POESÍA 
Marian Raméntol Serratosa (Barcelona, 1966). Miembro del grupo poético LAIE de Barcelona. Directora de la revista de arte y literatura La Nausea. Miembro del grupo musical O.D.I.
Obra premiada:
Primer Premio del VIII certamen de poesía Internacional "LEONOR DE CÓRDOBA" de la ASOCIACIÓN CULTURAL ANDRÓMINA, con el poemario "No hubo apenas mar en el desnudo abierto de tus ojos". 2009.
Primer Premio del III certámen de poesía Villa Ingenio 2008. Las Palmas, con la obra "Pretendo que una guerrilla de poemas ataque de improviso el ático de Dios".
Premio de poesía Katharsis 2008. Accésit y mención especial con el poemario "La renuncia huele a cloroformo".
Premio nacional de poesía Antero Jiménez 2006, Torredelcampo, Jaén, con la obra “Un blues no es suficiente razón para morir”.
Accésit al premio de “poemes Curts” de Callosa d’en Sarriá 2005.
Otras obras valoradas:
Finalista del VII Premio Internacional de poesía León Felipe 2008. Ayuntamiento de Tabara (Salamanca).
Finalista en el VI Premio de Poesía Ángel Miguel Pozanco 2008, de Sant Martí de Centelles con el poemario "Amazona de Aguamarina".
Finalista Premio Nacional de poesía Ciudad de Torrevieja 2007. País Valencià, con el poemario “La Renuncia Huele a Cloroformo”.
Finalista de I Premio Internacional de Poesía Hipailage 2006, con su poemario “Amazona de Aguamarina”.
Finalista I Premio de Poesía en castellano Vicente Martín. Exmo. Ayuntamiento de Torrejón de la Calzada (Madrid-2006), con su poemario “La Renuncia Huele a Cloroformo”.
Finalista VIII Premio Porticvs de Poesía. Ayuntamiento de Villanueva de la Serena (Badajoz) (2006) con su poemario “Paleta Incolora”.
Su despertar en el mundo de la poesía (en el que más ha experimentado hasta la fecha) nace a edad temprana, en plena adolescencia, de aquellos orígenes la autora recopiló un compendio de poemas bajo el título "Desde la adolescencia", que comprenden su "producción literaria" entre los años 1988 y 1990, publicado actualmente en el portal www.yoescribo.com. Bilingüe en su educación, alterna su expresión entre sus dos idiomas maternos, catalán y castellano. Por lo que de la misma época pero en lengua catalana, existe publicado el poemario "Infantesa" (1982-1990) en el portal homólogo www.joescric.com. Tras un período de silencio, su compromiso para con la escritura vuelve a renacer en el año 2003, año en el que confecciona su nuevo poemario "L'espill -recull de poemes" (marzo 2004) (publicado en www.joescric.com), período tras el que empieza a colaborar asiduamente con diversos portales literarios, materializando su obra en diversas publicaciones tanto en la red como con distintas editoriales, así como participando en recitales y exposiciones.
De su obra se dice:
“Nos acercamos sobrevolando en círculos. Despacio. El animal desvalido serpentea en claroscuro. Un guiño, una llamada de las sombras. Finalmente nos lanzamos, temerarios, hacia la confiada presa. Y aprendemos. Cuidado con la buena poesía: muerde”.
Carlos Vitale (Barcelona).
“Vivimos en una época en que todos los mandamientos literarios parecen resumirse en uno: no molestarás al lector. Creo que Marian Raméntol tiene dos pértigas para saltar por encima de tanto conservadurismo: la libertad poética y la fuerza de sus imágenes”. Francisco Javier Irazoki (París).
“Estamos ante una autora todo terreno que desea extender el sentimiento hasta desasirse de él para entregarlo a la pluralidad. Artificiosa, que no artificial, cuajada de metáforas que en la manos de otro poeta resultarían inverosímiles.”
Sonia Fides Rebollo. (Madrid)
“Utiliza un lenguaje personalísimo: sugerente, joven duro, rico, sorprendente e inquietante. Siento sus palabras como improperios metafóricos salidos de la indefensión y la impotencia; como si el dolor se revelara contra el sistema y toda la falsedad de lo establecido”.
Josefa Aurora Rodríguez Silvera (Las Palmas de Gran Canarias)
“Leer a Marian Raméntol significa derribar fronteras en la comprensión de variados mundos y esos mundos también son planetas repletos de visiones, de esperanzas, de bofetadas, son mundos con y sin gravedad dependiendo del rigor en el azote, una droga, un gramo funesto de cocaína que hace que uno vuelva condenadamente en la eternidad de siete versos cubiertos de amoniaco y menstruación, una suerte de electroshock literario”.
Roberto Cantele Cabré. (Santiago de Chile)
“Notoriamente, su poesía es diferente, intranquila, intensa, profunda, llueve un lenguaje trasgresor, original, personalísimo, con el cual logra reinventar formas y dotarlas de una filosofía en la cual las sombras y la luz, la intensidad, lo cuerdo y lo alucinante, se ensamblan a la perfección, se confunden sabiamente, al punto de no diferenciase sus límites, como solo lo pueden lograr, la unión de lo cóncavo con lo convexo.
A veces se palpa algo emergente parecido a la desesperación. A veces musical. Pero esa música que rechina, que lastima sembrando huellas sangrantes como las uñas que desgarran la piel, brota de los versos cual cascada furibunda, fuego que arrasa, cual pampero o tropilla desbocada cuyos cascos logran estremecer la tierra.
José Lissidini Sánchez (Uruguay).
“La originalidad de las imágenes, los títulos de los poemas y la utilización de metáforas nihilistas y técnicas poéticas propias de las vanguardias, de manera especial, del surrealismo. Imágenes que le surgen de todas partes de los libros y las lecturas de la que es deudora y le llegan a invadir las ingles y el sexo".
Soledad Zurera, Balbina Prior, Antonio Varo Baena (Jurado del VIII certamen internacional de poesía Leonor de Córdoba –A.C. Andrómina)
Obra publicada:
• La Noria del Festejo. Ediciones Atenas. 2005
• Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre. Ediciones Atenas. 2006
• Versos Diversos- Grupo poético LAIE- Antología. Ediciones Atenas. 2007
• Domicilio de Nadie-Muestra de poetas barceloneses. Isla Negra Editores. 2008.
• Comiendo Pelos Como Herejía Poética. Ediciones Atenas. 2008.
• Duología Poética, Un blues no es suficiente razón para morir y Pretendo que una guerrilla de poemas ataque de improviso el ático de dios. Ediciones Atenas. 2008.
• Revista el Algarrobo (tanto en formato en papel como en su versión digital). "La que escribe por debajo de mí", "La lava es otra piel que ha decidido ser triste", "Fotografía". Poesía. Noviembre 2008.
• Revista Alaire, números 1 y 2. "Infinita, perfecta y con la sangre cansada". Poesía. Diciembre 2008. "El cielo borracho de ceniza, me empapa de matrices, bozales y muñecos". Poesía. Marzo 2009.
Puede ampliarse información sobre los libros de la autora en:
Obra publicada en prensa virtual,
colaboraciones:
• El Escribidor: "Te poseeré en el mismo instante en que tu visión sea discontinua".Poesía. Septiembre 2006.
• Las afinidades electivas: "Fotografía", "La lava es otra piel que ha decidio ser triste", "Con mi cesta repleta de adjetivos". Poesía. Julio 2008.
• Juntapalabras- Fotodigital: "Mancho de silencios del Ahogo". Video reportage. Poesía. Agosto 2008.
• Palabras Descalzas: "Siempre es demasiado tarde más allá del silencio", "La sal sabe a mancha en la pared", "Conjugaciones de violetas camuflados". Poesía. Octubre 2008.
• Asociación Cultural Myrtos, sección poesía: "He aprendido a sangrar por todas partes", "Las campanas han empezado a detonar un rojo agudo en las caderas del verso". Poesía. Agosto 2008, "Desde la expresividad de la Nada" "Bailando claqué por los raíles de la conciencia". Poesía. Octubre 2008. "Tendrán los genitales educados y las uñas límpias", "Cómo no iban a odiarme", "Sé que hoy me hubieras regalado un collar infinito", "A pesar de las rodillas dobladas del agua". Poesía. Marzo 2009.
• Asociación Cultural Myrtos, sección Prosa: "El pelo quiere ir al torrente para Brillar de Agua". Prosa. Noviembre 2008. "Demasiada suciedad haciendo la siesta en mis fosas nasales". Prosa. Noviembre 2008. "Hay un silencio extraño en este invierno". Prosa. Noviembre 2008. "Un pelotón de góbulos blancos apostados a la puerta de su tumba". Prosa. noviembre 2008.
• Revista El Algarrobo: "La que escribe por debajo de mí", "La lava es otra piel que ha decidido ser triste", "Fotografía". Poesía. Noviembre 2008.
• Un mundo y aparte. Antología Poética. 2008 (publicación virtual)
• Asociación Cultural Myrtos, Revista 3D3, número inicial: "Cartas de entre-guerras: Con las manos sucias de tierra coagulada", "Cartas de entre-guerras: Evocación prebélica de los abriles". Prosa. Enero 2009.
• Revista Palabras Diversas, número 16, marzo 2009, "Una mueca de Wagner suena a falsete de chocolate", "Para que los acentos nos alcancen hasta fin de mes", "Hay hombres que no pesan", "Es muy tarde para las reflexiones del estómago". Poesía.
• Soypoeta.com: "Una bala de arsénico en la nuca", "Sin riesgos eléctricos en los paréntesis de la sangre", "Cuando llueve a cántaros sobre el alquiler de los sueños", "Con un arma enterrada en el pupitre", "Infinita, perfecta y con la sangre cansada". Poesía. Marzo 2009.

Foros literarios que frecuenta:
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SIN RIESGOS ELÉCTRICOS EN LOS PARÉNTESIS DE LA SANGRE
Mi muerte se ha fumado un cigarrillo en la barra suicida del bar mientras me hablaba de la invitación apremiante de los años, de la ausencia domiciliada en el papel y de su extraña manera de apagar la luz, sin riesgos eléctricos en los paréntesis de la sangre. Quizá estoy en deuda con el viento, y mi intuición haya olvidado la letra de mis baldosas anárquicas, porque curiosamente, he enrollado la urgencia del verde en la ventana, y mis manos han decidido hacer de la acera su único horizonte. He visto mi calle andar por pasillos de aguardiente adelgazando sus dudas abrazada a un espasmo, con sueños de bicicletas atrincheradas en el abdomen, los dientes empapados de periódicos vacíos, y paisajes de barro alineándose en mis ojos. Una mirada larga a mis espaldas, una lengua de asfalto y humedades, conteniendo a mordiscos la ira de las horas avanzadas, y sigo respirando, respirando la timidez del día y la infinita distancia de mi nombre. CUANDO LLORAN LOS ATARDECERES EN LA CIUDAD DEL CUERPO
No existe la empanada de atún de los domingos aunque la veáis morir de frío en la ventana o dispuesta a cruzaros la tráquea atléticamente con todo el pánico escénico en los ojos. Tampoco existe la promesa de las ingles cuando besan los dedos deshuesados de la noche, con esa tierna geometría que confunde. Sólo los tabiques de este encierro hecho de cielos de amianto, el despertador puntual en la cita con la muerte, el pecho alterado cuando lloran los atardeceres en la ciudad del cuerpo. Sólo los días, embarazados de abriles, se apretujan en una cáscara de nuez, empeñados en una suerte de deriva atea, navegable desde la retaguardia del pentagrama con su pelotón de fusas zambulléndose entre los escombros y mi nombre destrozado. EL PAISAJE DE ESE SÓTANO QUE TODOS VISITAMOS
Los huesos pasan sin hacer ruido, como grietas en diciembre, los callejones convocan regimientos de alfileres con los que sujetar la sonrisa muerta de los niños, en este mes blanco, o gris, o azabache, muchachos con el nombre puesto, apretados en la bandera de un mundo sin labios. Me asomo y veo pájaros carnívoros que picotean la tristeza y en todos los márgenes del papel cansado, las palabras tienen miedo a tocarse, a rebotar contra la seriedad de la cornea, desnuda su piel más íntima, a veces odiada a veces temida como una amante borracha que sabe demasiado de la muerte diaria de estos últimos veintiún siglos. Mientras explota una cabeza o dos, las nubes siguen pasando, cuán sonoro puede ser el silencio, se aplastan contra mí las generaciones, las golondrinas, el disfraz de payaso, los autos de choque dándose de bruces contra los cuervos, y con un poco de suerte, algunos brazos primerizos se sentaran en mis ojos, tímidos como las huellas de un naufragio. Diciembre espera en los asientos del crepúsculo a que pase veloz por los cristales el paisaje de ese sótano que todos visitamos.
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LA PALABRA ACCIDENTADA EN MIS PEZONES
A ver si alguien me despierta, desnuda de rutinas y alfabetos, como en un ritual de otoño manso, sílabas secas, y el lamento de algún libro que no cree en el sentido de la culpa, pero llora bajo mis ingles todo el polvo de sus años. La palabra se accidenta en mis pezones, y me procura la belleza a cambio de primeros auxilios, un boca a boca sobre los vertederos, a puntadas, en la herida del papel, para poder reseguir el silencio de los peces con la mirada oblicua, salvaje, donde la resistencia vital que asume un rostro, se licua escondida entre las piedras, las más listas, las de lujo, las que sospechan de mi peso sobre el charco. No quiero otra noche de tortura, repleta de siseos de látex, donde la soledad se cría en invernaderos. Sólo este aroma a océano áspero, con su falo clavado en mi boca, como úlcera permanente de la frase que repta, se alarga, llueve por la espina dorsal de la pesadilla, y así, de esta manera, me nombra. CIENTO SIETE PASOS HASTA LA HORCA
Hasta los secretos se desangran a este lado del poema, hay dolor, como en tus ojos, último destino de los pájaros al escuchar el estertor del mundo y todo el escándalo en sus plumas. Una herida en la pared que adquiere cuerpo, la luz agujereada por treinta monedas como balas que ya no se revela en mis zapatos. No sé si resucitaré otra vez, pero no esperes que los versos se rindan como proyectiles de la barbarie, por más cadáveres en mayúsculas que nos devuelva el tiempo, jamás olvidarían la autoridad del color rojo, ellas, las palabras, no pagan entrada en los museos. Una camioneta al final del camino comprende mi soledad y la abraza sin contemplaciones. Ciento siete pasos hasta la horca, hay tanto silencio aquí, y eso que dicen que en los musicales nunca pasa nada malo. PARÉNTESIS INMUTABLES Y JARRONES DE PLÁSTICO
Si miramos por los suburbios de las ventanas veremos la extraña amabilidad de los fregaderos, restos de caricias podridas, mondaduras de algunos sueños, la calma de los cristales rotos, la arquitectura antigua de un rostro de mujer memorizando la cenefa de los platos escrutadores, condenatorios, necesarios. La torpeza del aire hundida en los ojos, mientras las rodillas lamen un mugriento pasillo de recuerdos, paréntesis inmutables y jarrones de plástico, el sublime silencio recorrido cientos de veces con mucha decencia. La humedad en el vientre y en las paredes, sobrepasa el riesgo de algo parecido al amor, como una mortaja, las manos en el fregadero, como una lápida entre labio y labio. |