Durante la
semana del 27 de septiembre al 1 de octubre se llevó a cabo una experiencia de
intercambio, por parte de cinco pasantes, de los cuales cuatro son estudiantes
avanzados de la carrera de Psicología, y una Lic. en Psicología.
La
experiencia se realizó en la ciudad de Neuquén, en la zona oeste, barrio que se
caracteriza por condiciones socio-culturales y económicas vulnerables;
caracterizado por problemáticas tales como abuso, déficit en el desarrollo de
aprendizaje, deserción escolar, desocupación, desnutrición, problemáticas
judiciales, entre otros. En dicha zona y
sobre la avenida Novela se lleva a cabo todos los martes y jueves “Barriletes
en bandada”.
Barriletes
en bandada, surge ya hace aproximadamente 5 años, comienza con el objetivo de
llevar a cabo un proyecto de psicodiagnóstico diseñado por la Lic. Marta
Basile. Sin embargo, al enfrentar la realidad y las características de la
población con la cual trabajan desde sus comienzos, pudieron apreciar que lo
que tenían pensado no era posible, y eso fue dando forma y surgimiento a lo que
hoy es Barriles en bandada. Es de resaltar que en sus primeros años, el
proyecto fue supervisado por el Dr.
Fernando Ulloa, quien ha sido según sus relatos de gran colaboración y
formación para el desempeño de sus trabajos
Desde sus
comienzos y hasta la fecha este proyecto es desempeñado por un grupo permanente
de cinco profesionales psicólogos. Asimismo en la actualidad también se cuenta
con la colaboración y el trabajo de estudiantes de la carrera de Servicio
social, como también vecinas de la ciudad y mamás de los chicos.
Barriletes
en bandada, proviene de considerar el barrilete como un juguete
factible de construir por un niño y donde su sostenimiento hace posible la
presencia de un otro a su lado. Asimismo, la bandada implica esa grupalidad,
conformada tanto por los adultos como por los niños, que acompaña el acto de
remontar y que se sostiene en el vínculo.
Este proyecto está constituido por un equipo de
operadores y alrededor de 170 niños y adolescentes de entre 1-16 años. Estos
niños y adolescentes concurren a los talleres en contra turno de la escuela, y
se realizan los martes y jueves con una
duración de dos horas por la mañana, y dos horas por la tarde.
Los talleres se organizan previamente al momento en que
ingresan los chicos. Esta organización se basa en pegar
en las paredes diferentes producciones gráficas que han sido realizadas por los
niños, además se acomodan los diferentes rincones y las mesas donde toman su
desayuno o su merienda. Previamente a sentarse a la mesa los niños y
adolescentes deben lavarse las manos y ponerse crema, dando lugar a la
adquisición de un hábito de higiene, como así también el cuidado y contacto de
su cuerpo.
Al comenzar, quienes colaboran en la cocina, sirven a
los chicos el desayuno o la merienda. Esta está conformada por capuchino con
leche, chocolatada o té con leche, además hay en las mesas facturas, pan con
queso, con paté o bizcochitos; brindándoles la posibilidad de elección en todo
momento, y también la imposición de límites, como lo es la presencia de la
leche; además según sus relatos la consideran en tanto hay un adulto
responsable que se preocupa por sus desarrollos. Una vez que los niños han
tomado la leche, se acomodan nuevamente las mesas, dejando a disposición de los
ellos la comida, evitando la ingesta impulsiva. Luego se distribuyen en los
diferentes rincones, posibilitando nuevamente la elección por parte de los
niños.
Los rincones
están basados en espacios de costura, macramé, música, dibujo, pintura, lectura
de cuentos, juegos didácticos, ajedrez, metegol; como así también el espacio de
niños pequeños, que se realiza en el horario de la tarde debido al incremento
de una franja etaria de entre 1 a 8 años. Los diferentes rincones están
dirigidos por los operadores, permitiendo que los niños tengan en todo momento
la mirada, y la contención de un adulto. Al finalizar el taller, se da fin al
mismo dándoles a los niños algún tipo de alimento como por ejemplo yogurt o
pizza.

Luego de cada taller, se lleva a cabo una reunión con
todo el equipo, donde se habla de lo trabajado y vivenciado en el día de la
fecha, haciendo objeciones y anotaciones acerca de la situación de cada uno de
los chicos. Es de resaltar, que la totalidad del equipo presenta un
conocimiento singular de cada uno de los niños y adolescentes que concurren al
taller. Asimismo, tienen una carpeta con los datos, producciones y fotos de
cada uno de ellos, lo cual les permite ir construyendo la historia de cada niño
junto con ellos. Ya que destacaron que al comenzar barriletes eran niños “sin
novela”, a partir de esto fueron
acompañándolos y los acompañan a construir la novela de cada uno.
También es de destacar el modo en que se vincula el
equipo con los niños, más allá del reconocimiento de cada uno de los niños y
adolescentes, como así también la presencia y mirada del adulto en todo
momento, es de considerar el lugar de importancia que le dan al contacto. El
contacto ante la angustia, la violencia, la soledad o la alegría de esos niños,
permitiendo a través de él brindar un apoyo y sostenimiento, cuando la palabra
no puede ser escuchada e internalizada.
Por su parte, el equipo mantiene un contacto directo
con las escuelas en donde concurren los niños, ya que en la actualidad la
totalidad se encuentran escolarizados. Asimismo mantienen conexión con el poder
judicial, debido a la situación de algunos de los chicos y/o padres.
Otro de los aspectos que se pueden observar en Barriletes
en bandada, es la tienda de ropa. La tienda se desarrolla una vez al mes, es
coordinada por uno de los operadores, y es atendida por los/as adolescentes.
Ellos presentan un currículo y se anotan previamente, son seleccionados, y el
día de la tienda se encargan de ordenar la ropa, como así también llevar el
registro de quienes compraron, que compraron y atenderlos. 
La tienda se hace en dos espacios, diferenciando a las
chicas de los chicos, se organiza la ropa en mesas, se ponen vestidores y
espejos para cuando se prueban la ropa o zapatos. Para acceder a la tienda los
niños y adolescentes deben realizar previamente ejercicios académicos con
diferentes grados de dificultad, teniendo en cuenta cada caso particular. El
objetivo de las actividades es poder desarrollar en los niños y adolescentes la
idea de obtención de aquello que quieren, a partir de las actividades
académicas, teniendo en cuenta la ausencia o déficit de interés por el
aprendizaje escolar.
Luego de
realizar el ejercicio, se le da un vale, que cuenta con la posibilidad de
comprar tres prendas y un accesorio. En la tienda como previamente se mencionó
son atendidos por adolescentes que concurren a barriletes, y generalmente van
allí desde los comienzos.
La idea de la tienda surgió ante la situación de
violencia que se generaba frente a la elección de la ropa, cuando llegaban los
bolsonesde ropa.
Finalizaré la descripción de la experiencia en este
proyecto, sosteniendo como parte del
equipo
que concurrió a la pasantía, que en
todo momento me he sentido agradecida y cautivada por el trabajo y la atención
que nos brindaron, estando siempre abiertos a relatar sus experiencias,
hacernos parte de ella, permitiéndonos ocupar un lugar en Barriletes en
bandadas por unos días intensos de aprendizaje, formación y disfrute. Creo que
el trato que nos dieron, es lo que refleja sus propios trabajos de cada día,
donde el deseo y el compromiso han sido y son el pilar de un trabajo sostenido
desde hace cinco años.