Eva Isabel Ruiz Barrios nació en Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Es poeta y cuentista, ha incursionado en poesía clásica destacándose en sonetos endecasílabos con rima consonante, pero su obra más completa está en poesía libre.
Beatriz Pérez Deidda (Revista Las Letras -Feb 2006-) dijo de ella: “Hace gala de una sorprendente experiencia poética. (...) Es -como diría mi inolvidable maestro Jorge Vocos Lescano- una verdadera orfebre que talla con dominio, pero además con verdadera gracia, sus excelentes filigranas.”
Ha obtenido numerosos premios, entre ellos: Mención de Honor en cuento (Ronda Literaria 1996-1997).
Premio de poesía del Centro Cultural General Belgrano, Academia Internazionale, II Convivio, Italia.
Premio Nacional de Literatura organizado por Sociedad Argentina de Escritores y Departamento de Cultura de la Municipalidad de Tres de Febrero 2003 (3° Poesía), 2004 ( 2° Mención Especial Poesía), 2006 ( 2° Mención Especial Poesía y Mención en Cuento) 2007 (Mención en poesía).
Participa en varias antologías:
"Temas Premiados- Concurso 1996/1997" Ediciones Ronda Literaria; "Proyección Lírica Año 2000", "Ronda de Poetas del Nuevo Milenio", "Antología del Premio II Convivio 2003" que se editó en febrero del 2004 en Italia; "Premio Nacional de Literatura de Tres de ebrero” (2003, 2004, 2006 y 2007), "La Gran Apuesta", de Editorial Dunken; “Silencios de Hielo y Papel " Editorial Ábaco-(2006); "Noche Soñada" (2007), "Lágrima de despedida" (2008), "Cálida esperanza" (2008), editada por el Centro de Estudios Poéticos Madrid; "Gira Poema" (2008) y "Verso a Verso" Ed. Dunken.
Ha sido jurado en concursos nacionales.
Participa en “Poetas del Mundo” y “La voz de la Palabra Escrita Internacional”.
Colabora en Revistas digitales como Letralia, Remolinos y Radio Arcano de México, entre otras.
Libro publicado:
FRÁGIL ALA
Editora Cien 2003
Libro inédito: “Ese lugar, la vida”
Es miembro de
REMES – RED MUNDIAL DE ESCRITORES EN ESPAÑOL
Es editora web de la revista
BLOG
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A JOAN
La casa guarda los pasos de quienes no volvieron sino, en la brisa que proviene de algunos espacios, como en los sueños. El niño ya ajeno, juega en sus habitaciones, no recuerda a sus antiguos habitantes que, como ángeles guardianes, lo ven crecer ... desde el lugar de la casa donde habitan los abuelos de las fábulas.
EBRIA LA COPA
Ebria la copa, nos turbó su aliento porque llenos de efluvios, al borde de las ollas fuimos sobre la mesa dos amantes rebeldes, subversivos, extrañamente cuerpo y extrañamente puros, entre las insurrectas ollas. SOBRE LA POESÍA
ENSAYO DEL ¿PARA QUÉ?
Si no para qué andar buscando la blancura profunda de las cosas, que siempre se aleja al despertarnos y sólo nos deja ese murmullo del lápiz contra la muerte.
Si no para qué estos ojos que mira desde quién sabe qué hendidura hasta subir dulce como un amor que se desmaya en el eterno tiempo de la sangre.
Si no para qué arrancarle a la soledad la hondura de la sombra, con el hilo de Ariadna trenzado al punzante canto de la sirena
para qué, si no es para ofrecerlo como un agua cóncava y transparente sutil y genuina que la sed reconoce en el ansia veloz de la existencia.
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ES QUE SE LLENA EL AIRE DE CAMPANAS
Es que se llena el aire de campanas cuando te veo amor, cuando me miras soy una ninfa que tornara en vanas las mil rígidas formas que derribas.
Cuando tu aire amor abre besanas en una isla que la noche enluta restallante de notas wagnerianas, yo soy Matilde en brazos de Neruda.
Como Claudel en brazos de Rodin, rompen tus olas mis arenas blancas y en esa subversión queda encallado
y en tus labios dolor hallo los versos. ...En esa sensación casi de cielo quedo extraviada amor y navegando.
ESTE CALOR AGUDO, DESTELLANTE
Este calor agudo, destellante pareciera de fuego enamorado y convertido en rayo amoratado destellara destello destellante.
Como tu amor donoso, querellante, buscara de mi sombra lo morado, brotó al fin como anhelo nacarado que subiera a una estrella titilante.
Como calor que queda todo roto, desvanecido cuando en él te posas destellara destellos en tu tacto,
en fragante calor fuera mi voto, que forja en oro blanco las esposas y en rayos de rubí, mi amor intacto.
EL TORO QUE TÚ TIENES AL ACECHO
El toro que tú tienes al acecho barrió de la pasión el pensamiento, salió de entre sus fauces polvoriento hacia los linos rojos de mi pecho.
Bisémicas regiones en pertrecho. Crujió sobre la arena estrella y viento, encuentro arrasador creó el cimiento de presa apresada en el estrecho.
El capote voló del hombro al suelo y en esa desnudez de venturero, vistió su cuerpo el rojo vulnerable.
Entre ola y olé como a capelo la luna reflejó toro y torero bajo la pica riela desangrable
hacia los linos rojos de mi pecho.
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