Poema
Yo sé de mar, de sal, de campanadas.
Fui navegante sin haber nacido, y me perdí en el vuelo del albatros.
Yo me escapé del tiempo en un naufragio, y sufrí por las noches las ganas del regreso.
En invierno en las playas, trato de descubrir la luz de los corales, y suelto al mar bandadas de botellas con estrofas de tangos.
Sólo la suave complicidad del viento.
Mientras las olas derraman en la arena fragancias submarinas, ya la canción de espuma desviste la marea.
Yo sólo sé de azul, de gris, de campanadas
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