Foro de los escritores de Biblioteca Digital Siglo XXI

Consejo

No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.
Juan Carlos Onetti

Destellos

Cada lector busca algo en el poema y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.
Octavio Paz
 
*****
 
En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.
Camilo José Cela
 
*****

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CARLOS CASELLAS

POESÍA  
 
 

 
Carlos Casellas. Nací en Buenos Aires, capital de la Argentina, una primavera de hace tanto.
 
Escribo poesía, preferentemente sonetos de estilo clásico, sobre la base de versos endecasílabos, dándome algunos permisos en cuanto a la polimetría de los mismos, tratando de que éstos no pierdan su cadencia musical interna.
 
Mi influencia ha tenido que ver con todos aquellos autores que han sabido debatirse en la cárcel de los catorce barrotes, la lista sería interminable, basta citar como los más importantes a Federico García Lorca, Miguel Hernández, Rafael Alberti, autores "lunfardos" argentinos como Daniel Giribaldi y Orlando Punzi e inclusive el autor Joaquín Sabina en su versión netamente poética.
 
Publicaciones: 
 
Tengo editados retazos de poemas en la Antología argentina "Cuentos y Poesías" (año 1982) y "Poesía Argentina Contemporánea" (año 2000).
Tengo publicados sonetos en la revista argentina "El Tangauta".
Tengo editado un libro de poesías: "Llevarás en la Piel" (año 2007).
 

 
LLEVARÁS EN LA PIEL
 
De los cuatro vientos
(2007)
 

 
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DÉCIMAS POR LOLA
 
 
I
 
Gota de sangre, la Lola,
gitana como ninguna,
como ninguna tan sola,
tan sola como la luna;
morena piel de aceituna,
verde rubor de amapola,
eclipse de pena bruna,
arrullos de caracola.
La Lola, beso y espina,
estrella de aguamarina
surcando cielos lejanos;
zumo de fruta su beso,
estremecido y espeso,
que se deshace en mis manos.
 
 
 
II
 
Lola de nadie y tan mía,
por esas calles de frío,
su boca en el beso mío
rompe las claras del día;
voz de insurgente afonía,
rezo de sal de rocío,
como las aguas de un río
con aires de bulería.
Lola de viento y hoguera,
puerto sin mar, hechicera
de celestial herejía;
cárcel de amor, quemadura,
sus ojos de selva oscura,
de nadie, nadie, y tan mía.
 
 
 
HAMBRIENTOS
 
Impacientes, sedientos y desnudos,
encelados en sangre y aguerridos,
imperiosos, salvajes, bendecidos,
ciegos, mudos;
desvelados de insomnio, testarudos,
eruditos de ardores y latidos,
apetencias, susurros, alaridos,
rezos, nudos;
violentos, como lobos al acecho,
con hambre insatisfecho,
hasta el tuétano cálcico del hueso;
amantes de pasión en carne viva,
diatriba
del instinto, beso a beso.

VIENES

Vienes,
(madrugadas y andenes)
a por la vida,
lejos,
(laberintos y espejos)
de las heridas;
siente,
(horizontes y puentes)
esta ternura,
nueva,
(de terrón y de esteva)
que te captura;
quema,
(con tizón de poema)
el alma mía,
rito,
(milagroso y bendito)
de cada día.

 
QUEMADURA

Como un ígneo conjuro de tizones
ardí sobre tu piel, humana lumbre
de fuego en el ramaje de tu cuerpo,
con ímpetus de brasa luminosa;
y fui como un albor incontrolable
de indócil quemadura
tiznando la maraña de tu pelo
con ansias de modales incendiarios,
una fragua de luz maravillada,
lo mismo que un manojo
de simiente,
de hoguera y acechanza la mirada,
igual que el cielo rojo
de una antigua galaxia incandescente.

 
MAGIA

Con arte de quimera
encendiste el estruendo de los cielos
y en un giro danzante de pañuelos
te volviste jazmín de primavera;
conjuro de hechicera
a la hora de oscuros desconsuelos,
al viento de tus vuelos
rocé la intimidad de tu pollera.
Embrujada poción de besos sabios
que convierte la sal en ambrosía,
sortilegio que enciende el mediodía
al filo de tus labios…
Tu que puedes salvar con la palabra,
fatalismo de amor. Abracadabra.