Número actual

Derechos Reservados

Creative Commons License

El descensor y todo su contenido original, sea cual sea su naturaleza, están protegidos bajo los términos Atribución-No comercial-No Derivadas 3.0 de una licencia Creative Commons, para mayor información dirígete a la sección Derechos de uso.

Si te interesa participar con una nueva sección da click aquí.

Memorias de una bruja... y loca

El sombrero

Bueno, y ¿por qué habría de llamarme la atención el sombrerito ese que va de lado? Si solamente lo vi unas cuantas veces, y ni siquiera recuerdo cómo fue que lo compramos, dónde lo conseguimos o que fuimos a ver. Seguramente un show de los enanitos toreros, pero que tampoco tienen nada que ver con lo andaluz. ¿Sería acaso mi destino que me llevó de la mano hasta topar con un flamenquista profesional y que ahora tiene un grupo de rock? O solamente era la casualidad disfrazada de mi papá, recordándome aquél sombrero rojo cordobés.

Entre vagos y borrosos recuerdos tengo grabado que eran dos, uno negro y uno rojo, y que uno era para mi madre y otro para mí; quisiera aún más allá saber si lo trajimos aquella ocasión que fuimos a ver los toros, pero no me queda mucha fuerza para recordar mi infancia hasta los siete u ocho años, o si en esa ocasión habíamos ido a los toros o si conocí la Plaza de Toros, Alejandra. Ojalá que en esos años yo haya sido muy feliz, porque realmente no recuerdo mucho, solamente infinidad de pasteles de chocolate, yam yam.

Pero como quiera que sea, volviendo al tema del sombrero cordobés, me hubiera gustado mucho hacerme unas fotos muy sexys vistiendo solamente el sombrerito, o tal vez haciendo conjunto con un par de castañuelas, ¿qué más da? Si lo interesante de eso es la adrenalina y el éxtasis que te va subiendo por la cabeza; capaz que el negro se convierte en rojo de tanto calor, no lo sé.

Aah, pero qué fácil es pasar de la infancia a la gamma de los colores cuando hay tanto por contar… bueno, después de un ratito me paso a retirar, ya que ahorita mi obsesión es mirar profundamente a los ojos. ¡Au revoir!
 
Sombrero de Jorge Jiménez en Palabrotas


Comentarios