Issa Martínez Llongueras, oriunda de Ciudad de México (1965), es una escritora dedicada desde muy joven a la poesía. Comenzó a interrelacionarse con revistas literarias como Letralia (Tierra de letras) y Almiar (Grupo Margen Cero), y con grupos o foros literarios de Internet como Sensibilidades, Letraslibres, Archipiélago, siendo publicada y comentada favorablemente. Obtuvo el 1er. lugar en el Primer Concurso de Poesía “Letras y Silencios”, con “Poema de Despedida”. Ha sido jurado de algunos certámenes internacionales como Talent Seekers y La paz está en camino, este último de carácter infantil, convocado por IFLAC y dirigido por su directora, la escritora argentina María Cristina Azcona.
Miembro de la World Academy of Arts and Culture, participó en el último Congreso de Poetas –octubre del 2008–, realizado en Acapulco: XXVIII World Congress of Poets, realizado por la World Academy of Arts and Culture.
Su poemario "Incienso de Madrugada Triste" fue propuesto como libro de estudio para la Maestría en Literatura Iberoamericana de la Universidad de los Andes - Facultad de Humanidades y Educación Instituto de Investigaciones Literarias "Gonzalo Picón Febres" en Mérida, Venezuela, por la Profesora Catedrática María Luisa Lázzaro.
Escribe para varias revistas digitales como Alenarte Revista, Palabras al Sol, Estrellas y latidos, Revista La Guinda y participa en diversos foros y redes literarias.
Bibliografía:
· IV Antología Internacional de Sensibilidades (Alternativa Editorial, Galicia, 2003)
· V Antología Internacional de Sensibilidades (Alternativa Editorial, Galicia, 2004)
· La Memoria de los Triángulos- Novela –participación- (Alternativa Editorial, Galicia, 2004)· Antología Paseo en Verso (Grupo Editorial Pasos en la Azotea, México, 2004)
· VI Antología de Oro de Sensibilidades (Alternativa Editorial, Galicia, 2005)
· Página literaria “Al pie de la Letra” (No.18) de la Asociación de Escritores de Mérida (Diario Frontera, Mérida-Venezuela (24/03/2004).
· Revista Mundísimo (Argentina, 2005)
· En formato digital: 1ª Antología Fórum Letras Libres (2005)
· II Antología de poesía (Erótica): Larghetto ma non tropo (Editorial La Escarcha Azul, Mérida-Venezuela, 2005)
· II Antología de narrativa: Humor sin extrema-unción (Editorial La Escarcha Azul, Mérida-Venezuela, 2005)
· En formato digital: Antología Infantil Andersen (2005)
· Antología para jóvenes Deleite Literario II (Editorial La Escarcha Azul, Mérida-Venezuela, 2006)
· Antología Magia Literaria II (Editorial La Escarcha Azul, Mérida-Venezuela, 2006)
· Incienso de Madrugada Triste, -título de su poemario- (Editorial La Escarcha Azul, Mérida-Venezuela, noviembre, 2006)
· XIV Antología Mujeres en el País de las Nubes (CONACULTA, Oaxaca-México, 2006)
· Antología XXVIII Conmemorativa World Congress of Poets (Semilla Cultural A.C., 2008)
· Antología Piernas Cruzadas.- Erotismo femenino-recopilación del escritor Jaime León- (Editorial Lulu, 2009)
INCIENSO DE MADRUGADA TRISTE
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CON LA LUZ DEL DÍA
No quiero ya buscarme porque al hacerlo me encuentro, siempre, vestida de ti. ¿De dónde ha de ser sino del cielo, el tremolar tímido de la estrella?
Siempre, después de que calla el tiempo consumido de los días en el regazo de cualquier noche, y se hacen cadenas los murmullos de los años, mis muslos siguen respondiendo a tus labios, al silencio de tu manos amándome por detrás de las sombras, al cansancio de tus ojos detenido entre las cenizas de mis versos.
No quiero ya buscarme porque al hacerlo me encuentro, siempre, vestida de ti. ¿De dónde ha de ser sino del cielo, el tremolar tímido de la estrella?
Me he empapado de tus acentos diarios, de tu cotidianidad de hombre, de tu intransigencia dulce, de tu mar embravecido de silencio y ausencia, y hoy, justo hoy que la nieve sepulta lo que no eres, lo que no soy, y el nunca nace sin miedos ni dolores, sé que puedo irme, vestida de ti, sin que notes siquiera que algo te falta.
No quiero ya buscarme porque al hacerlo me encuentro, siempre, vestida de ti. Y no me duele, ni te extraño ni te espero, ni te busco. El amor es mucho más que la verdad o la mentira, donde acaso convalece el sol o la muerte, el presentimiento o el olvido.
Y del cielo, solo del cielo es, el tremolar tímido de la estrella, que desaparece siempre con la luz del día.
SIN REPROCHE
Es lento… apenas perceptible para los sentidos y para la ignorancia del pecado en otras sangres.
Otoño a otoño se restaña el indefenso caudal sin cauce que revienta silencios que no cicatrizan. Nada ni nadie se entera lo que ha callado el aire, nadie mira la naditud impregnada de melancolías muertas, deshuesadas, inertes.
Permanecen los colmillos sin dueño hincados en el extravío de la oropéndola sin sombra, cuyo derrotero es una espera sin pertenencia, que ya no puede encontrarme para confluir ni para acallar todas estas voces que se me han ido muriendo.
(Tú tampoco sabes de esta lentitud que va opacando la distancia, dócilmente, sin sollozos, sin reproche)
UN ÁRBOL LLORA
Entre sombras la luz se hace mito, extravío entre calinas que no logra abrirse paso. Todo queda en el recuerdo de la noche, en su memoria que desde las estrellas se deshila sobre la quietud del río: el río duerme como la infancia, como las hadas en las que nadie cree y que ya no necesitan ocultarse entre matorrales.
Las lágrimas de las rosas han borrado las huellas de los duendes, el beso de la luna calla sobre la copa de un árbol mientras sus ramas acogen el soliloquio del cierzo que temo interrumpir con el cierre de mis ojos. Si el otoño no vuelve nunca, tu mirada pasará en silencio por la vereda por donde la muerte camina hacia el sur.
Por eso siempre prorrogo la espera aunque la luz no arribe, y yo siga ignorando la razón por la que un árbol llora.
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AQUELLO QUE SE CALLA
Aquello que se calla, lo que solo se escribe en el borde del silencio, lo que para siempre queda oculto a la interrogación de ojos distintos…
Como la muerte es el destino de la voz, como el nunca o el vacío que se llena con la madrugada hecha raíz, para sostener la pausa individual y húmeda de la soledad.
Como el lamento de un sauce pintado en el suspiro de la distancia imaginada que gana trecho a la más absoluta renuncia; así se perpetúa la condena de la voz.
Así, así aquello que se calla para siempre tan cansado ya de repetirse, dudando de su existencia guarda sus pensamientos, y llora a solas, la libertad recién conseguida.
Aquello que se calla porque su lealtad lo hace impuro, transparentemente se conforma con el latido de su dolor.
YO SOY DE AQUÍ
Yo soy de aquí, de este nido de sal inconverso que no tiene más dios que el acento enamorado de las gaviotas en las tardes suspendidas, tardes sin tiempo, sin dolores: oraciones bíblicas donde el amor se significa y muere sin culpa.
Yo soy de aquí, del azul del aire y de la brisa, del sabor mortecino del sol a punto de parir la noche; entre rojos y ámbares, entre pulsos que marcan el lapso de las olas muertas.
Solo aquí mi cuerpo me pertenece, y el espacio anterior y el póstumo, y el sacrificio de mis ojos en la quietud del silencio…
Ésta es mi tumba, de aquí soy yo sin remordimientos, de aquí son mis cenizas desaparecidas, y mi necesidad de morir viviendo, en cada ola que nace, en cada ola que muere.
ÉPAULEMENT
Árbol de invierno: yo tu ojos tu savia con frío tu cautiva desnudez en miradas sin nombre ni pertenencia.
Hoy es la paz en esta tarde detenida en el lamento de las hojas secas, y yo al fin sabia de silencio, y yo gozosa en esta melodía que aún no se concibe.
Somos la pintura de siempre que no descubre nadie cuando tu voz resbala por mi sombra en una ópera perfecta, y yo, disfrazada de mí misma, tu prima ballerina en eterno Épaulement con tu infecunda espera.
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