Queridos amigos y ecuatorianos:
Me veo en el deber de informar a sus personas la situación actual de nuestro país, de la vida política, del sostén de la sociedad meramente democrática en plenitud de sus derechos de libertad.
Estamos a pocos pasos del precipicio, y la venda que tapa los ojos de nuestros compatriotas se ajusta cada vez más. Nosotros, en cambio no entendemos nada de lo que pasa, y mejor dicho no damos importancia a la vida política de nuestro país, ya que hasta ahora no nos ha afectado.
Pero ya somos grandes, y la solución está en nuestras manos. Somos estudiantes, y no nos ha llegado a manchar la mano sucia de la corrupción política. Estamos puros de corazón y de pensamiento.
La lucha por una patria digna y limpia nace ahora. El Estado está siendo destruido, sus funciones se desbordan de desorden, mediocridad, mentiras, corrupción e intereses personales.
Señores, lo que está en juego es nuestra tierra, nuestro futuro. El Estado, el organismo encargado del Poder dentro de nuestra sociedad, no es más que un grupo civil, a imagen y semejanza de nosotros, que hemos elegido como representante para la única búsqueda, que es la del bien común.
El Estado nos tiene que guiar, mostrar el camino de lo que más nos conviene, para así llegar al conjunto de condiciones sociales que consienten y favorecen en los seres humanos al desarrollo integral de su propia persona.
El desarrollo social, se rige de acuerdo a un orden basado en la libertad y en la autoridad como pilares fundamentales. El abuso de la libertad se llama libertinaje, se llama desorden social.
Un pueblo abusivo de la libertad es un pueblo en caos, es por eso que la autoridad pone los frenos, es por eso que las leyes se crean. Cicerón dijo "Nos hacemos esclavos de la ley para llegar a ser hombres libres".
Mientras la autoridad y la libertad mantienen los límites, se llega a un equilibrio armónico. Entonces a lo que voy es: ¿Qué pasa cuando el poder se abusa?, se llega a la dictadura, al despotismo.
Nuestro máximo representante dentro del Estado, el Presidente de la República, busca el poder completo, el control del congreso, el control de los jueces, el control de nuestras vidas.
Su idea fundamental es la del cambio completo de la Constitución, la de la creación de la Asamblea Constituyente. ¿En que consta esto? Nuestro Presidente, nos enseña las cortinas del teatro, más no lo que se encuentra en el escenario.
Imagínense una cortina pintada de flores, esperanza, libertad, igualdad, desarrollo, y todos los sueños de un país dormido, esta cortina solo se abre de par en par en el momento en que la Asamblea empieza a dictar nuestros nuevos derechos como ciudadanos, en el momento en que como poco preocupados que somos nosotros, dejamos que Correa gane tanta popularidad dentro de nuestro país, destruyendo completamente la oposición, en la que convenza a todos nosotros de votar Si por la constituyente, y posteriormente, de igual manera, votar por él como asambleísta, y a todos bajo su mando.
Es decir nos está guiando al camino legal o casi legal para ser dictador, para tener al Ecuador, nuestras montañas, nuestras playas, nuestras aulas, nuestros profesores, nuestras casas, nuestros amigos, nuestra familia, nuestra vida, nuestro país, en su mano.
Entonces, analicemos la cortina feliz. Correa llega al poder, empieza una campaña para la consulta popular, en la cual se determina qué porcentaje de la población está dispuesta a cambiar desde cero la constitución. Su único fin es tener el mayor porcentaje popular.
Entonces empieza con un proceso de demagogia, de hablar al ignorante de cómo el empresario le roba el dinero, le roba un mundo mejor; convencer a los indígenas a los analfabetos es fácil, simplemente se les dice lo que quieren oír, se les promete una vida más digna, un empleo mejor.
Yo, y todos ustedes somos capaces de convencer a un grupo de ignorantes, que lamentablemente es un gran porcentaje dentro de la población de nuestro país. Por otro lado genera la provocación del odio hacia la clase media y la clase alta, hablando de lo abusivos que somos.
En fin logra mover las masas ignorantes. Pero el economista no es tonto, y se da cuenta de que también hay un porcentaje de la clase alta y media, la cual también necesita su apoyo, para así llegar a la popularidad completa del país, para tener el poder y apoyo económico del país.
Pero a nosotros no nos dice que los indígenas se van a sublevar, no nos ofrece nuevos empleos o vida mejor. A nosotros nos dice que está en la lucha de la baja de intereses de la banca privada, de comisiones y servicios, es decir que si uno va a un cajero automático en vez de que te cobren dos dólares por sacar tu dinero, Correa quiere que te cobren cincuenta centavos. ¿Nos conviene?, claro que nos conviene, "este tipo está haciendo las cosas bien", solución: dile Si a la Asamblea Constituyente. (Esto es solo un pequeño ejemplo de la verdad).
Y de esta manera empieza a ganar una popularidad de la clase media, y alta. Todo es color de rosa, por un lado subleva a los indios para que luchen por sus derechos, que sin duda siempre los han tenido, y siempre se los han respetado, y por otro lado nos miente sobre la baja de intereses y otras cosas.
En fin su popularidad crece. Solo como datos, teniendo un 65% de popularidad en la Consulta, Correa tuviera aproximadamente un 95 % de los asambleístas, como sucedió en Venezuela. Es decir una solo persona dictará nuestros derechos, Rafael Correa.
Suponiendo que no sea así pero que de la misma manera se diera una Asamblea Constituyentes, yo me pregunto: ¿Tenemos gente preparada para dictar una nueva constitución? Si la política dentro de nuestro país está tan podrida, diputados corruptos, jueces sobornables.
Ellos se suponen que son nuestros mejores representantes, pero que por suerte se rigen a una constitución bien dictada. ¿Estamos listos para dejar que ellos, o parecidos dicten una nueva Carta Magna? No nos dejemos engañar, por estas basuras que tenemos en la "organización" del Estado.
Nosotros somos seres pensantes y capaces de analizar, tenemos fuerza y una vida en proceso de
desarrollo. No permitamos que las cortinas se abran, que el lado oscuro, el lado del encarcelamiento a nuestra libertad nos caiga en las cabezas.
No dejemos que un señor poco intelectual, resentido social, de malas intenciones, de oratoria pobre, tenga el poder absoluto del país. Nuestra patria necesita de nosotros.
Es hora de analizar la situación, de hablar con los amigos, profesores, compañeros, familiares, de abrir los ojos, de transmitir este mensaje, de luchar con una oposición constructiva y meramente honesta y analítica, con el único propósito del bien común.
Si la verdad se supiera como es, verdaderas Derechas, verdaderas Izquierdas dejarían de lado las ideologías sentimentalistas y se unirían por la dignidad de la patria para salvarla, de que la patria no vuelva, no vuelva a jodernos más de lo que ya estamos.
Obliguemos al señor Correa a gobernar la nación como se debe, destruyamos su sueño de meternos dentro de su frasco de experimentos. Así no gane el No en la Consulta, hagamos más grande la oposición, enseñemos quien manda dentro de un país democrático, enseñemos que el pueblo tiene el poder, el pueblo da las órdenes, no el Presidente.
Enseñemos que no somos tontos. Muchos pensarán que de alguna manera se necesita ya un cambio urgente. Estamos plagados de corrupción y suciedad.
Pues la Asamblea Constituyente no es ese cambio. El cambio nace en nosotros, en la lucha de nuestros de derechos como voceros y representantes de nuestro propio futuro.
Ya es tiempo de que dejemos atrás las niñerías, y empecemos a preocuparnos por formar un país digno de vivir, un país donde el desarrollo sea continuo, y así poco a poco se vaya saliendo adelante. Somos nosotros los que decidimos, estamos en la edad correcta de empezar.
Preparémonos para ser líderes del bien, nunca del mal. Somos capaces de hacerlo, no seamos mediocres y empecemos a preocuparnos. El que diga Si a la constituyente debe tener grandes fundamentos, y estoy dispuesto a escucharlos y analizarlos, pero no digan Si por que todos lo están haciendo, no digan Si porque Correa les engaña.
A la final es nuestro país, la tierra que nos crió, la tierra de nuestras futuras generaciones (si antes no se acaba con el calentamiento global, por cierto otro gran problema).
Invito a todos y todas, a pensar, a transmitir el mensaje de la verdad por propio amor a la patria, a formar parte de la lucha por la dignidad y la honestidad. A prepararnos para sacar adelante a este país de la manera más limpia.
No dejemos que la falta de interés gane nuestros corazones. No dejemos que líderes mediocres nos representen. Si alguna vez han ido al registro civil y les han visto con cara de asco, no se esperen que nuestros representantes sean de otra calaña, porque son los mismos.
Entonces son o ellos o nosotros. O la sucia burocracia, o el buscador del bien común. No soy más que un estudiante que quiso analizar y estudiar un poco más de lo que nos llega a los oídos.
Estoy consciente que me falta mucho para dominar mi capacidad de razonar y de entendimiento, pero siento que he dado un paso. Y si me he equivocado en algo, no duden en rectificármelo.
Invito a los ciudadanos del Ecuador a analizar el presente. Si comparten mi pensamiento, hagan llegar este mensaje a todos los que puedan, no por mí, sino por ustedes, por nuestra tierra, por nuestra vida.
Con un amistoso saludo,
Isidro José Ponce Hernández