III. PARTE: ANÁLISIS COMPARATIVO DE AMBAS PROPUESTAS
Aquí haré explícitas las semejanzas y
diferencias de las dos propuestas descriptas, siguiendo como
criterios: los orígenes, el aspecto formal, el contenido, aspectos
operacionales, y la interpretación del concepto de
necesidades básicas.
1.1. Los orígenes
El Banco Mundial es una entidad comercial del Norte, nacida, como ya hemos visto, de la necesidad del capitalismo occidental de fomentar su expansión sobre los países bajo su hegemonía al igual que su gemelo F.M.I.
La Fundación Bariloche es una institución latinoamericana para el desarrollo, sin fines de lucro. Nació en 1963, con el fin de mejorar el bienestar espiritual económico, social del país, introduciendo inmediatamente la utilización de modernas técnicas de producción, de gobierno, y de realimentación por parte de la sociedad. Es una institución para la investigación sociológica, ecológica, matemática, etc., y la elaboración de programas interdisciplinarios.
1.2. El aspecto formal
La diferencia entre ambos reside en que, la propuesta del Banco se basa en una estrategia de carácter parcial, referida a medidas específicas, de alcance reducido, adaptables a cualquier orden político y estilo de desarrollo. De ahí su flexibilidad. Está inserta en un orden social constituido y operante.
Entonces, estos grupos dominantes, expondrán una ideología que dé legitimidad a su posición, y aún si no puede presentarla como legítima, lograr que se la tome como científicamente necesaria. En este encuadre sitúo la estrategia del B.M. Citando nuevamente a Mannheim:
Por lo tanto, presentará una contra- ideología negando la legitimidad de los grupos dominantes. Aquí se encuadra el Modelo Bariloche. Ambas reposan en la voluntad orientada hacia un propósito: una, de apoyar el sistema social existente; la otra, de contribuir a destruirlo.
1.3. El contenido
Este punto se desprende de lo dicho en el punto anterior. El B.M. basa su estrategia en su aceptación y defensa del statu quo, que se caracteriza por una jerarquía internacional, el desarrollo convencional, la prosecución de la estabilidad política, el liberalismo económico, es una solución de tipo conservadora y tecnocrática, donde los pobres son pobres, porque no producen lo suficiente. Uno de los rasgos sobresalientes, de esta propuesta, es su pragmatismo economicista, que reduce a la población a mero instrumento de producción.
La estrategia del B.M. se fundamenta en tres supuestos predominantes en los países centrales:
Ambas propuestas se basan en un diagnóstico de la situación presente (contemporánea) y en una consideración hipotética del escenario que prevalecerá en el futuro. En primer lugar, tanto el B.M. como la F.B., coinciden en delatar la amenaza de una posible catástrofe. Pero en tanto el B.M. ve esta amenaza proveniente del Tercer Mundo donde la pobreza y la explosión demográfica provocarían la desestabilizadón y tal vez la destrucción del sistema político vigente, la Fundación la sitúa en los patrones de desarrollo vigentes, que hacen peligrar la ecología con el abuso de los recursos, y sumen a los pobres en la miseria y el subdesarrollo. Por otro lado, el Banco, reduce el problema al ingreso de divisas por concepto de comercio exterior, insuficiente ayuda oficial, y la deuda externa, y centralizando la solución en la necesidad de mayor corriente de divisas provenientes de exportaciones y capital externo.
Según el B.M. el objetivo último sería la erradicación de la pobreza para fines de siglo, a traves de una distribución más equitativa de los beneficios del crecimiento, para lo cual propone a los gobiernos de los paises en desarrollo redefinir sus metas en términos más operativos: reducción del desempleo, elevar el ingreso de los segmentos más pobres, y el incremento del P.N.B., la meta que propone es un incremento del 5% anual en 1985 de la productividad de los pobres.
1. 4. Aspectos operacionales
Considero importante destacar en este punto, los indicadores utilizados por una y otra propuesta para medir el desarrollo: El Banco Mundial utiliza un indicador económico, el PNB por habítante, pretendiendo otorgarle una orientación social. La Fundación Baríloche se vale de un indicador propiamente social: la esperanza de vida al nacer. Otra diferencia operacional, la encontramos en la utilización de la variable "población". En el Modelo Bariloche, se genera endógenarnente por la relación entre variables demográficas relacionadas con variables sociopolíticas; y por otra parte, se alcanzaría un punto de equilibrio en el crecimiento demográfico, cuando se haya alcanzado la satisfacción de las necesidades básicas del toda la población. Por el contrario, el Banco Mundial ve en la explosión demográfica una amenaza contra el logro de sus objetivos.
Podemos ubicar el nacimiento de la "era del desarrollo" en el triunfalismo imperante en los países centrales durante la segunda mitad de los ´40. A fines de esa década, y en plena implementación del plan Marshall, para los países devastados por la guerra, con la asunción de la administración Truman en el liderazgo del mundo occidental, quedó decretada esta era para "... la mejoría y el crecimiento de las áreas subdesarrolladas" (Discurso de investidura - 20 de enero de 1949) y con ella el emblema que serviría de distintivo a la hegemonía norteamericana. En tanto el plan Marshall, en más o en menos, pudo resultar útil a ciertos países europeos en función de su posición estratégica para contrarrestar el poderío creciente de la Unión Soviética, el Tercer Mundo quedó relegado al rol de proveedor por antonomasia de las materias primas al llamado Primer Mundo. Como hemos dicho en el inicio del presente trabajo, en los setenta se produce la ofensiva de los pueblos del Tercer Mundo a través de los movimientos de liberación nacional, de los procesos de descolonización, y de experiencias populares en América Latina. Allende en Chile y Velazco Alvarado en Perú sientan las bases del Pacto Andino. Es la época de la derrota en términos militares de Estados Unidos en Vietnam, del incremento del precio del petróleo por parte de los países agrupados en la OPEP. En Argelia, los países "no alineados" reclaman por la necesidad de un nuevo orden internacional, y un nuevo orden mundial de la información y las comunicaciones.
Como ha quedado demostrado en la teoría y en la práctica, ni el monopolio del mercado, ni el monopolio del estado prducen la requerida distribución necesaria para que las dos terceras partes del mundo recuperen su dignidad como personas. El crecimiento con equidad distributiva se convierte en una realidad de solvencia retórica, y en un producto de la econometría (o de economía marginal) en tanto las condiciones de distribución de poder queden intactas, y la vida de los pueblos quede sometida a la libre voluntad del todopoderoso mercado, que no es más que capital concentrado en pocas manos. Si no se advierten las causas de lo que históricamente se dio en llamar subdesarrollo, las maneras de la adaptación pueden resultar diversas, variadas, infinitas, pero no determinantes y definitorias del cambio, y las consecuencias de las políticas de "ensayo y error" - al decir de McNamara -, recaerán indefectiblemente sobre los mismos de siempre. El modelo Bariloche dejó planteado esto, con un criterio cientista, y desde una perspectiva ideológico- normativa explícita y no críptica - como lo es en la mayoría de los intentos provenientes del poder hegemónico central -, o si se quiere, desde una perspectiva utópico- racional (Ernst Bloch).
Volver a la Introducción ![]() Creative Commons Atribución-No Comercial-Compartir Obras Derivadas Igual 2.5 Argentina License. |



