Foro de los escritores de Biblioteca Digital Siglo XXI

Consejo

No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.
Juan Carlos Onetti

Destellos

Cada lector busca algo en el poema y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.
Octavio Paz
 
*****
 
En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.
Camilo José Cela
 
*****

TRIBUTO A LA EXCELENCIA

 
Biblioteca
 
Narrativa
 
Poesía
 
Métrica española
 
Red Mundial de Escritores en Español
Prevención y lucha contra el plagio
 
Diccionario
 
Diccionario de rimas
 
Revista
 
Recursos para escritores

Navegación

CARLOS SERRA

NARRATIVA  

Carlos Serra Ramos nació en Sant Llorens de Savall provincia de Barcelona, (España) donde reside desde siempre. Es joyero de profesión pero abandonó el oficio al contraer matrimonio. Desde entonces su actividad laboral ha sido el comercio. Formado en Dirección comercial por la Escuela de Administración de Empresas (E.A.D.A) de Barcelona, ha viajado hasta el presente por toda la península Ibérica, Francia y Marruecos como Delegado de una importante empresa del sector metalúrgico y de construcción.

Desde la adolescencia escribe novela y poesía que fue evolucionando con los años, siempre por afición, sin otorgarle trascendencia alguna hasta que alentado por quienes le conocen le dedica a sus escritos la atención que se merecen.

Sus preferencias literarias en la poesía son en todas las formas que respeten las reglas básicas de composición, valora la metáfora y el simbolismo en su justa medida declinando el surrealismo enquistado de difícil estro. De aquí que su editor manifieste sobre él: “Al leerle, reconocemos en muchos de sus poemas ecos de Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Bécquer y algún que otro verso de claro tono modernista. Sus poemas siguen una línea neo popularista y destacan por su madurez y calidad plástica”. 

Frecuenta los mejores foros de la Red donde sus poemas son bien acogidos y ha sido, o es, miembro de algunos Grupos poéticos como Laie, El Semillero Azul, La Lobera, Rincón Literario El Cerro de La Fuente… Su voz en radio se ha podido escuchar por Internet en todo el mundo de habla hispana trasmitida por Radio Sant Feliu durante los dos últimos años, espacio poético diario que se reanudará en breve.

Su obra abarca la colaboración en media docena de antologías poéticas, casi un millar de poemas, cuentos, y las novelas: La encina del Roquedal, Despeñaperros, Perdidos bajo tierra y El juramento de don Antonio Piñeiro. Actualmente también colabora en la revista cultural ALKAID de difusión en toda España.

Pintor de paisajes al óleo, ha compartido exposiciones con artistas miembros del Círculo de Bellas Artes al que también pertenece.

Cuenta en su haber con reconocimientos a su poesía en concursos nacionales e internacionales y para mayor conocimiento de su obra puede recurrirse a sus Bloggers, donde se expone una amplia muestra de su poesía y de sus lienzos:
 
ES MIEMBRO DE

 

REMES - RED MUNDIAL DE ESCRITORES EN ESPAÑOL

 
 
E-MAIL
 
 
 
El Juramento de don Antonio Piñeiro   
Novela corta
 

 
 
Despeñaperros
Novela
 


 
Autorretrato como mago de Pieter van Laer
 
 
EL PRECIO DEL AMOR

El salón se halla tenuemente iluminado por la tarde que declina. Llega el otoño, y en estas fechas, hay días que apetece encender el hogar donde ahora chisporretean dos leños. Frente a él, sentados en el confortable sofá, Elis y Juan Manuel dialogan tomadas sus manos en actitud de ternura y confianza.
A él, bastante mayor que la bella mujer que tiene frente a sí siempre le ocasionó un complejo razonable de inseguridad para conseguir enamorarla. Ahora, que mantiene la mirada tan cerca de su rostro que puede aspirar su aliento, es incapaz de contener la emoción y le susurra con la voz entrecortada.
-Te lo aseguro Elis, y si quieres puedo jurarlo, que doy con gusto el resto de mi vida por despertar en ti el goce del amor entre mis brazos, aún por una sola noche.
-¡Anda ya! No exageres – responde Elis con una carcajada al aire en tanto que sus ojos brillan por el halago.
-Es como lo siento en este instante. No me queda otra ilusión en la vida más que este sentimiento que me vale un mundo. Tu boda con Rafa está próxima y asistiré a ella como la última ofrenda que puedo hacerte, después… que más me da cualquier cosa, cada hora que viva será un tormento.
-Calla por favor, me duele que hables así porque yo también te quiero con un cariño que me desborda en ternura, pero es distinto al amor que tú deseas. A Rafa le conocí antes que a ti, él me adora y creo que le amo, aunque ahora ya no estoy tan segura, además, su situación económica es la única tabla de salvación para no perderlo todo, sabes que estamos en la ruina total, mi padre está moralmente hundido y aunque no me lo pide abiertamente, sé que lo está deseando
-Elis, mi querida Elis, no puedes casarte por conveniencia, Elis.
-Si solo fuera eso no lo haría, pero yo también le quiero.
-Cariño, acabas de manifestar dudas.
-Ay… es que mirándote a los ojos mi espíritu se conmueve, la tristeza infinita que veo en ellos me apena tanto…
-Amor, amor, piensa lo que haces porque luego no hay retorno, pero no tengas en cuenta mis sentimientos.
-Que bueno eres, corazón.
-No lo creas, soy racional en este caso, una vez casada no podré acosarte ni querré verte porque sufriríamos los dos y te deseo lo mejor, aunque sea con otro hombre. Marcharé lejos, buscaré una casita en lo alto de un monte y viviré como ermitaño si es preciso, te dije que la vida no tiene sentido sin ti, y lo repito, la doy con gusto por una noche de amor contigo. Lo juro, lo juro, amor, lo juro sobre la Biblia, o ante el mismo demonio que me tiene el corazón envenenado –jura con desespero señalando la pintura de Pieter van Laer que cuelga en la pared.
Y Juanma, cierra los ojos para evitar que las lágrimas descubran el dolor que le acongoja mientras el dorso de su mano acaricia el rostro de la amada con exquisita delicadeza. Sus labios van posando pequeños besos de cariño en sus mejillas, su frente, su cuello, su pelo.
-Oh, Juanma, ho…
-No temas mi amor, sólo son besos tiernos, como a un bebé, besos que se escapan de la cárcel de mi boca donde están presos.
-Juanma… me vuelves loca, para, para que no puede ser.
Y Juan Manuel se separa unos centímetros para tomar su cara con mimo y mirándola a los ojos exclama.
-Te amo, Elis, te amo… -y en las pupilas de la joven advierte ser correspondido en tanto que sus labios se entreabren deseando el beso.
No pueden evadirse a la pasión que les envuelve y la caricia se prolonga hasta el ahogo. Ambos, extasiados en sus sabores, se sienten transportados a una dimensión ignota donde toda percepción de la realidad son sus almas unidas en un solo sentimiento.
-Ven –dice Elis sin desasirse del cuerpo de Juanma y caminan abrazados al dormitorio de la joven.
Cumplidas las primeras manifestaciones de apasionamiento Elis toma el teléfono de la mesilla de noche.
-Mamá, hola mamá, no me esperéis esta noche, me quedo en casa de dos amigas de la oficina. –Y tras despedirse de su madre desconecta el móvil y se abraza de nuevo a Juan Manuel.
-Te voy a deshacer amor mío, esta noche y todas las noches de nuestras vidas. Tú has ganado el universo para mí y ya sólo soy tuya. Lo siento por papá.
Hasta la madrugada, a Gloria les suenan las campanas cubriéndose de rosas los dos cuerpos e inundados de amor bajo las sábanas.

________._______

Al despertar, Elis conecta el móvil y se alarma al leer un mensaje que dice “llámanos cuanto antes, cariño. Es importante. Mamá”
-Hola, mamá ¿qué ocurre? –y tras la respuesta, un grito de alegría sorprende a Juanma.
Al colgar le cuenta que su padre acertó trece resultados de una quiniela que, aunque no representa una gran fortuna, sobrará para solucionar su precaria situación económica.
La felicidad inunda a la pareja que se ven liberados de la responsabilidad adquirida al confesarse su amor rompiendo el pactado compromiso de boda con Rafa. Se abrazan de nuevo, y de nuevo se bañan en las mieles del amor con la pasión desatada.
La dicha parece completa, pero en pie queda un juramento ante el autorretrato de Pieter van Lae donde se lee en la partitura musical "Un canon para tres voces" esta lapidaria frase:
 
“El diablo no bromea, no juega a juegos”.


 
PINTANDO EL PAISAJE
 
 
Pincelada azul celeste, pincelada siena. Otras verdes, rojas, amarillas y grises teñidos de cobalto.
 
Trazos suaves, líneas onduladas, curvas y rectas van plasmando el paisaje que absorbe mi retina.
 
Amalgama de colores, cada uno en su lugar. Aquí un reflejo, allí una sombra. Y, fijo quedará en el lienzo para su contemplación mañana por si la memoria falla.
 
El mismo sol, la misma fronda que no se agostará, y los rizos encadenados del río Tajo, detenidos. Es como un milagro, poder parar el tiempo. Inmovilizar en el aire esa bandada de estorninos cruzando el cielo.
 
Ejemplo mágico que el pincel me otorga. Se distribuyen los colores y aquí queda la suave pendiente de la loma cubierta de encinas, a cuyas plantas, crece la hierba pintando de verde la tierra, como yo pinto la tela.
 
Cerca, y lejos del encinar, dos carrascas retorcidas darán sombra al pastor. Y más allá, un otero de roca viva aparece emergido de la tierra dando fe de la presencia del tiempo por sus piedras esculpidas en figuras singulares.
Aunque me gusta el mar, la mar, igual mansa que encrespada, el campo, la montaña, es otra cosa.
 
La tierra, el surco donde el labriego quiebra la cintura hurgando en sus entrañas para extraer la mies que lo alimenta.
 
Ensoñación gloriosa de vida y paz. Aquí, aspiro hondo. Se llenan mis pulmones de aire puro y de armisticio se inunda el corazón. Estoy a bien con el hombre y con el mundo que la presencia de Dios es más notoria.
 
Pincelada plata en el remanso del río, que en su espejo el Sol se mira. Y ese verde de la umbría, más oscuro. Que contraste con el verde iluminado por la luz del mediodía.
 
Extremadura querida ¿qué te falta? Nada.
 
Si acaso, el nombre de Lusitania, o los dioses que habitaron tu ciudad, Mérita Augusta, villa imperial romana. Aún hay huellas en las ruinas de sus templos y palacios, y, se cuentan sus leyendas en las orillas del Guadiana.
 
Extremadura, a ti te pinto como canto a tus tierras, que quiero llevarte conmigo en la memoria de este lienzo, y enmarcarte con bocel de plata y oro para que admiren las gentes lo que yo he visto a mi paso.