Turismo sexual en cifras Debo reconocer que en una primera instancia quería evitar el tema de los abusos sexuales a menores debido a lo delicado del tema y lo difícil que puede llegar a ser el tratamiento del mismo, pero me he visto obligado a abordar el tema para de una forma u otra poder mostrar las aberraciones que una “persona” puede llegar a cometer. Y desde aquí mostrar mi repulsa hacía ese tipo de gente. Isabelle Peris, coordinadora del Área de Programas de la sección española de End Child Prostitution Child Pornography and Trafficking in Children for Sexual Purposes[1], cita en su estudio que se estima que de los 700 millones de personas al año, generalmente de países desarrollados, que realizan viajes internacionales, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), un 20 por ciento lo hace con fines sexuales, y un 3 por ciento de éstos, unos 4,2 millones de viajeros, reconoce tendencias pedófilas. Sus lugares de destino son el Caribe, el
sudeste asiático (que encabeza, según la OMT, la lista de las regiones más
vulnerables del mundo tras el azote del «tsunami»), África y Centroamérica,
zonas afectadas por fuertes crisis económicas donde la pobreza y el desempleo
están a la orden del día, y en los que la industria del sexo proporciona, amén
de trabajo, una importante fuente de ingresos. Según cálculos corroborados por
los servicios policiales, los beneficios de tan sórdido mercado alcanzan los
5.000 millones de euros, lo que da idea de que no sólo sirve a unos pocos
pedófilos «enfermos» sino que quienes lo disfrutan cada vez más son, como
comenta Peris, «honestos ciudadanos con
diversas culturas, ocupaciones y clases sociales, de todas las edades, casados
y solteros y, muchos padres de familia». . Otros informes como el presentado el pasado año por el Hospital Clínico de Barcelona durante el Congreso de Medicina Tropical y Salud Internacional constatan que, a partir de mil historias clínicas de viajeros, uno de cada cinco mantuvo relaciones sexuales con parejas no habituales, y únicamente el 47% de los hombres y el 60% de las mujeres usaron preservativo. Tres turistas en India se contagiaron de SIDA. Como dato, Cuba tiene la tasa de SIDA más baja de los países latinoamericanos y una de las tasas más bajas del mundo. Un 0,5 % de la población cubana de entre 15 y 49 años vive con el VIH-SIDA. En cifras absolutas, son menos de 3.000 afectados actualmente. El porcentaje de enfermos entre hombres y mujeres es muy diferente en Cuba, comparado con el resto del mundo. En Cuba hay un 80 % de hombres y un 20 % de mujeres afectadas. Mientras que en otros países latinoamericanos la relación es de 60 a 40% entre hombres y mujeres.CUBA, DESTINO SEXUAL
Jamaica, República Dominicana y Cuba al igual que otros destinos económicamente subdesarrollados, son vendidos hoy en día como destinos “diferentes”. Según la socióloga Jacqueline Sánchez Taylor de la Universidad británica de Licerter “Para el turista occidental, la interrelación de contrariedades como natural vs civilizado, descanso vs trabajo y rico vs pobre, crea en el turista una sensación de superioridad (...) como si se volviese a la época colonial. Los turistas sexuales occidentales, blancos masculinos, han estado viajando a países del tercer mundo, durante muchos años. De hecho hay una larga historia de explotación sexual de las mujeres durante la época colonial. El gran avance de la Industria turística está convirtiendo esta clase de fantasía post-colonial en un artículo de consumo masivo.”
Con la primera parte, hemos intentado crear una imagen fiel de la realidad que se vive en la Isla. Ahora con la información necesaria estamos capacitados para entender el resto del estudio. A continuación analizaremos todos los elementos que hacen del sexo un producto ofertado precisamente en Cuba. Veremos como y cuando empezó este negocio, crearemos un perfil del turista y las motivaciones que le llevan a viajar a Cuba, veremos la importancia que tiene Internet en su comercialización, y como funciona este mercado. Todo ello en el marco de la sociedad cubana. Pero antes haremos una pequeña introducción sobre el turismo sexual. |