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Si las puertas de la percepción quedaran depuradas, todo se habría de mostrar al hombre tal cual es: infinito. (William Blake)
(por Silvia Grünbaum, bióloga, silviagru@gmail.com )
Entender cuál es el correlato fisiológico del aprendizaje y de la memoria ( o sea, qué pasa en nuestro cerebro mientras aprendemos algo) ha sido y será una de las ocupaciones principales de las neurociencias.
¿Qué es el cerebro?
Es un sistema muy complejo del que todavía nos falta aprender mucho para aproximarnos a saber cómo funciona pero del que tenemos algunos conocimientos que podemos aprovechar. El cerebro de un adulto pesa aproximadamente 1,4 kg y está formado –entre otras cosas- por más o menos 100.000 millones de neuronas y por células de la glía.
¿Qué significa ¨aprender¨para el cerebro ?
Las neuronas se conectan entre sí (hacen sinapsis) a través de unas prolongaciones que tienen (dendritas y axones) y hacen uso de un lenguaje eléctrico (generando potenciales de acción) y de un lenguaje químico (a través de neurotransmisores) para comunicarse.
Cada neurona puede tener hasta 1000 contactos con sus vecinas y muchas pueden organizarse en grupos formando un ¨cableado particular¨ (redes neuronales).
Aprender significaría ¨conectar¨ neuronas y formar redes entre ellas para que cumplan ciertas funciones.
¿Qué quiere decir que el cerebro es¨plástico¨?
Los neurocientíficos descubrieron en estos últimos años que el cerebro es ¨plástico¨, o sea que el sistema nervioso tiene la capacidad de adaptarse continuamente a circunstancias cambiantes del entorno.
Los cambios en el ¨cableado¨ entre las neuronas se producirían en función del ¨USO que se le dé al cerebro¨ y ésto podría ocurrir durante toda la vida (en el cerebro lo que no se usa se pierde y lo que se usa se fortalece!).
Las ¨experiencias¨ influyen en el ¨recableado¨ que ocurre entre las neuronas (cambiando o reforzando las conexiones). Se dice que estos cambios que ocurren en la estructura del cerebro son los responsables del aprendizaje y de la memoria.
Podríamos decir que el ¨uso¨ constante del cerebro en formas distintas a las que se está acostumbrado (nuevos aprendizajes-cambios-desafíos) colaboraría para que se generaran conexiones nuevas entre las neuronas.
¿Para qué nos serviría generar conexiones nuevas?
Una respuesta posible a esta pregunta (utilitaria) podría ser que serviría para tener más y mejores respuestas a un entorno que cambia permanentemente. Un mayor abanico de respuestas podría traducirse en mayor cantidad y calidad de herramientas disponibles para enfrentar el stress y no sufrir sus consecuencias negativas además de disfrutar de los ¨beneficios¨ y ¨alegrías¨que generan reaprendizajes o aprendizajes completamente nuevos.
¿Qué es la conciencia?
Hay mucho escrito acerca de la conciencia (¿será inasible?). Vamos a dar un par de definciones posibles tanto como para ponernos de acuerdo sobre a qué nos referiremos cuando hablemos de ¨ella¨ en el contexto de estos párrafos.
Una de las definiciones del diccionario de la RAE (Real Academia Española) dice que es una ¨propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta¨ y otra dice que es una ¨actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto¨.
Una definición científica útil podría ser que es un ¨proceso/mecanismo que resulta de una actividad del cerebro y que no tiene una ubicación determinada¨. Y otra muy útil es que ¨ la conciencia será el conjunto de operaciones subjetivas que nos ocurren desde el momento de despertarnos¨ (enunciada por Diego Golombek en Cavernas y palacios).
¿Cómo ¨experimenta¨ el cerebro el mundo ?
La información que llega al cerebro proviene del ¨mensaje¨que le ¨mandan¨ los ¨sentidos¨ (la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato que generan sensaciones). Luego, el cerebro ¨transducirá¨( interpretará ) ese mensaje (estímulo sensorial) y tendrá una ¨percepción¨ del mundo al que podrá responder.
Resumiendo, el cerebro procesaría la información que llega de nuestros sentidos y decidiría qué comportamiento adoptar. Cómo ¨transduce¨ esa información y su resultado parece ser un tema inacabable abordado y abordable por muchísimas vías de expresión del ser humano.
Aprender siendo ¨consciente¨del ¨presente¨
Podríamos decir que significa tener ¨conciencia¨ de que un estímulo llegó a nuestro cerebro, ¨darse cuenta¨ de que nos ha sucedido ¨algo¨ ( lo percibiríamos ¨casi¨ en el mismo instante en que llega al cerebro).
Muchos científicos están estudiando el correlato en la fisiología cerebral del estado¨consciente¨ y lo relacionarían con la similitud en un tiempo y frecuencia dada a la que oscilan varias redes neuronales que pueden estar bastante separadas entre sí (podríamos hacer un paralelo con la ejecución de una pieza musical diciendo que todos los instrumentos de la orquesta entran ¨a tempo¨) .
Estimular a los sentidos a través de la experiencia reforzaría el sistema de conexiones
Un sistema que se estimule mucho podrá dar mayor cantidad de respuestas a los cambios del entorno. La posibilidad de ¨cablear¨ neuronas estaría dada tanto por lo que pueda aprender ¨conscientemente¨ como por la experiencia/experimentación directa a través de los sentidos. La consigna sería a ¨experimentar y entender¨y a ¨entender y experimentar¨.
¿Qué cosas entorpecerían ¨estar en el presente¨ mientras aprendemos?
Supongamos que estoy en una clase en la que me están enseñando a traccionar la columna. Si mientras estoy escuchando la consigna, empiezo a repasar mentalmente la lista de actividades pendientes para el resto de la tarde y sigo la consigna en forma automática, es decir sin ¨prestar atención¨ o ¨estar consciente¨, probablemente mi cerebro no pueda ¨aprender¨de la misma manera que lo haría si dejara ese repaso mental para después de la clase.
Acordarnos de que tenemos que realizar otra actividad ( memoria prospectiva) mientras estamos aprendiendo algo dificulta la posibilidad de hacer la tarea que estamos queriendo (en este caso, aprender algo nuevo). Algo así como que estamos ocupando al cerebro para que funcione como despertador y no le estamos dando la posibilidad de que se ocupe ¨enteramente¨de ¨aprender¨. Que se ¨ocupe¨ de ¨aprender¨ vimos que tiene que ver con que en el cerebro se generen conexiones entre neuronas que después tendrán la función de realizar una tarea (es decir ¨recordar¨ el aprendizaje y llevarla a cabo).
Ejemplo de algo que ayuda al ¨aprendizaje consciente¨
Los científicos descubrieron que cuando observamos a alguien realizar una acción o la imaginamos a través de consignas que nos van siendo dadas (sobre todo las visuales), se activan parte de las mismas áreas cerebrales que cuando la experimentamos personalmente. Se trata de un mecanismo evolutivo de aprendizaje ( que también tiene que ver con la empatía social) por el cual el cerebro ¨probaría¨ como sería ¨la ruta¨de ese cableado neuronal, sentando las bases para poder realizarlo más eficazmente si se necesitara hacerlo (ej: al ver a alguien correr, se activan en mi cerebro las mismas áreas que se activarían si yo corriera a pesar de que no le estoy dando la ¨orden¨ a mis músculos de hacerlo, luego al cerebro le sería más ¨fácil¨ darle ¨la orden de correr¨a mis músculos cuando lo necesitara). Parecería provechoso entonces, que en el proceso de ¨aprender a aprender¨ y reprogramar patrones de movimiento que fueran más saludables, se tuviera ¨la mayor conciencia posible¨ de lo que reciben todos nuestros sentidos a través de la experiencia con la menor cantidad de preconceptos e interferencias posibles (juicios de valor, miedos, actividades pendientes, etc).
Libros recomendados ( lenguaje de divulgación científica):
-Sarah-Jayne Blakemore/Uta Frith, Cómo aprende el cerebro. Ariel, 2007. -Diego Golombek, Cavernas y palacios. Siglo XXI, 2008.
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