Durante la jornada de hoy (23 de Agosto), diferentes establecimiento a nivel nacional participaron (real o simbólicamente), en una jornada de análisis de la JEC, con la participación (en teoría), de estudiantes, docentes, apoderados y todos la comunidad educativa. Varios fueron los documentos para dicho análisis, los cuales están en el portal del Mineduc.
Sin embargo, dicho proceso de análisis sólo tiene como objetivo ver la “posibilidad”, que cada establecimiento modifique sus Proyectos Pedagógicos JEC, explicitando: “Si el sostenedor y la dirección del establecimiento educacional deciden aceptar las sugerencias hechas en esta jornada reflexiva, tendrán plazo hasta noviembre para presentar su nuevo proyecto pedagógico a la Secretaría Ministerial de Educación respectiva, para su aprobación y posterior implementación a partir del 2007.”
Me parece poca seriedad, por parte de las autoridades del Ministerio, dar estos espacios sólo para ver si existe posibilidad de modificar la JEC desde las autoridades municipales, ya que estas no tienen los recursos financieros (o no lo facilitan), para generar realmente espacios significativos de desarrollo humano más allá de las clases y actividades académicas. En este contexto estimo conveniente entregar mayores elementos sobre este pilar de la reforma que los estudiantes, no sólo deseen una menara modificación, sino más bien cambios fundacionales.
Son variados los articulo en la prensa escrita que hablan de fracaso y error de esta política, que más parece tener como fin servir de guardería que dar la posibilidad a los estudiantes a mejorar sus aprendizajes permaneciendo más tiempo en los Colegios. Esta lógica, en casi 10 año de implementación, sólo da como resultado más de los mismo, ya que la implementación de talleres extraprogramáticos y para desarrollar las potencialidades artístico-culturales de los alumnos, sólo se transformó en más clases. Es decir los planteamiento teóricos del documento “EL RELOJ” (pauta para elaboración del proyecto JEC), sólo quedó en teoría educativa.
Quizás de todos los lineamientos de la reforma este es uno de los más débiles. Además de generar importantes problemas en establecimientos de alta vulnerabilidad, donde no todos los estudiantes almuerzan, como consecuencia de la “genial” distribución de raciones alimenticias implementadas por la JUNAEB, y el clima de cansancio que los docentes tienen, al estar sometidos a 9 horas continuas de clases frentes a cursos, ya que, una cosa es la estructura horaria ideal y otro es la real donde a las 15:30 hrs. los alumnos y alumnas “soporten” clases de matemáticas, física u otra que demanda una concentración que no tienen posibilidades de tener a dicha hora.
Por los aprendizajes de los estudiantes y la salud mental de los trabajadores de la educación, en especial los docentes de aula, se requiere replantear la distribución horaria, lo que implica contratos de 44 horas y no las actuales situaciones contractuales que viven miles de docente con 38 horas y menos horas de clase, lo que genera disponibilidades horarias restringidas para una real adecuación de horarios. Además de hace necesario, así como ayer los ACLES podían pagar a monitores, que también los establecimiento lo puedan hacerlo para que no sea el mismo docente del subsector el que realice los talleres.
LA SOLUCIÓN A ESTAS POLÍTICAS EDUCACIONES, ELABORADAS EN CUATRO PAREDES, REQUIERE DE REAL INTERES PARA MEJORARLA