Aplicar nuevas tecnologías

En los últimos 20 años, España ha hecho unos progresos económicos considerables, ya somos un país desarrollado. Hemos llegado a ser la octava potencia económica mundial. Ahora nos queda la tarea de continuar mejorando y avanzando para no decrecer.

Ser un país desarrollado lleva implícito tener una mano de obra cara, por tanto para poder competir nos quedan únicamente dos recursos fundamentales

 

·       La Tecnología

·       El Conocimiento

 

Hace tiempo que venimos usando la tecnología para reducir la mano de obra necesaria para nuestros negocios y así poder reducir también los costes.

Actualmente debemos pensar en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) que  nos permiten replantear problemas y encontrar soluciones realmente espectaculares que tan solo hace 5 años nos podían parecer ciencia-ficción. Además nos ayudarán a mejorar nuestro actual servicio o producto.

El avance es tan rápido que lo que cuesta es asimilar las posibilidades que nos están brindando y además su precio se está reduciendo día a día. El cambio que está sufriendo Internet hacia su concepto Web 2.0, permite pensar que la comercialización de productos y servicios cambiará.

 

Todo ello nos hace ver que en una situación de crisis y con las oportunidades que nos brindan las nuevas tecnologías, puede ser un buen momento para los que se muevan adecuadamente.
Pero, cuidado, no debemos caer en la “trampa de la tecnología”. No conseguiré mi objetivo de reducción de costes o mejora del producto o servicio, por comprar ordenadores o paquetes informáticos. Por ejemplo:
  • Un CRM, que me ayuda a relacionarme mejor con mis clientes.
  • Un ERP, que me sirve para mejorar la gestión de los recursos de la empresa.
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Si no se tiene una buena organización u objetivo claro pueden ser un fracaso.

 

No debemos olvidar que tanto los ordenadores (el hard), como los programas (el soft), harán lo que les digamos, sea bueno, malo o inútil. Además, su precio se reduce constantemente y eso implica que cada día está más al alcance de cualquiera, de esta manera, la tecnología se ha convertido en una comodity, no me diferencia de mi competencia.

 

Por tanto hay que tener en cuenta que hoy en día y cada vez más en el futuro, la incorporación  de la tecnología en nuestra empresa es imprescindible, pero solo una buena implementación, que persiga unos objetivos concretos y que son función de cada empresa, nos asegurará un buen resultado.
 
Por las prisas de implantar un nuevo sistema no caigamos en el error de copiar lo que a otros les funciona, porque puede ser una perdida de esfuerzos.
 
 

Existen multitud de empresas que han implantado un sistema de información, al que han dedicado mucho esfuerzo, tiempo y por tanto dinero, sin haber conseguido finalmente una mejora sustancial de sus resultados, productos o servicios.

 

Por tanto nos encontramos ante la obligación de incorporar la tecnología a nuestras empresas pero tenemos:

Exceso de oferta (hard y soft).

Entorno cambiante debido al avance tecnológico.

Forma de comercialización cambiante debido a Internet.
¿Que nuevas posibilidades ofrece a una empresa, la nueva era de la Web 2.0?

 

¿Qué hay que hacer?

 

Por eso es muy importante buscar un buen asesoramiento y exigirle, a la tecnología implantada, un retorno de la inversión de lo que cuesta su total implementación.

Es importante recordar que en este tema, como en todos, un buen asesoramiento no quiere decir que tenga que ser caro. Debemos buscar el asesoramiento directo de profesionales con experiencia.