MUJER EN CÍRCULO
No basta con decidir abrirte. Debes hundirte los dedos en el ombligo, con las dos manos agrietarte, derramar los lagartos y los sapos las orquídeas y los girasoles, virar al revés el laberinto. Sacudirlo.
Sin embargo, no te vacías del todo.
--Gloria Anzaldúa, "No basta"
qué hay después de la vivisección de los motivos de ese morder la boca de la vida para hablar del género y la hembra con todas sus razones circundantes
de resignarse a ser pueblo disoluto y encontrarse vaciada y fugitiva depredadora o presa de su sexo
de saberse mujer -sombra de frutos- redentora de todo lo insalvable con sus tribus de humanidad resuelta
qué hay después de arrancar la piel del vello tras el culto de un spot de telemedia de las grapas de acero y las bolsitas que delatan un cuerpo abandonado
qué hay de esa fatiga de vestirse para después de amar morir desnuda
qué residuo del semen de los días nos da el hijo imperfecto de un mañana
y el gusano en la manzana de los nombres y el temor de no ser más que una herida
de ser madre al final hija al principio con todas sus presencias infinitas
qué hay detrás de las brechas en la carne de convertirse en daga abrir el vientre y del pequeño juicio del gigante que nos hace esclavas de su mundo
ay mujer que soy bajo sus lentes en mi primer mirada hacia la vida ellos leyeron mi destino por el pubis
si árbol me supe o flor me siento a quién le sirve para ellos soy la semilla sempiterna
para ellos soy el error inmaculado el trigo nuevo en su estiba sin fondo una respuesta cargada de preguntas
después de toda autopsia necesaria después de tanto abrirnos preguntamos si estamos solas para hacerles compañía
y qué hay detrás de una hija de la tierra que no tiene ciudad entre los hombres
SIN REMEDIO
fuiste una vez y después de ello nunca nunca más dedos posándose en los labios nunca más dulce aquel abrazo de pasillo mate en la cama y jaque a la tristeza la noche no tenía puertas ni paredes éramos nuevos y locos (easy riders) vimos futuros tras las hilachas del pasado "no estamos solos, ya no estaremos solos el aire huele amor abracadabra" se hizo la fiesta y estuvimos nosotros vaciaste tres barriles de promesas mi corazón de megabloques reconstruido tenía miedo de perder todas sus piezas mi corazón forrado por el plástico no era de nylon -lo juro- era un pájaro era incapaz de cantar si no era a dúo era incapaz de salvarse de tus flechas mi corazón de hostia te quería aunque tú lo derritieras con la boca mi corazón nunca me ha querido es el judas que siempre me traiciona viva mi rabia y el miedo que me tuve viva el dolor que libera mis cuerdas te tuve tres segundos y desde entonces no hago otra cosa que buscarme voy a abrir mis fauces y a engullirme no quiero envenenarte con mi pena mi dolor no ha dejado de estar joven mientras yo envejezco de tristeza
RELOJES DE AIRE
son las once de estas horas y el cielo encanece
se sienta confundido sobre el tiempo oprime play en una vieja grabadora
enciende el proyector y ahí estamos todos en medio de la pobreza (embravecidos)
ahí estamos todos
bordando en cuadrillé aquel presente abrazados mirándonos el sueño
para entonces la bolsa de valores los impuestos ya eran peor antes de empeorar
nos convertíamos –lentamente- en mientras
son las once andando hacia las doce nuestras fotografías caen desde algún lugar hasta nosotros resbalan dos o tres canciones sin nombre con la versión midi angelizada
así nos guarda el álbum de una historia -como el tiempo guardándose las once-
así me pongo a llorar algunas veces desde las doce de algún reproductor |