About us / Quienes somos

Currently we have Chapters in Puerto Rico / New York State

Corrientemente contamos con capitulos en Puerto Rico y en el Estado de Nueva York

HOME 

About us / Quienes somos

Situation in Puerto Rico regarding HIV Services

RWCA Funding waste

Action Letters 

Letters of Support 

Press Release / Comunicados 

Support from National Organizations 

Too little, too late?

Ousted SJ & PR- DOH

 

 UNID@S DANDOLE CARA AL SIDA

MANIFIESTO

PREÁMBULO:

Reunidos el lunes 16 de abril de 2007, día del natalicio del insigne José De Diego, personas afectadas directa o indirectamente por el VIH/SIDA dieron los primeros pasos dirigidos a la creación de lo que el 30 de abril se denominó UNID@S DÁNDOLE CARA AL SIDA. Allí se reunieron pacientes, sus familiares y amig@s, representantes de organizaciones de base comunitaria (OBC) y personas en su carácter privado que contaron ese día con la visita de representantes de las organizaciones nacionales Comisión Latina Sobre el SIDA, (Latino Commission on AIDS), con base en Nueva York y el Concilio Nacional Minoritario sobre el SIDA, (“National Minority AIDS Council”), con base en Washington DC. Los presentes tomaron la iniciativa de abordar la situación existente en el país, la cual se agudizó en una crisis en noviembre del 2006 y continua hasta el día de hoy. La inacción de las autoridades locales, estatales, y federales, incluyendo aquellas de carácter salubrista, (como el “Health Resources Services Administration” y su “HIV/AIDS Bureau”), es alarmante. Sin embargo, algunos logros han sido obtenidos debido el activismo y la militancia alcanzados por los pacientes y las comunidades afectadas en Puerto Rico. Dada la urgencia de la situación y la importancia del activismo comunitario, reanudamos nuestros esfuerzos y convocamos a todos los Puertorriqueños y Puertorriqueñas a unirse a esta iniciativa. Es imperioso fortalecer y actuar comprometiéndonos con las personas viviendo con VIH para ponerle fin a la discriminación, la apatía, el cinismo y la corrupción en los servicios de salud y de VIH/SIDA.

EN PUERTO RICO:


  1. Reconocemos y declaramos que después de más de 25 años desde el comienzo de la epidemia de VIH/SIDA hemos caído en un estado de complacencia que ha desvirtuado los avances logrados en este último cuarto de siglo.

La epidemia continúa siendo una crisis de salud pública que se ha agravado debido a la negligencia de las autoridades a quienes les toca, como deber ministerial, actuar eficazmente. El VIH/SIDA se ha generalizado en nuestra población y sus efectos se sienten a través de todas las esferas sociales y en TODOS los sectores poblacionales. El mayor incremento se ha dado en la población heterosexual, siendo las mujeres las que representan una cantidad que aumenta dramáticamente día a día.

La inacción ante la gravedad de esta situación es una irresponsabilidad cuyas consecuencias pueden ser catastróficas. El colapso general del sistema de salud pública, lo cual se suma al efecto dominó que se viene dando en las organizaciones de base comunitaria, se refleja en la escasez de medicamentos, información, recursos y servicios para los pacientes de VIH/SIDA. La extensión del problema se refleja claramente en el caso de los más necesitados.

 

  1. La prevención enfocada en la abstinencia como única estrategia es inefectiva e irresponsable. Todas las estrategias de este tipo han sido infructuosas y por ende las campañas de abstinencia como la del “Puerto Rico Abstinence Educational Program”, La Otra Cara del Sexo, establecen una política pública de represión sexual en vez de proveer educación e información, estigmatizando aun mas a quienes a la personas que viven con VIH/SIDA. La imagen expuesta en esta campaña proyecta a las PVVIH/SIDA como monstruos al acecho.


La prevención debe adaptarse a nuestra realidad social y es imprescindible que se informe y se eduque al pueblo sobre métodos cuya efectividad esté ampliamente comprobada.


El Centro de Control de Infecciones, (“Center for Disease Control”, “CDC”), en Atlanta ha establecido que la fórmula de la educación y prevención, la detección y el tratamiento del VIH es la manera efectiva para detener la diseminación del virus.


Esta ecuación no se refleja en las estrategias programáticas del Departamento de Salud del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.


La falta de educación en prevención desde niveles primarios hasta universitarios, la ausencia de campañas masivas que incluyan la abstinencia junto al sexo más seguro, la repartición de condones, la repartición de jeringuillas al grupo más afectado en Puerto Rico, los usuarios de drogas intravenosas, y menos aún campañas dirigidas específicamente a la comunidad Lesbiana, Gay, Bisexual, y Transgénero, así como hacia personas mayores de 50 años, resulta en una desinformación letal en los sectores sociales de mayor riesgo. Puede entenderse que ésta falta de prevención primaria y secundaria sea la causa de la crisis que vivimos, cuyos resultados aún nos son desconocidos.


  1. Establecer campañas masivas como la del “Día Nacional de Hacerse la Prueba del VIH”, el 27 de junio anualmente, sin los recursos, la disposición, ni la voluntad política para brindar tratamientos y servicios de calidad óptima constituye una irresponsabilidad de naturaleza criminal, una violación de derechos humanos, un castigo cruel, y una falta de moral y ética de parte de aquellos que, teniendo conocimiento, permiten que ello suceda.

Si a ello sumamos la violación e incumplimiento de los estatutos del “Ryan White Care Act”, el “Americans with Disabilities Act”, la Carta de Derechos del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y la Carta de Derechos de las Personas Portadoras de VIH. (Ley #349 del 2 septiembre de 2000), y la Constitución de los Estados Unidos de América, la situación amerita una investigación exhaustiva por parte de autoridades de alto rango a nivel nacional e internacional.

Localmente, las personas viviendo con VIH/SIDA, (PVVIH/SIDA),

sus familiares y amigos, y personal de Organizaciones de Base Comunitaria se han visto en la necesidad de 'tirarse a la calle' en denuncia y activismo ante el incumplimiento de las leyes ya establecidas para proteger los derechos de los pacientes.

El gobierno en todas sus esferas ha fallado estrepitosamente en su responsabilidad de atender la situación que se le ha hecho patente hasta la saciedad. El problema es de tal magnitud que amerita el envolvimiento de todos los sectores en y fuera de la isla.

 

  1. Los efectos de una pobre adherencia a regímenes de tratamiento incluyen: el desarrollo de mutaciones virales resistentes, resistencia a medicamentos existentes y la destrucción del sistema inmunológico de la persona, causando eventualmente su muerte.

El efecto emocional de la carencia de medicamentos causa frustraciones que llevan a que se afecte la salud física y mental del paciente.

De ésta manera el acceso coartado al tratamiento, incluyendo el racionamiento de medicamentos y la falta de apoyo a la adherencia son elementos que producen, no solamente el decaimiento físico de los pacientes, el desbalance de su entorno, estados catastróficos irreversibles y situaciones desesperadas como el suicidio. La falta de adherencia causa nuevas infecciones, enfermedades oportunistas y la propagación del virus, debilitando aun más el sistema inmunológico.

La dificultad de movimiento para aquellos que por su condición física no pueden transitar para acceder sus servicios debido a las barreras físicas que se encuentran a su paso, impiden aun mas el acceso a todo tipo de tratamiento, servicios y medicamentos.


  1. En la actualidad, millones de dólares son utilizados en gastos administrativos, los cuales consumen un porciento muy alto de las otorgaciones públicas y privadas para tratar y erradicar la epidemia.

Existe un término conocido como “AIDS, Inc.” que se escucha como un eco destructor alrededor del mundo. Este término se refiere a un grupo de entidades y personas que se han acomodado en butacas de cuero desde donde personas inescrupulosas se lucran de una industria explotadora y abusiva que utiliza mal los recursos destinados al bienestar de los pacientes de VIH/SIDA.


Estas personas no están dispuestas a levantarse y unirse a favor de aquellos que no tienen los recursos para hacerlo. por no perjudicar sus intereses y privilegios. Esas personas son criminales y debe aplicársele todo el peso de la ley…

Toda sociedad responsable en los cuatro puntos cardinales del planeta tiene que poner un alto a este despilfarro, que en vez de promover la vida, conduce a la muerte.

 

  1. Por cuanto, y a la luz de todo lo antes expuesto, reafirmamos hoy la necesidad y el compromiso de darle cara al SIDA para unidos lograr dos cosas que no podemos olvidar ni por un segundo: 1) la búsqueda de una vacuna contra la enfermedad y 2) finalmente su cura.

Exhortamos a todos los pacientes a darle cara al SIDA. Hay que exhortar a todas las personas afectadas y de conciencia de la comunidad a unirse a este movimiento y trabajar con el fin de darle cara al SIDA, cada un@ desde su experiencia y perspectiva. La unión de pacientes VIH/SIDA con otros sectores sociales es la clave para detener la diseminación del virus.

La confidencialidad de aquell@s que no pueden, por sus circunstancias personales, hacer pública su seropositividad tiene que ser respetada, sin embargo hay maneras de contribuir a esta lucha clandestinamente. Este es nuestro propósito, nuestra meta y nuestro norte. Hoy damos el grito de guerra…

Muchas gracias.