- EL KUNG FU: UN LARGO Y LABORIOSO CAMINO - “Para el Hung Gar o vales, o no vales” con esta frase de mi sifu (maestro) se nos viene a la mente ciertas connotaciones de carácter elitista, donde encontramos su mayor analogía en la cultura ideológica y religiosa del protestantismo, debido a su concepto de la predestinación y del trabajo duro como vía para la consecución y reafirmación de saberse incluido dentro de los elegidos. A partir de esta idea surgen las diversas características que hacen del Kung Fu, y en concreto del hung gar, un estilo y una filosofía de la vida muy válidos, sobretodo para una sociedad como la actual que posee ventajas e inconvenientes que facilitan que el Kung Fu sirva como un gran complemento. La primera característica a destacar es la de proporcionar una autodisciplina que, por muchas veces que sea repetido, no es menos cierto. Con esta virtud somos capaces de emprender el laborioso camino que nos espera dentro de este arte marcial. Considero que con la práctica se potencian las siguientes cualidades, en el aspecto mental: paciencia, voluntad, concentración, serenidad, instinto, reflexión y seguridad; y en el aspecto físico: agilidad, fuerza, coordinación, rapidez, resistencia, reflejos, elasticidad y flexibilidad (seguramente hay muchas más que desconozco). Conforme pasan los años, comienzas a apreciar tus progresos, pero lo que es más importante, eres consciente de tus carencias tanto físicas como mentales, y es a partir de este momento cuando realmente puedes comenzar a trabajar todos los aspectos necesarios para la consecución del dominio del arte, y sin que este te domine a ti. Aunque es importante precisar que no nos encontramos ante ninguna panacea, en el sentido de que si antes, durante o posteriormente a la práctica de esta disciplina, no va acompañada de otros ámbitos de realización personal, como son otras aficiones el tipo que sean, estudios, por supuesto la familia, y si es posible también el trabajo, aunque éste sea puramente “alimenticio”. En todas las disciplinas tanto académicas, técnicas, artísticas o deportivas es necesario la utilización de cierta metodología, y ésta es muy útil para empezar por una base que nos proporcione las pautas adecuadas que nos permitirán ir progresando, pero considero que no hay que aferrarse hasta el punto de que puedas quedarte estancado y no ser capaz de continuar el largo aprendizaje. Esto lo explico, porque estudiando el origen de nuestro estilo descubres que te llega un producto final, la depuración de siglos de práctica intensiva. La ejecución exacta de los movimientos se corresponden a unos motivos puntuales y de cierta lógica interna. Lo ortodoxo y puro se mezcla con lo flexible e innovador, todo aquello que aporta cada uno al estilo puede convertirse en un beneficio para el resto, si realmente se trata de una innovación interesante y práctica. El aspecto que considero realmente fundamental, y como yo la mayoría de practicantes de las artes marciales, es la respiración. Lo que para muchos puede resultar algo extraño cuando se habla sobre el control de la energía (el chi en Chino), para mí en esencia se trata de poder controlar y canalizar la respiración hacia los objetivos marcados. Hay que saber jugar con la respiración, es decir, contenerla y expulsarla en diversas secuencias (que pueden ser infinitas), pero su control beneficioso depende de saber cuándo y cómo utilizarla. Por lo tanto, centrándonos en uno de los aspectos de este arte marcial como es la lucha, en este caso se requiere que cada golpe vaya acompañado de una expulsión de aire suficiente para ir dosificando la energía interna, y conseguir equilibrarse de tal forma que la fatiga se posponga al máximo y superar al oponente. Además, conseguiremos que cada golpe sea poderoso debido a que si una correcta ejecución técnica es la base, tanto o más lo es que vaya en concordancia con la respiración exacta. Dentro de nuestro estilo, hay una forma que contiene una serie de respiraciones iniciales que son fundamentales para condicionar y preparar nuestro cuerpo, de tal forma que toda la serie de movimientos posteriores pueden ser ejecutados de una manera óptima. Realmente una manera correcta de respirar es básica, incluso aunque no se practiquen las artes marciales, porque una forma inadecuada de respirar puede ser el origen de diversas carencias en el estado de salud. Aunque en nuestro caso, todavía es más importante realizar correctamente las respiraciones de nuestra forma, esto es así porque nos exponemos a que se nos puedan volver perjudiciales si no controlamos bien los tiempos de respiración. En conclusión, considerar que la práctica de Kung Fu te aporta una serie de beneficios que son lo suficientemente interesantes como para que iniciarse en él sea una apuesta segura hacia el camino de un buen estado físico y mental. León Ávila |