| Hemos seleccionado una enfermedad que afecta las vías respiratorias de
nuestros cachorros y perros adultos y al igual que los resfriados o gripes en
humanos, los meses en que hay más individuos afectados son los fríos y húmedos
(invierno). Es por tanto en Otoño (Octubre/ Nov.) cuando debemos empezar a
prepararnos para que no nos coja de sorpresa. Esta enfermedad es:
LA TOS DE LAS
PERRERAS

La tos de las Perreras, similar a la gripe humana, es
en realidad una inflamación de la traquea y de los bronquios, entre sus síntomas
destacamos tos seca y persistente, estornudo, secreción nasal y fiebre. Es muy
común entre los perros que conviven en lugares donde hay una gran población
perruna como criaderos, exposiciones, paseadores de perros, pero también lo
puede padecer nuestro único perro, que no sale de casa. Cualquier perro está
expuesto a la enfermedad de la "tos de las perreras" una enfermedad
producida por agentes bacterianos (Bordetela bronquiséptica) y víricos
(parainfluenza, reovirus, adenovirus y excepcionalmente el virus del
moquillo); es altamente contagiosa ya
que se transmite vía aerosol a través de la tos y estornudos o por contacto
directo (nariz contra nariz), normalmente benigna que suele durar unos 15 días,
pero que ataca al organismo de nuestra mascota y lo debilita ante el ataque de
otros virus o bacterias.
¿Se puede
prevenir esta enfermedad?
Disponemos ya de
vacunas muy eficaces para prevenirla. Las hay intranasales y también para
aplicar vía subcutánea. No sobra recordar que las vacunas son un elemento clave
en la salud de nuestras mascotas. Es importante prevenir el contagio de
enfermedades sobre todo cuando nuestras mascotas son cachorros o se encuentran
en su vejez, tal y como sucede con los seres humanos. Durante el otoño "la tos
de las perreras" se convierte en una amenaza para nuestras mascotas y es
necesario que los amos tomen conciencia de la importancia de las vacunas.
Queremos hacer una especial recomendación a aquellos propietarios de perros
Bulldog, debido a que esta es una raza especialmente sensible a esta enfermedad
respiratoria, aconsejamos eliminar riesgos innecesarios y vacunar a los
cachorros a los tres meses de edad y a los adultos más sensibles a la entrada
del otoño anualmente. Consultar plan de vacunación,
recuerde que esta vacuna no es útil si se aplica cuando el perro esta incubando
“la tos de las perreras”.
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