BAJO TU ABRIGO Y CALOR
Surcos por tu amor labrados
en mis terrenos baldíos,
alejando desvaríos
que se hallaban enquistados.
Placeres resucitados
bajo el poder del amor,
que tornó pena y dolor
en sentires florecidos.
Ya olvidé tiempos sufridos
bajo tu abrigo y calor.
Bajo tu abrigo y calor,
la vida se vuelve hermosa
y me siento como diosa
vistiendo luz y color.
Ya no siento el desamor
que me llevó a la agonía.
Ya tengo lo que quería:
paz, sentimiento y pasión.
Vuelvo a sentir la emoción,
la esperanza y la alegría.
La esperanza y la alegría
son dones que me ofreciste,
al hallarme muerta y triste,
llena de melancolía.
Sin ti, mi vida sería
vagar por sendas oscuras
con harapos de locuras
y sin conocer amor.
Bajo tu abrigo y calor
no caben las desventuras.
SUAVE BRISA
Te fuiste con dolor una mañana
cuando junio dejaba suave brisa
y en mis labios murió toda sonrisa
cuando noté tu mano tan liviana.
Mirabas, elevándote lejana,
sabiendo que ya nunca volverías
e intuí que por siempre ya serías
ese ángel sentado ante mi esquina.
Y me siento del mundo peregrina,
pero nunca mis manos van vacías.
Pero nunca mis manos van vacías
si te llamo a través de mis sentires
y noto que me llegan elixires
de tu amor, porque sé que en mí confías.
Mi camino es aquel que tú querrías,
sencillo, silencioso y trascendente.
Soy agua que nació desde tu fuente
y fluye como río cristalino,
sabiendo que al final de mi camino
me estarás aguardando dulcemente.
CUANDO SE PIERDE EL ALMA
Cuando se olvida el alma entre locuras
y los besos cincelan el momento,
se desgranan las más bellas venturas
que se puedan pedir al sentimiento.
Los amantes se visten de ternuras
y se entregan con ansia a ese tormento.
El mundo se concentra en esos labios
que truecan por amor los desagravios.
Cuando se escapa el alma en un sollozo,
devenido al perder al ser amado,
la esperanza se torna oscuro pozo
y se canta con lágrimas de fado.
Ya no existe alegría ni alborozo
y el vivir queda anclado en el pasado.
Muestra el mundo su cara más oscura
y aparecen rutina y desventura.
Cuando se pierde el alma entre los años,
que suponen la senda de la vida,
van pesando dolor y desengaños
y tan sólo el valor calma la herida.
Se bajan muy despacio los peldaños
que llevan a la puerta de partida.
Mas, al fin, en su viaje a otros confines
halla el alma la dicha en sus jardines.
OLVIDO IMPOSIBLE
Intentará con ansia tu voluntad echarme,
me empujará con fuerza al foso del olvido;
mas nunca logrará silenciar el latido
germinado en tu tierra al tener que marcharme.
Me negarás tres veces al recrear la historia
que te recuerde, amor, lo que soy en tu vida.
Me negarás, aún, sabiendo que en tu huida
sólo consigues más clavarme en tu memoria.
Fue el azar quien lanzó el dardo envenenado
y a los dos nos hirió en su letal camino.
Por eso, a tu pesar, te quedaste atrapado
en mi loca razón, mi vivir y mi sino.
Vana quimera es luchar obsesionado
para acallar la voz de amor tan paladino.