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Consejo

No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.
Juan Carlos Onetti

Destellos

Cada lector busca algo en el poema y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.
Octavio Paz
 
*****
 
En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.
Camilo José Cela
 
*****

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DAVID FERNÁNDEZ RIVERA

POESÍA  

  

 

David Fernández Rivera. Vigo, España (1986), poeta, actor, director y dramaturgo. Inicia su carrera con una gran precocidad al mostrar y escribir algunos de sus primeros espectáculos con apenas quince años de edad. Estos primeros montajes fueron recogidos en poemarios como “Caminando entre brumas” (“Premio “TH” al mejor poemario del año”)  o “El Silencio de las Hadas”. En esta primera etapa, Rivera reflexiona sobre todo sobre el código comunicativo de la lírica contemporánea, intentando retomar la figura del trovador como modo de manifestación por excelencia de su trabajo, no en vano, en más de una ocasión llegó a definirse como un cantautor que ha decidido elegir el recitado como modo de expresión básica.

 

Posteriormente editaría poemarios como “Canciones de mi ausencia”, “Sentimiento y luz”, “Corceles” o “Entre la sombra y el grito”, de próxima publicación. En ellos se muestra con total clarividencia el paso de una reflexión sobre el código poético a una profundización principal en aspectos propios del conocimiento, el lenguaje y demás temas sociales.

 

Como actor debutaría profesionalmente de manos de Roberto Cordovani a finales del 2007, coprotagonizando “Isadora Duncan”. Posteriormente trabajaría nuevamente con “Arte Livre”, como actor de reparto en “Evita, Eva Perón”. Ya en el 2008 se haría cargo de la dirección de “Lidia/Cuando el toro es una mujer”, coprotagonizando el espectáculo con Patricia Clark sobre un texto de Ángel Padilla. Es por entonces cuando funda su propia compañía, no sin antes haber dirigido y actuado en versiones anteriores de “La Guadaña entre las flores”, todas ellas dentro de la creación independiente.

 

Asimismo podríamos reseñar su trabajos en radio como colaborador y director en programas de “Radio Ecca”, Radio Voz” y “Cadena 100” “Emisión cultural “Ecca”) o su trabajo como colaborador en revistas nacionales e internacionales, trabajando también como iluminador y dramaturgo para diferentes productoras españolas como “Lambriaca S.L.”.

 

Libros editados:

 

-“Caminando entre brumas”, “Ediciones Toro de Hierro”, 2004. (Premio “TH” al mejor poemario del año).

-Sentimiento y luz”, Ayuntamiento de Vigo, 2005.

-“Canciones de mi ausencia”, Libro electrónico (www.lasombradelmembrillo.com), 2005.

-“Corceles”, “Ediciones Toro de Hierro”, 2006.

-“Entre la sombra y el grito”/ “Manifiesto del retorno y la liberación”, “Ediciones Parnaso”, 2009. Manifiesto junto a Ángel Padilla.

-“Alambradas”, “Colectivo cultural Giner de los Ríos”, edición para el 2010.

 


PÁGINA WEB OFICIAL

 

 David Fernández Rivera

 

E-MAIL

 

torodehierro2@hotmail.com

 


 

I  EL ENGAÑO DEL HOMBRE

 

La comedia ahoga con sus máscaras el rumor de la anarquía. Quizás ya no pueda perdonar la impotencia de quienes la engendraron bajo el sepulcro de una divisoria de banderas. Ahora, ya sólo nos queda el recuerdo del incendio bajo los casquillos de un arcángel de ágata. Entretanto, el verdugo acomoda los gritos de la rosa bajo la conjura de las hordas del asfalto.

 

 

II  LA NIÑA MUERTA

 

Quizás se apague la raíz del candelabro, ahora que los púlpitos se embriagan bajo las cúpulas empedradas de las ventas. Allí, cerca de la plataforma del puerto, los raíles nos llevarán al extremo opuesto de una ciudad decimonónica, donde todavía se reproducen los desérticos boscajes de la niña muerta.

 

 

III LA BILIS NEGRA

 

Ya nada se mueve bajo los cordones de la bóveda; y los parques infantiles deshojan las lámparas del ángulo inevitablemente gris de mis mesillas. A menor altura, el temblor de mis colmillos se desdobla tras un mural de letras rojas: creí poder conocerla… Sin embargo, el color de su fotografía se oprime tras los cuatro extremos del tragaluz…
 
 

IV LEJOS DEL MAR

A los emigrantes

 

Sepultados con nudillos de miradas

lloran en las encías

de un camino de suspiros

 y paños,

donde estamparán

los lienzos de sus celdas

con pasiones y recuerdos

lejos del mar…

 

Clavados en los hilos ardientes

de una corona de lágrimas

despertarán sus ojos

en las espumas

de candados y deseos

que muerden los párpados

de aquel horizonte

lejos del mar…

 

Sus frentes

cabalgarán en una amalgama de piedras

y bordados de cadenas,

donde

huracanes de balaustradas

despertarán las barandas de la noche

con una herida de adioses

 

lejos del mar, lejos del mar…

V  LUCES

 

Era noche.

 

En la luna acristalada

estallaban dos mares de cerámica

sobre el aliento helado de un galope.

 

Era noche…

 

Era noche y la savia salpicaba abanicos negros;

lloraba el resplandor, el espejo opaco.

 

Era noche…

 

La sangre era luna,

luz de cuchillos en vapor,

voz de la muerte,

soledad…

 

Se abrían dos ojos de astillas.

Luz.

Manantial.

 

Y era noche…

 

 

VI  RECUERDOS

A Purificación García, por esos momentos inolvidables en nuestro rincón.

 

Oculté sus lazos

en los anillos punzantes

que rasgaron mi boca.

 

Los destellos

mordían el murmullo de mis ojos

sin ver la luz.

 

Suspiraban…

Maldecían y entregaban su vida

en las arenas nocturnas de mis turbiones.

 

Los martillos volaban

con sus golpes

en la cárcel de mi pecho

hasta humillar sus velas

en una maraña de escaleras

y corceles.

 

Veía su voz.

El lamento del galope

enmudecía

en los atardeceres de duermevela,

y yo buscaba el sueño.

 

Ahora,

atrapado en un laberinto

de palomas y suspiros,

te entregaste

a los espectros de mi soledad.

 

Y no te pude ver…

 

El perfume de mi noche

entierra

sus labios al recuerdo

y escucha

el sendero del amor.