Las personas que integramos ASA coincidimos:
* en el análisis: una sociedad injusta e insolidaria que relega a tres cuartas partes del mundo a unas condiciones miserables de existencia
* en la necesidad de actuar urgente y colectivamente para cambiarla
Nuestro concepto de solidaridad arranca por un lado del reconocimiento a ultranza de la dignidad de todas las personas que habitan la Tierra y por otro de la crítica radical a la idea, lamentablemente muy entendida, de que nuestro nivel de consumo y bienestar material sea transferible y generalizable al resto de la humanidad, pues en el contexto de un modelo de organización económica capitalista como el que padecemos, nuestro "enriquecimiento" no podría entenderse sin el "empobrecimiento" de la mayoría.
Por otra parte nuestra defensa de la solidaridad nos compromete personal y colectivamente en el trabajo y cooperación con todos los movimientos sociales y colectivos, marginados y explotados que actúan a nuestro alrededor ( en nuestra región, ciudad, pueblo o barrio) propiciando la consecución de una sociedad más justa, solidaria e igualitaria.
Nuestra idea de solidaridad se identifica con los conceptos de cooperación y participación entre iguales compartiendo bienes, culturas y formas de vida. De ahí que consideremos imprescindible aglutinar nuestras reflexiones y acciones con las de organizaciones de los países empobrecidos.
Por una parte las experiencias autoorganizativas de estos colectivos (canalizadas a través de proyectos concretos para luchar y vivir con dignidad) y por otra nuestro esfuerzo por vivir la solidaridad desde compromisos sociopolíticos diversos, pero unidos en el rechazo al orden social existente, acaso permitan ir definiendo alternativas y horizontes de transformación para el futuro.