¿Por qué envejecemos? Es una pregunta a la cual a lo largo del tiempo los científicos han tratado de darle una explicación. En las últimas décadas, se han identificado muchos factores ambientales y rutas metabólicas reguladas por genes que contribuyen a retardar o acelerar el envejecimiento. Los radicales libres y su capacidad oxidativa, los daños en el ADN (material genético) por radiaciones o agentes químicos (radicales libres), la excesiva producción de energía en las mitocondrias, una dieta rica en calorías, la hiperactividad de la hormona del crecimiento, un aporte excesivo de ciertas grasas y de azúcares… aparecen como elementos relacionados con el envejecimiento. Hoy en día los genetistas han encontrado conexiones entre estos mecanismos. Existe una familia de genes maestros llamados SIRT que rigen gran parte de estos procesos y cuya modulación podría conducir a un aumento significativo de la duración máxima de la vida humana. Estos genes producen unas proteínas, llamadas Sirtuinas que actúan regulando la actividad de otros genes relacionados con la defensa celular , la reparación de daños, la producción de energía y la muerte celular programada (cuya excesiva activación acelera el envejecimiento). Una de estas Sirtuinas, la Sirt1 está involucrada en la estabilidad del genoma humano y la protección de los extremos de los cromosomas llamados telómeros, de cuya longitud depende la duración de la vida celular. Por la reducción en su tamaño que se da cada que la célula se divide causa una pérdida gradual de la capacidad replicativa e induce el envejecimiento celular, mientras que el alargamiento de los telómeros prolonga la vida. Se ha encontrado que el RESVERATROL un polifenol altamente antioxidante proveniente principalmente de las uvas activa la acción de la Sirt 1, prolongando la vida útil de los telómeros, efecto similar al de una dieta pobre en calorías, razón por la cual se le considera como un producto anti vejez, pero también se debe tener en cuenta otros beneficios sobre la salud en general como el ser reconocido ampliamente como un protector cardiovascular al reducir la oxidación del colesterol malo LDL, evitar la formación de ateromas, controlar la agregación plaquetería y la trombosis, evitar la arteriosclerosis, todas patologías propias de la edad. Este estudio ha sido posible gracias a un esfuerzo de colaboración internacional coordinado por la Universidad de Harvard y el Instituto Nacional del Envejecimiento (NIA) de Baltimore, en el que han participado el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla/CSIC), junto a las universidades Johns Hopkins Baltimore (Estados Unidos), y Sydney (Australia). Además, han participado los centros de investigación americanos Pennington Biomedical, Salk Institute y Sirtris Pharmaceuticals. Otro aspecto importante en la lucha contra la vejez es la oxidación permanente de nuestro organismo por parte de los radicales libres. Ante esto por años se suministraron productos ricos en antioxidante y alimentos ricos en estos como son las frutas y las verduras. La mejor alternativa en suplementos
nutritivos al suministro de antioxidantes como es el caso de las vitaminas es
el JIAOGULAN (Gynostemma pentaphyllum) una planta de origen Chino conocida como hierba de la inmortalidad o
hierva milagrosa. El JIAOGULAN tiene una importante acción antioxidante al neutralizar los radicales libres, pero no por el aporte de antioxidantes, sino por estimular en nuestro organismo la producción del que sin duda es conocido como el mejor antioxidante de nuestro cuerpo el SOD (Superoxido Dismutasa). Extensas investigaciones han podido demostrar que existe una relación directa entre el SOD y la longevidad en los mamíferos. A mayor concentración de SDO mayor longevidad. El JIAOGULAN es reconocido como un Adaptógeno y por esto su acción reguladora sobre todo el organismo. Es un excelente protector hepático, protector cardiovascular, reduce los niveles de colesterol en sangre, estimula la producción de insulina, eleva el sistema inmunológico, tiene una fuerte acción anti cáncer, normaliza la función del sistema nervioso. La gran importancia de la terapia anti vejez con estos dos productos radica en que estamos atacando la vejez desde su origen y no con procedimientos artificiales o cosméticos. Simplemente reparar el daño en la
piel producido por el estrés ambiental y mecánico, no es suficiente. Los
consumidores han adquirido conciencia y cada vez se preocupan más por la innegable conexión entre la nutrición y la belleza. Para más información Antonio Alvarez R |

