Nuestras experiencias se proyectan sobre una imagen de nosotros mismos en nuestro cerebro, llamada cuerpo virtual, que cambia en el tiempo gracias a la neuroplasticidad del sistema nervioso.
La neuroplasticidad es un cambio morfológico y funcional de las propiedades de las neuronas. Debido a la adaptabilidad del sistema nervioso somos capaces de aprender nuevas situaciones, y recordarlas más adelante.
Cuando realizamos un movimiento la neuroplasticidad nos es útil puesto que nos permite aprenderlo y mejorar su ejecución. Por contra, en situaciones de dolor crónico, ésta tiene un papel negativo puesto que disminuye nuestras capacidades, alterando negativamente nuestro cuerpo virtual, en el que se producen fenómenos de emborronamiento de las diferentes áreas corporales, dificultando la percepción precisa corporal y alterando los patrones de movimiento.
Estos cambios se producen rápidamente, pero pueden ser reversibles. Se sabe que el aprendizaje de nuevos patrones motores altera nuevamente nuestro cuerpo virtual, de ahí la necesidad de activar la musculatura profunda, encargada de la estabilidad articular y calidad del movimiento.
Algunas consideraciones a tener en cuenta durante el trabajo de rehabilitación pueden leerse a continuación:
1. El trabajo específico muscular conlleva una mayor reorganización cortical que el trabajo de potenciación muscular, justificando así los ejercicios de baja carga y específicos de un sólo músculo.
2. El dolor en sí mismo puede dificultar e imposibilitar el aprendizaje motor específico, por lo que los ejercicios deben ser indoloros
3. El entrenamiento muscular específico puede protegernos ante los cambios corticales asociados al dolor.
4. El progreso en el programa, aumentando la dificultad cognitiva, conlleva un cambio mayor en la reorganización cortical, por lo que debe aumentarse lentamente la dificultad del entrenamiento neuromuscular.
5. El cambio en la representación cortical se produce rápidamente, con pocas repeticiones. La reorganización cortical no aumenta con un gran número de repeticiones, por lo que debe limitarse el número de las mismas para evitar la fatiga y el dolor asociado.
Estos cinco puntos son básicos cuando se les explica ejercicios de control motor a los pacientes, que deben entender que no es beneficioso el ejercicio de alta carga o velocidad, un gran número de repeticiones, así como tampoco ejercicios dolorosos.