
función específica de servir para Kidush, ya que, como el propio Shulján
Äruj lo menciona, la razón por la cual hay que tapar el pan (mientras
se recita Kidush con el vino) es porque -el fruto del que proviene- antecede
al vino en el orden que el versículo de la Torá los dispuso de entre los
siete frutos del versículo (Debarim, 8:8). En otras palabras, la
vergüenza viene dada a causa de que se esté bendiciendo antes sobre un fruto de
la Tierra de Yisrael que ocupa un lugar inferior a otro de los frutos de este
versículo que están presentes en la mesa. Siendo así, los alimentos Mezonot
cumplen con esta condición de provenir de frutos que superan al vino en la
lista del versículo de la Torá, y, por ende, en el caso en que se encuentren
ambos en la mesa, y se vaya a bendecir sobre el vino –antes que por los
Mezonot, por ejemplo, durante el Kidush-, entonces, se deberá tapar el mismo (Mezonot),
para que no pase por la vergüenza de haber sido anticipada por un fruto (vino) de
menor jerarquía en el texto de la Torá.
No solamente esto, los alimentos
Mezonot (en especial aquellos que son horneados) pueden llegar a ser
considerados como el pan, en el caso en se pretenda consumirlos en una medida
igual o mayor a Kobeä Seüdá, al punto que sus bendición inicial es Hamotzí
y su posterior es Bircat Hamazón. De esta forma, ya que potencialmente están
listos para ser consumidos en esta forma, su condición debería ser
considerada similar a la del pan, lo que es equivalente a afirmar que, en
efecto sí se permita recitar Kidush sobre éstos a falta de vino. Y si es así,
entonces, cuando sí hay vino, no habría de extrañar que se tapen durante el
Kidush que recita sobre el vino en la noche de Shabbat.
Kidush diurno
Aun afirmando que sea definitivo que haya
que tapar los alimentos Mezonot durante la recitación del Kidush de la Noche de
Shabbat, no necesariamente deberá ser así en la Segunda Seüdá de Shabbat (de
día), momento para el cual el pan no es candidato a ser usado para la
recitación del Kidush de esta Seüdá, y, por ende, tampoco los alimentos
Mezonot. No obstante, la decisión de tapar o no el pan y el Mezonot, en esta
Segunda Seüdá, dependerá de tomar o no en cuenta la explicación del TA”Z
(recopilado en párrafos recientes) texto que habla de la Habdalá, caso del que
se podría deducir el tapado de un pan (o Mezonot) durante la recitación del
Kidush de Shabbat -en el día- que se hace sobre el vino.
Aceituna
Perfeccionamiento frutal
¿Hay que tapar las aceitunas durante la
recitación del Kidush?
Tomando en cuenta que las aceitunas -al igual que la fuente de los
alimentos Mezonot-, por ejemplo, ocupan un puesto superior al vino en el
versículo de la Torá: se podría presumir, siguiendo la tónica de la exposición
hasta ahora realizada, que las aceitunas deberían ser tapadas asimismo durante
la recitación del Kidush que se realiza la noche de Shabbat, y, de esta manera,
se respetaría el orden de los frutos a los que hay que bendecir, tal y como lo
expusiera el ROS”H (ver atrás).
Pero, esta presunción podría ser
contradicha según lo registrado en el libro Ben Ish Jai (Shaná 1, Parashat
Matot, Ot 1), donde se enseña que, a pesar de provenir de la uva que ocupa
el tercer puesto del versículo de los 7 frutos de la Tierra de Yisrael, el
vino no es así, ya que éste ha perfeccionado su creación primitiva
(ha pasado de ser una uva a ser vino), y ha dejado de ocupar el tercer
puesto para ocupar ahora el primero (nótese que cuando toma la forma de
vino, se le cambia el tipo de bendición y pasa a servir como agente principal
del Kidush). Por ejemplo, si en una mesa hay dátiles (2da. posición en el
versículo) y uvas (3era pos.), los dátiles anteceden a la uva; pero, cuando hay
vino, el vino antecede a los dátiles…
De esta manera, se podría entender que no
haya necesidad de tapar ningún fruto –aunque sea de los siete frutos incluidos
en el versículo (Debarim, 8:8)- durante la recitación del Kidush con vino.
Jerarquía inamovible
A través del libro Halijot
Ölam, el Rab Öbadía Yosef se opone a la reciente opinión, y dice que
no se debe modificar las posiciones de los productos elaborados que son
originados a partir de los siete frutos incluidos en el versículo (Debarim, 8:8), y, por
ende, por más que se haya elevado el nivel de excelencia de la uva
transformándolo en vino, no por esto, escalará peldaños en la jerarquía del
versículo de la Torá, sino que deberá respetarse su orden original. Por
consiguiente, la aceituna y el dátil seguirán teniendo una posición
privilegiada ante el vino, para el tema del orden de las bendiciones a
pronunciar.
Al parecer, dependerá
de resolver cuál de estos lados de la discusión, para establecer si hay que
tapar o no las aceitunas y los dátiles frente a la recitación del Kidush de la
Noche de Shabbat… Según el Ben Ish Jai, no habría que taparlos, ya que el
vino guarda la primera posición y los demás no tendrían de qué avergonzarse y serían
consumidos eventualmente en su momento adecuado, mientras que según la opinión
del Halijot Ölam, sí habrá que taparlos.
Aunado a esto, hay que
considerar –asimismo- según el motivo del Sheeltot de Rab Ajái Gaón y el
motivo de los Tosafot, no hay obligación de tapar las aceitunas ni los dátiles,
para el momento del Kidush que se recita sobre el vino. Únicamente según el
tercer motivo (Orden de las Bendiciones), cabría una discusión sobre si
tapar estos alimentos en presencia del Kidush de Shabbat o no. Bajo el enfoque
del Halijot Ölam, sí habría que taparlos, mientras que el Ben Ish Jai no lo
obligaría a hacer.
Conclusión
Pan
Una persona que tiene la
mesa puesta previamente al Kidush de Shabbat, y se dispone a recitar el Kidush
de la Noche de Shabbat por intermedio del vino, deberá tapar básica y
obligatoriamente el pan.
Mezonot
Hay una discusión sobre
si se deben tapar el resto de los alimentos Mezonot, y, aunque se permite
recitar el Kidush sin taparlos, no obstante, es bueno que los tape, y, de esa
forma habrá cumplido con todas las opiniones al respecto.
Aceitunas y Dátiles
Aunque hay una discusión
sobre si se debe tapar o no las aceitunas y dátiles, mientras se recita el
Kidush con el vino en la Noche de Shabbat, no obstante, básicamente se puede
permitir dejarlos destapados. Será catalogado con Midat
Jasidut (cualidad extraordinaria de aplicación a las Mitzvot) a la actitud de
una persona que tape también las aceitunas y los dátiles durante la recitación
del Kidush de la Noche de Shabbat que se hace con el vino.