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Informe sobre Robert Bosch Sistemas de Frenado SLU, Planta
de Pamplona (RBP) La planta de Robert Bosch Sistemas de Frenado SLU de Pamplona está integrada en la división Chassis System Brakes (CB) del sector de negocio de Automoción (UBK) de la multinacional alemana Robert Bosch GmbH. La actividad de la planta es la fabricación de boosters (servofrenos) para vehículos de gama media para varios fabricantes de automóviles.
Entorno geográficoLa planta está domiciliada en Pamplona (en euskera, Iruña) que es la capital de la Comunidad Foral de Navarra. Pamplona es el centro financiero y comercial de Navarra, además de centro administrativo. Su población (2008) es de 199.608 habitantes, y alcanza los 320.000 habitantes si se incluyen los municipios que constituyen el área metropolitana de Pamplona. Es un importante núcleo de actividad industrial, siendo las actividades de mayor importancia la automoción (con la fábrica de Volkswagen), energía eólica (Gamesa, Acciona, M. Torres e Iberdrola), materiales de construcción, metalurgia, industria farmacéutica (CINFA), papel y artes gráficas y transformados cárnicos. La docencia y la sanidad constituyen la segunda actividad económica de la comunidad. Pamplona posee un aeropuerto en el término municipal del vecino Noáin, y una estación de ferrocarril en el barrio de San Jorge, que será desmantelada en un futuro para construir la nueva estación de RENFE para el tren de alta velocidad en la localidad limítrofe de Pamplona que es, Zizur Mayor. Pamplona está comunicada por autovía o autopista con todas las capitales de las provincias que rodean a Navarra (Vitoria, San Sebastián, Logroño y Zaragoza), excepto con Huesca, con la que (mientras no termine la construcción de la autovía A-21) se comunica mediante carretera nacional. También cuenta con comunicaciones por carretera con el departamento francés de Pirineos Atlánticos, fronterizo con Navarra, y con sus ciudades más importantes. Existen tres universidades, que le otorgan gran dinamismo a la capital navarra: - Universidad Pública de Navarra (UPNA) - Universidad de la Iglesia Católica de Navarra, privada. - UNED, Centro asociado de la Universidad Nacional a distancia. Pamplona es conocida también como la ciudad de la medicina, por sus grandes avances médico-científicos en hospitales y numerosos laboratorios con los que cuenta la capital navarra y su comarca entre los que destaca el CIMA (Centro de Investigación de Medicina Aplicada). En consonancia con el peso de la automoción en la industria pamplonesa y navarra, también cuenta con el Centro de Innovación Tecnológica de Automoción de Navarra ayuda a las empresas del sector a ser más competitivas, aumentando su capacidad de investigación, desarrollo e innovación tecnológica (I+D+i). Cuenta con un equipamiento puntero. Dispone, por ejemplo, de un simulador de carretera, único en España y uno de los pocos existentes en el mundo, que permite reproducir en laboratorio el comportamiento de un vehículo y sus componentes (chasis, suspensión…). Historia de la PlantaEsta planta tiene una dilatada historia en la industria navarra. Es la heredera de Frenos Urra, fundada en la década de los años 50 del siglo pasado para fabricar un sistema asistencia de frenado para vehículos a motor, llamado hidrovac, precursor de los actuales servofrenos.Esta empresa navarra fue adquirida por diferentes multinacionales, Bendiberica, Bendix, Allied Signal y finalmente pasó a formar parte de Robert Bosch en 1996. El momento de máxima expansión de la empresa, en el que llegó a contar con más de 500 trabajadores, fue en los años 70 del pasado siglo. En la década siguiente, comenzó un lento declive, perdiendo secciones productivas (Estampado, Baños, Fundición,…) que se aceleró en los años anteriores a la compra de la planta por parte de Robert Bosch. Es importante subrayar la estratégica situación de la planta de Pamplona, a las afueras de la ciudad, con accesos inmejorables a todas las vías de comunicación y transporte. En un radio de poco más de 1200 Km. tomando como centro Pamplona, se encuentran fábricas de los principales fabricantes de automóviles con más ventas en el mercado europeo (VW, Opel, Grupo PSA -Citroën, Peugeot-, Nissan, Toyota, etc.) para los que trabaja Bosch en el oeste de Europa (Bélgica, España, Francia, Holanda, Inglaterra, Italia, Portugal). Es necesario añadir, en este sentido, que el nivel de infraestructuras que posee la comunidad de Navarra, permiten un fácil y rápido acceso a las diferentes Plantas de constructores de automóviles europeos, así como a sus plataformas de distribución de componentes (GEFCO, SAS, etc.…). Por el mismo motivo se puede considerar a la Planta de Pamplona como un centro estratégico en el montaje y distribución de los boosters (servofrenos) a diferentes plantas de fabricación de automóviles presentes en España:
- VW Navarra, se encuentra a 3 Km.; - Opel Zaragoza a 160 Km.; - Renault Valladolid a 350 KM.; - Nissan en Barcelona 400 Km.; - SEAT en Martorell a 400 Km. - Citroën Vigo a 750 Km.; Situación actual.La planta de Pamplona, como se ha indicado más arriba, está integrada en el división CB de la multinacional Robert Bosch. La actividad de la planta es la fabricación de boosters (servofrenos) para vehículos de gama media para varios fabricantes de automóviles entre los que se encuentran PSA (Citroën, Peugeot), Renault, Ford, Nissan, Volkswagen,… Debido a ello, está siendo especialmente afectada por la crisis que actualmente está azotando a la economía mundial, ya que el segmento de vehículos para los que se fabrica es en el que más han caído las ventas. La División CB cuenta con centros repartidos en Europa de la siguiente manera: Francia: Angers; Beauvais; Drancy; Juvincourt; Moulins; Pont de l’Arche; Alemania: Abstatt; Boxberg; Breidenbach; Italia: Bari; Polonia: Wroclaw; Portugal: Abrantes; Suecia:Vaitoudden; Turquía: Bursa. CB España está constituida por las plantas de Buelna, Pamplona y Lliça (leader-plant europea de boosters y donde esta domiciliada la división en España) y está presidida por Reinhard Pfendtner y Marc Löhn. De 2005 a 2008, se ha aplicado el plan social del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) pactado para las plantas de Lliça y Pamplona con la consiguiente sangría de trabajadores y puestos de trabajo para la planta Pamplona, manteniendo el conocimiento del producto (Know-How) de los trabajadores con una alta productividad, conservando un alto nivel de calidad. Desde la puesta en marcha del ERE, los trabajadores de la planta de Pamplona realizaron un gran esfuerzo para cumplir con las exigencias de la Dirección de CB para salir de la grave situación, que a día de hoy perdura, en la que esta sumida la División. Como consecuencia de esta situación, en mayo de 2008 dentro del plan de restructuración de la División para hacer frente a la grave situación económica, se anuncia el cierre de la planta francesa de Beauvais durante el año 2009. Desde 2005 hasta el día de hoy, se ha conseguido con el esfuerzo de todos, pese a las adversidades, el equilibrio económico que históricamente nunca se había perdido ya que los balances de los últimos 12 años, casi siempre han dado beneficios (alrededor de 12 M€ en 1998 y bajando posteriormente hasta el día de hoy) cumpliendo sobradamente los objetivos marcados en este capítulo y con producciones que se han mantenido estables de entre 2 y 3 millones de boosters al año desde 1996, exceptuando 2008 a causa de la crisis y al descenso del mercado del automóvil, con cotas de productividad y calidad que han hecho brillar con luz propia a la planta de Pamplona en la División CB. Llama la atención como a pesar de que la carga de trabajo y la plantilla se han mantenido estables desde 1996, los beneficios de la planta se han ido reduciendo año tras año a un ritmo muy superior al del aumento del los precios de las materias primas, la energía o de los costes salariales, lo que nos hace sospechar, extrapolándolo al resto de plantas de la División, de que en CB existe un gran agujero negro que está poniendo en peligro incluso la supervivencia del grupo Robert Bosch y que el cierre de la planta de Pamplona no va a suponer ningún alivio para el problema de CB, todo lo contrario, ya que es la única planta de la División que puede aportar y demostrar resultados positivos año tras año desde su entrada en Robert Bosch. Hay que destacar las excepcionales respuestas de los trabajadores de esta planta en las muchas ocasiones que le ha hecho falta a CB que la planta de Pamplona respondiera ante incrementos de producción extraordinarios por las dificultades de otras plantas de la División para hacerles frente. O a la hora de hacerse cargo de productos que en otras plantas eran ruinosos económicamente, en Pamplona a base de tesón y trabajo bien hecho, se ha conseguido hacerlos si no rentables, si sacarlos de pérdidas. Sin embargo esto no parece suficiente a la hora de afrontar la reestructuración de CB. A pesar de reconocimiento por parte del entonces presidente de CB, Sr. Wiegert, en una reunión celebrada en Lliça d’Amunt el día 4 de septiembre de 2008, de la buena marcha y los buenos resultados de la planta de Pamplona, los mejores de la División según resaltó el entonces presidente, el cierre de la planta estaba prácticamente decidido. El 2 de diciembre de 2008, paralelamente a la reunión convocada a tal efecto por la empresa entre los representantes de Bosch España y los representantes de las Federaciones MCA-UGT y Siderometalúrgica de CCOO, representantes de las Secciones Sindicales MCA-UGT y CCOO de la planta de Lliça d’Amunt y un representante de la Sección Sindical de MCA-UGT de la Planta de Pamplona, se anuncia en Madrid por medio de un comunicado de prensa el “cese de la actividad de la División CB” en la planta de Pamplona para finales de 2009 en el que afirman que el problema no responde a la crisis, sino a una estrategia de traslado de fabricación a las Plantas de Polonia y Turquía. El trato dispensado a la planta de Pamplona es como mínimo grosero siendo la de Pamplona, la planta de la División de CB que históricamente ni ha tenido pérdidas ni ha causado el problema. En los días posteriores al anuncio de cese de actividad, a instancias de la empresa se firma un acuerdo de prórroga del ERE que estaba a punto de expirar, con el fin de negociar durante el año 2009 las condiciones para el cese de actividad en la planta de Pamplona según dijo Bosch, "el objetivo es que los ajustes de personal se realicen con la mayor responsabilidad social posible y ofrecer, en el marco de un plan social, soluciones individuales para la plantilla de Pamplona". En los primeros meses de 2009, tras una reunión de Bosch con el Gobierno de Navarra, Bosch evalúa la posibilidad de realizar inversiones en el campo de las energías renovables (EERR) como oportunidad de futuro para la planta de Pamplona. En el mes de marzo, Bosch desecha esta posibilidad aduciendo que hasta finales de 2011 no tiene intenciones de invertir en este sector fuera de Alemania, dejando la abierta la posibilidad de que en el momento en el que decida invertir en España en EERR, contemplará el hacerlo en la Comunidad Foral. En abril Bosch convoca la primera reunión para abrir las negociaciones en el en la que comunica a los representantes de los trabajadores la decisión de no invertir en la planta de Pamplona en el sector de EERR y que la única alternativa para la planta de Pamplona es el cierre, tras lo que presentó un plan de aplicación del ERE en el que se contempla el cierre de la planta para el 31 de diciembre de 2009 y la salida de 60 trabajadores entre los meses de mayo y junio. Posteriormente, se van celebrando diversas reuniones informales en los que se va produciendo un leve acercamiento entre las partes, aunque ya no se vuelve a convocar oficialmente la mesa de negociación ni hay una oferta oficial de la empresa. Estos movimientos de la empresa son mínimos y únicamente económicos y bastante alejados de las demandas de los trabajadores de Pamplona. A finales de junio, se presenta por parte del Comité una plataforma en la que se plasman las reivindicaciones de los trabajadores de Bosch-Pamplona y se hace especial hincapié en que la principal demanda es la recolocación en otras empresas de la comarca de Pamplona, especialmente en BSH-Eskirotz, en la creación de una bolsa de empleo para los trabajadores que así lo deseen con vistas a superar la actual crisis, y la salida de en las condiciones del ERE de los mayores de 58 años y de las personas comprendidas entre 50 y 57 años con el plan de rentas modificando ligeramente las condiciones del ERE. También se contempla en la plataforma una batería de medidas sociales de compensación por el cierre de la planta, con vistas a dar una seguridad a los trabajadores mientras resuelven su futuro a corto plazo, ya que desde el Comité se entiende que pueden ser las mismas medidas de un ERE de reajuste de plantilla, pensando en que la planta va tener un futuro, que cuando de lo que se está hablando es del cierre puro y duro. Pasa el tiempo sin contestación a la plataforma por parte de Bosch y llega el viernes 17 de julio a dos semanas de las vacaciones, fecha en la sorpresivamente es despedido el gerente de la planta. La reacción espontánea de los trabajadores es parar la producción durante el turno de tarde del viernes y el turno de mañana del lunes. Ese mismo lunes, se celebran asambleas durante toda la mañana durante las que se decide ir a la huelga legal. Durante esa tensa mañana se negocia con la empresa la celebración de una reunión oficial el jueves 23 de julio para dar una contestación a la plataforma. Acuden a esta reunión representantes de la Sección Sindica de UGT en Bosch –Pamplona y representado a la UGT de Navarra, su Secretario General Juan Goyen, trabajador de Bosch-Pamplona. No se producen acercamientos de posturas y se queda para una posterior reunión a la vuelta de las vacaciones. A la vuelta de las vacaciones, el Comité retoma la convocatoria de huelga legal y se decide convocar una primera jornada de paro para el día 2 de septiembre dentro de un proceso en el que semana a semana se irá incrementando la presión en apoyo de las reivindicaciones de la plataforma presentada en junio.
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