Este es nuestro punto de partida: el IES Valle de Piélagos es un centro educativo de titularidad pública que asume como suyos los derechos, valores e ideales democráticos incluidos en la Constitución Española y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por lo tanto, organizaremos las actividades educativas y de convivencia basándonos en los principios de igualdad, solidaridad, tolerancia y pluralidad. Asimismo nos sentimos comprometidos con el modelo de enseñanza pública que promueve la participación de todos en la gestión y en la vida del centro.
En segundo lugar entendemos el Centro como un espacio no sólo de transmisión sino de puesta en práctica de ciertos valores y principios básicos e imprescindibles para la convivencia, como el ejercicio de la responsabilidad individual; el respeto a las personas, sus derechos y libertades; la tolerancia de las diferencias culturales, políticas y religiosas; la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres y de trato y no discriminación de las personas; la solidaridad con aquéllos que parten de una situación de desventaja, independientemente de que ésta sea debida a causas personales, culturales, económicas o sociales y con atención especial a las personas con discapacidad; y el ejercicio de la democracia en nuestra toma de decisiones. Para que estas palabras no signifiquen una mera y hueca declaración de principios, nos detendremos a desarrollar algunos de ellos: · La exigencia del respeto hace referencia al cuidado activo de las relaciones personales para que trabajemos en equipo con unidad de objetivos y con pluralidad de opiniones y criterios. Este respeto implica la no discriminación de ningún miembro de la comunidad educativa por motivo de sus ideas, procedencia o condición. A la vez, este respeto debe extenderse hasta las instalaciones y los objetos materiales y no materiales, como este Proyecto Educativo y el resto de los planes que se llevan a cabo en el Centro. · A su vez, la actitud de tolerancia conlleva el ejercicio de la capacidad de escuchar y sopesar otras opiniones, usar la crítica como medio de mejora y colaboración, cooperar en la realización de los proyectos educativos que puedan ponerse en práctica. Nuestras relaciones seguirán un modelo de diálogo abierto y sincero, libre y respetuoso entre las personas. · En el centro se promoverá la solidaridad entre sus miembros. Esta actitud solidaria debe ser el resultado de un deseo personal y voluntario, no coactivo ni mecánico. No obstante, el centro como institución debe estar dispuesto a defender y a apoyar a las personas que lo necesiten. · El respeto, la tolerancia, la cooperación y la solidaridad deben ser valores que desde el entorno más cercano se extiendan hasta diversidad cultural, lingüística e histórica de España y del mundo. En este contexto, somos conscientes de que la interculturalidad es un elemento claramente enriquecedor de las personas y de la sociedad y eso debe de ser mostrado en nuestra práctica diaria. · En cuanto al ejercicio de la participación democrática, implica poner en práctica las formas y los criterios que debiéramos saber usar todos los ciudadanos para tratar de resolver pacíficamente nuestros conflictos o la mecánica para consensuar y tomar decisiones que afecten a un grupo de personas. Para ello es decisivo abrir espacios para la participación del alumnado directamente o a través de sus representantes en los órganos colegiados, sin olvidar que es necesario potenciar la implicación de padres, profesores y resto del personal del centro en las decisiones que puedan afectar a todos.
En tercer lugar, el cuidado y defensa del entorno, incluyendo el medio ambiente, deben ser objeto y meta de todos los miembros de la comunidad. Respecto al entorno de nuestro Centro, sus medios e instalaciones deben ser utilizados adecuadamente, preservándolos del abuso, del abandono o el descuido, buscando un clima de orden y limpieza y procurando una reparación rápida de los desperfectos o deficiencias. Entendemos el respeto al medio también como la creación de un ambiente de estudio y trabajo, sin que se consienta que éstos, irrespetuosamente, se vean interrumpidos, malogrados o desvirtuados por la acción de cualquier persona. El mismo cuidado y atención deberá extenderse a aquellos lugares a los que se desplacen alumnos y profesores con motivo de alguna actividad extraescolar, debiendo respetar las normas establecidas en aquellos espacios y seguir las indicaciones de las personas responsables de ellos. Educativamente a través del Plan de Sostenibilidad se tratará de sensibilizar a los alumnos sobre el valor de la vida, los espacios naturales y el desarrollo sostenible, tratando de que el propio centro sea “sostenible”, con un funcionamiento cómodo y agradable con una huella ecológica mínima.
En quinto lugar, paralelamente a la valoración de estas cualidades en los alumnos, apreciamos y alentamos la inquietud continua por el aprendizaje por parte del profesorado, asi como la puesta en práctica y la investigación de modelos pedagógicos innovadores. Creemos que la unión de teoría y práctica, y el trabajo en equipo son las mejores herramientas para mejorar nuestra tarea diaria. Además pretendemos ofrecer una enseñanza adaptada a las nuevas condiciones creadas por el desarrollo científico y técnico, pero sin renunciar a una formación con sentido crítico, investigadora sobre las fuentes originales, curiosa, observadora, indagadora y dialéctica.
En sexto lugar, entre nuestros fines está el desarrollo de hábitos saludables, el ejercicio físico y el deporte. De esta manera, consideraremos la Educación para la Salud como una parte muy importante de nuestro trabajo pedagógico. Nuestras acciones estarán dirigidas a fomentar estilos de vida sanos, a través de la responsabilización de la persona y de su preparación para la adopción un estilo de vida saludable y unas conductas positivas de salud. |