Foro de los escritores de Biblioteca Digital Siglo XXI

Consejo

No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.
Juan Carlos Onetti

Destellos

Cada lector busca algo en el poema y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.
Octavio Paz
 
*****
 
En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.
Camilo José Cela
 
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LUISA ARELLANO

NARRATIVA         


 
 
Luisa Arellano Gómez nace en Bohonal de Ibor (Cáceres, España) y reside en Navalmoral de la Mata , también de Cáceres.
 
Autodidacta y apasionada de la poesía forma parte de la hornada de poetas que no teniendo a su alcance los medios habituales para desarrollar su potencial poético han encontrado en Internet el vehículo idóneo, tanto para aumentar conocimientos como para exponer su obra.
 
Ha participado en foros literarios y talleres de relevancia en la Red, asistido a encuentros y participado en recitales por numerosos puntos de la geografía española, así como en el Taller de la Poesía y el Relato 2008 a través de la AUPEX e impartido por la poeta extremeña Ada Salas.

 
Premios:
 
• 2º finalista del IV Certamen de Poemas y Cartas de Amor Rumayquiya 2009
• Semifinalista del IV Certamen de Poemas y Cartas de Amor Rumayquiya 2009
• Semifinalista del III Certamen de Poemas y Cartas de Amor Rumayquiya 2008
• Mención de Honor en el II Concurso Internacional de Poesía Jirones de Azul 2008
• Primer premio del II Concurso Internacional de Poesía de Aires Galegos 2006
• Finalista del I Concurso Internacional de Poesía Flor de la Jara de Navalmoral de la Mata (Cáceres)

 
Libros de Poesía:
 
Sus poemas están recogidos en las antologías poéticas:
 
“En-amor-ándote”, editada por la Asociación Artístico Literaria Itimad.
“Poética del Arrebato”, editada por Libros en Red.
“Recordándote”, editada por la Asociación Artístico Literaria Itimad.
“Con Buenas Palabras”, de Editorial Jirones de Azul.
“Versos Diversos”, de Editorial Atenas.
“Aldaba. Revista Literaria”, editada por la Asociación Artístico Literaria Itimad.
“Poetas de Corazón Japonés”, de Editorial Celya
 
 
Antologías virtuales
 
“Un mundo y Aparte”, Antología de Poetas de Hoy 2008
“Antología Poética”, Antología de Poetas de Hoy 2007

 
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UN DÍA ESPECIAL


Era su día, un día de emociones fuertes, un día inundado de flores que recordarían siempre. Un día en el que ella sería la protagonista. Todos fuera esperando, el vestido preparado en la cama, el maquillaje a punto. 
 
Por fin, un último retoque a sus eternos rizos y, los brazos de dos empleados la izaron para depositarla gentilmente en aquel ataúd con raso y sedas. 

 
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¡EN LA PUTA HORA...! 

Vio venir el puño cerrado hacia su cara y en un acto reflejo se apartó, pero le dio de pleno en el hombro y salió disparada contra la mesa de cocina. Rebotó y cayó al suelo aturdida. Como pudo se acurrucó cubriéndose la cabeza con los brazos sin poder evitar las patadas que arreciaban a la vez que los gritos e insultos. 
 
-¡Mala puta, en la puta hora que me casé contigo! ¡Inútil, tú no vales ni p’a tomar por culo! ¡Guarra! ¡En la puta hora…! 
 
No podría decir cuanto duraron los golpes y las voces. Con el tiempo había aprendido a dejar su mente en blanco y se hacía un ovillo mientras Elías le golpeaba sin compasión y sin motivos. Sangrando por la nariz y con el labio partido, lloraba en silencio esperando el final de la tortura. 
 
Por cansancio dejó de golpearla pero siguieron los insultos mientras iba y venía tambaleándose por el alcohol y dando puntapiés a todo lo que encontraba a su alcance. Vomitó y como tantas otras veces, babeante, se acurrucó a su lado y repitió la cantinela. 
 
-Perdóname, Rosa… No llores…te quiero mucho… para mí no hay en el mundo otra-mujer-que-no-seas-tú. Me… me pones nervioso… no me gusta llegar y que no estés… -se levantó de un salto- ¡me gusta tener a mi mujercita en casa cuando llego! -decía con los ojos vidriosos -Yo te quiero- Sentenció. 
 
Elías se metió a la ducha y cuando salió, Rosa aún permanecía agazapada. 
 
-Para que veas que tu marido es un hombre de los pies a la cabeza -le dijo con sonrisa de Joker- voy a buscar un trabajo, te traeré mucho dinero y así vivirás como una reina sin ir a trabajar. ¡Venga arréglate! Voy a ver a los de la carretera por si necesitan gente y luego tengo que ver a mi madre y tú te vienes conmigo -Recalcó levantado la voz- Y deja de jimplar que no es para tanto. Ya conoces mi pronto. 
 
Ella siguió sin moverse y él salió de la casa como si nada hubiese pasado, apestando a colonia, trastabillando aún y atusándose el cabello.  
Entonces Rosa se incorporó y, con la inercia de lo rutinario, se dirigió al cuarto de baño para asearse. 
 
 
Hacía quince años que se habían casado. Al principio era diferente, o al menos a ella se lo pareció, pero lo bueno terminó pronto. Elías bebía continuamente y terminaban echándole de todos los trabajos. Su carácter se agrió y volcaba en ella toda su agresividad. El único dinero que entraba en casa lo ganaba Rosa trabajando en cuantos sitios podía y él se lo arrebataba sin miramientos para malgastarlo. 
 
Llevaba demasiado tiempo aguantando palizas. Había intentado por todos los medios que Elías cambiase pero todo fue en vano; hasta una vez se atrevió a sugerir a su suegra que Elías tenía un problema grave y que debían ayudarle. 
 
-¡Vamos, Rosa, mi Elías bebe como beben todos los hombres. Todos alguna vez llegan a casa algo alegres, pero eso no significa nada. Tú eres la que tienes que saber llevarle, cuando una mujer es como Dios manda los hombres son como borreguitos. Mi Elías te quiere mucho y si alguna vez se le va la mano será con razón, que a las mujeres hay que atarnos corto. 
 
La única familia cercana que le quedaba era su prima Raquel que vivía lejos, la había contado lo que le ocurría y siempre se había ofrecido a recogerla en su casa si un día se decidía a alejarse de aquel salvaje. Deseaba escapar pero no se había atrevido nunca. No obstante, siguiendo los consejos de Raquel, se las ingenió para ir guardo algo de dinero por si alguna vez reunía el valor suficiente.  
 
Dejó correr el agua tibia de la ducha sobre ella y cerró los ojos intentando aventar la imagen del puño grabada en su retina. Poco a poco su respiración se acompasó y en su cabeza una idea comenzó a tomar forma: había llegado el día, no le aguantaba más. Ésta había sido la última vez -susurró con rabia. 
 
Dolorida pero con decisión, Rosa, prepara la maleta y se dispone a salir de allí para no volver nunca. Coge las llaves del coche y antes de cerrar la puerta de la casa, la recorre con la mirada y piensa ¿por qué no fueron las cosas de otra forma?  
 
Cuando va a salir suena el móvil y ve que es Elías, pero la decisión está tomada y sin contestar arroja el teléfono con rabia contra el sofá. Cierra con doble vuelta la puerta, toma aire, y sale a la calle sintiendo la fuerza de la libertad en las piernas. 
 
 
Elías, en el Bar La Corona, cuelga el teléfono. 
 
-¡Nada chico, qué no contesta!- Le dice a su amigo Antonio que le espera junto a la barra con un par de copas y cara de felicidad. 
-Verás cuando se entere Rosa qué contenta se va a poner, ¡Qué suerte has tenido, Elías, qué suerte! 
-¡Es verdad! Oye, Antonio ¿Cómo se cuentan dos millones de euros? ¡Camarero, pon de beber a todo el mundo de mi cuenta que esto hay que celebrarlo! -grita desaforado y con chulería mientras agita en el aire un boleto de La Primitiva.