Obra:
Géneros y subgéneros en que escribe: Poesía con métrica (soneto, décima, romance, etc.), verso libre, relato y novela corta para niños. Las temáticas más abordadas son: sentimientos, vivencias propias o ajenas, el entorno social del poeta en el mundo convulso en que vivimos, reflexiones filosóficas, etc.
Parte de su obra ha visto la luz en diferentes publicaciones cubanas y extranjeras, entre ellas: la revista territorial Con la mies en parvas, el semanario Girón y la revista Educación, (Cuba) y en las revistas literarias Azahar (Cádiz) y Fábula (La Rioja), en el exterior; así como en numerosas publicaciones digitales de Cuba, El Salvador, Perú, España, México y Venezuela. Textos suyos han sido incluidos en la Antología Digital del Soneto.
En proceso editorial:
Libros: Miguelín, el andariego, (novela para niños y adolescentes). Editorial Gente Nueva, La Habana, Cuba y Partitura inconclusa (Segundo Premio Iberoamericano Cucalambé 2008). Editorial Mecenas, Cienfuegos, Cuba.
Edición conjunta: Proemio 9. Ayuntamiento de Loja, Granada, España.
Antologías: III Premio Orola. Editorial Orola, San Sebastián, España y Premio di Poesia Giulia de Gonzaga. Edizioni Lo Spazio, Italia.
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NO VENGO A HABLAR DE MANZANAS
ni oxidados Paraísos Los ángeles circuncisos retornen (a las sotanas) Vengo a hablarles de roldanas enmudecidas porque se apagó el oído que sabía escuchar ¿La historia también se apaga? En qué noria nos atraparon la fe para soñar con orugas cuando no haya mariposas No vengo a hablar de las rosas con tarjetas Si te fugas al aguacero y enjugas a mano limpia ventanas me entiendes pero si ganas a los dados pan y beso con lentejuelas... Por eso no vengo a hablar de manzanas Acaso ya estén podridas (¿Quién sabe del caracol en que las puestas de sol se esconden?) Cuántas mordidas reinando por avenidas donde rezuman Chanel las entrepiernas (Qué cruel magia despertó al volcán; quién incendió el paraván. Será culpable un clavel celoso) ¿Algún Mithrandir limpiará nuestro asteroide de baobabs? ¿Un androide aguarda en el porvenir del mundo para decir por quién doblan las campanas?
Quizás doblen por mañanas en que alguien escuche... Estoy doblando en la torre Hoy no vengo a hablar de manzanas
NO LLAMES A LA PUERTA DE LOS DIOSES
No llames a la puerta de los dioses Nunca están Yo lo sé porque en algunas madrugadas sin huesos y con lunas vacías fui hasta allí Mejor descoses tus enjambres guerreros (tercas voces para quebrar los tímpanos) Alerta Borra la cicatriz Si estuvo abierta fue por fundir silencios en lo oscuro con la arcilla de amar Detrás del muro se oxidaron los dioses… ¿Y la puerta?
EVA SALE Y REMONTA EL VUELO
Eva sale y remonta el vuelo
Eva deja de ser costilla
Silvio Rodríguez
Ya no quiero serpientes ancestrales cosidas a la piel de mis ventanas ni esos sueños que van tras los cristales a olvidar su ilusión de ser campanas
Cambio mil Paraísos celestiales cada palmo de olor en sus manzanas por danzar –hecha luz– en los vitrales saboreando el latir de otras mañanas
No quiero candilejas mortecinas (¿Quien diseña el papel de esclava-diosa y se oculta a mirar tras bambalinas?)
Reclamo una aventura más riesgosa: Navegar por el filo las espinas para anclar en el vientre de la rosa |
EN ALGÚN LUGAR LLORA UN FANTASMA
Vibra en mi sangre el corazón del campanario doblan a responso por las venas y hay un dolor de ciempiés en mis tobillos Puedo oler mareas de universos sin nombre salpicando el reloj
En el costado donde ayer me florecías nadie te ve morir
(Mientras cimbra una lanza en el pecho de la espera pasan los salteadores cubiertos por sábanas roídas En algún lugar llora un fantasma)
Esta noche un poeta me arde en cada esquirla se columpia en mis lágrimas lo sorprendo dormido sobre astillas de piel Aquella supernova que un tiempo lloviznó sobre mis dunas emigró sin despedirse a otra galaxia Acaso tanta luz era sólo el engaño de una estrella extinguida hace milenios
A tientas por las calles sangro desde el costado abierto donde ayer florecías
Nadie me ve morir
UNA GUITARRA SOBRE EL ACANTILADO
La noche está de pie sobre el acantilado No hay lunas que rielen ni hacen falta La luz viene de adentro
El mar sólo presencia a los pies susto apenas del viento en sus espaldas La ciudad duerme al fondo Enjambre de estrellas repetidas en el espejo oscuro
Canta en el lienzo un unicornio ausente No todos pueden verlo pero está ahí con su cuerno de añil pescador de canciones
Me pregunto cómo logró el artista dibujar la voz de una guitarra
ANOCHECER DE ESTEPA CON LOBO
“…de nada sirve ser mártir si el héroe no se entera.”
Víctor A. Delgado
Si aún recordamos llorar no se ha perdido todo Si no hemos olvidado qué son lágrimas todavía es posible desclavar al Hijo del madero y empezar otra vez sin culpas primigenias Tal vez nuestro paso sea menos difícil cuando no haya sangre mártir quemándonos la frente Caer levantarnos y de nuevo caer sabiendo que la tierra ya no es más doble polo que aguarda siempre por rodillas genuflexas Veinte siglos esperando ser dueños de nuestras caídas es demasiado tiempo Nunca exigimos mártires ni cruces (de nada sirve ser mártir si el héroe no se entera) De nada sirve angelizar al mármol Aún siendo de la cruz hay estaciones mudas puertas que ignoran cómo besa una aldaba campanas doblando por un tiempo que olvidó sus floraciones
Hace ya mucho lo sabemos: No vendrán sandalias a cubrirnos los pies sobre arrecifes ni aureolas a salvarnos del cataclismo inquisidor en nuestras vísceras No hacen falta alas más allá de tantos dedos que cuecen el barro de tantos puños fundiéndose en rescoldos para que los habiten algún día nuestras lámparas
Cuántas veces –bajo lunas insomnes– el lobo estepario se desangró en aullidos Su soledad los volvió humo Esquivando trampeadores desembocó un anochecer en la caverna pactó con el eco raptó una brizna de fiebre a la borrasca obligándola a danzar para él entre rocas Luego se empeñó en afinar su propio canto
Ahora está aquí hocico al cielo y todo alrededor vibra ante ese aullido triunfal mientras corre a su encuentro la manada
Si aún recordamos cantar no se ha perdido todo
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