RESPONSABLES: PROF.Graciela González Profesora de Enseñanza Especial, Asistente Educacional y Licenciada en Educación. Postgrado en Curriculum y prácticas escolares en contexto de FLACSO. Desempeño en Educación Especial de la provincia de Buenos Aires como docente, directora, Inspectora de área, Inspectora Jefe de Región y asesora entre el 2000-2004. Capacitadora en distintas provincias. Actualmente miembro de REDOS (Red de Docentes Solidarios: un espacio para la construcción de contextos democráticos)
PROF.María Elena Haramboure Profesora en Ciencias de de la Educación (FAC. de Humanidades UNLP). Egresada del Posgrado CONSTRUCTIVISMO Y EDUCACIÓN de FLACSO. Fue Ayud. Diplomada en la Cátedra de Educación Especial (UNLP 72/75). Se desempeñó como docente y vicedirectora en Escuelas Especiales, Secretario Técnico de Asesoría, Jefe de Sección Técnica y Asesora de la Dirección de Educación Especial de la Prov. de Buenos Aires. Capacitadora en distintas provincias. Actualmente miembro de REDOS (Red de Docentes Solidarios: un espacio para la construcción de contextos democráticos).
Profesora Especializada en Educación Especial.Psicóloga Social. Egresada de la Peace Education Fundation(USA) como Formadora de Mediadores Escolares. Realizó un curso en la OEA sobre Calidad Educativa. Se desempeñó como docente, Vicedirectora y Directora en escuelas especiales de la Provincia de Buenos Aires. Fue Inspectora de ärea y Jefe de Región en la Provincia. Dictó cátedras en Institutos Superiores de Formación Docente, Educación Artística y en Postítulos de la Provincia de Buenos Aires. Capacitadora docente.Actualmente miembro de REDOS (Red de Docentes Solidarios: un espacio para la construcción de contextos democráticos).
OFRECEMOS:
Nuestra preocupación por mejorar las prácticas educativas nos lleva a intentar trascender la revisión y construcción de los aportes conceptuales y a ir más allá profundizando sobre el cómo de las situaciones que se presentan en la realidad áulica diaria, orientando la mirada a construir una verdadera propuesta didáctica. En este sentido, cobra real importancia sostener la formación docente sobre pilares éticos y pedagógicos en permanente revisión habilitando espacios para ello, lo que permitirá nuevas experiencias a los sujetos que construyen su trayectoria profesional. .Reconocer- se/nos como sujetos favorece la toma de conciencia acerca de la configuración de nuestros prejuicios. Las instituciones educativas constituyen un referente importante en la vida de las personas y de la sociedad, sus prácticas no son ajenas ni paralelas en la construcción de mejores prácticas. DICE PH. PERRENOUD: “…numerosos currículos de formación inicial se fundan en una visión prescriptiva del oficio antes que en un análisis preciso de su realidad. Por supuesto, nada obliga a conformar la formación inicial a la realidad actual de un oficio, en todos sus aspectos. La formación no tiene ninguna razón de estar completamente al lado de la reproducción, ella debe anticipar las transformaciones. Es justamente para hacer evolucionar las prácticas que importa describir las condiciones y las dificultades del trabajo real de los docentes. Es la base de toda estrategia de innovación. Las reformas escolares fracasan, los nuevos programas no son aplicados, se exponen, pero no se aplican bellas ideas como los métodos activos, el constructivismo, la evaluación formativa o la pedagogía diferenciada. ¿Por qué? Precisamente porque en educación no se mide lo suficiente la distancia astronómica entre lo que se prescribe y aquello que es posible hacer en las condiciones efectivas del trabajo docente. Idealmente, cuando se elabora un plan de formación inicial, sería necesario darse el tiempo para una verdadera indagación sobre las prácticas. La práctica muestra que el estrecho calendario político de las reformas obliga a saltarse esta etapa, suponiendo que ha sido prevista. Parece indispensable, entonces, crear en cada sistema educativo un observatorio permanente de las prácticas y de los oficios del docente, cuya misión no sería pensar la formación de profesores sino dar una imagen realista y actual de los problemas que ellos resuelven en lo cotidiano, de los dilemas que enfrentan, de las decisiones que toman, de los gestos profesionales que ellos ejecutan. Esta separación entre la realidad del oficio y lo que se toma en cuenta en la formación constituye el origen de muchas desilusiones Así, en numerosos sistemas educativos nos quejamos del ausentismo, de la falta de formación ciudadana, inclusive de la violencia de los alumnos, de su negativa a trabajar, de su resistencia pasiva o activa frente a la cultura escolar. ¿En qué programas de formación inicial encontramos que estos problemas son considerados en la justa medida de su amplitud?”
| PSICOLOGIA › NIñOS CON NECESIDADES ESPECIALES “Liberarse del peso del diagnóstico”La autora observa que “en alumnos con necesidades educativas especiales o problemas de aprendizaje, el peso del diagnóstico médico actúa como obturador de procesos de inclusión educativa” y propone reemplazar “el paradigma médico” por “el paradigma pedagógico”. Por Graciela M. González * (Artículo publicado en Página 12 del16/7/2009) |

