IntroducciónEl comienzo del Renacimiento español se sitúa en el primer cuarto del siglo XVI, periodo en el que personajes como Pedro Mártir de Anglería, Antonio de Nebrija o los hermanos Juan y Alfonso Valdés traen a las universidades y a la corte el nuevo espíritu de Italia. Por lo que se refiere a la poesía, el Renacimiento significa ante todo el descubrimiento del Petrarca del Canzoniere y sus sucesores. Aunque desde el siglo XV, algunos poetas españoles habían estado al corriente de su obra (Íñigo López de Mendoza o Juan de Mena, por ejemplo), ésta no afectó de manera señalada a la poesía castellana ni en su forma ni en su contenido. Junto a esta nueva poesía italianizante, permanece viva la tradición castellana cancioneril, con sus metros y formas propias: octosílabos, conceptismos, juegos de palabras, etc. Métrica
EstiloÉste se caracteriza por
Aunque no se dejan de lado ciertos artificios como
TemasEl amor humanoEs el tema renacentista más importante. Se continúa con la tradición de amor cortés, pero filtrado por el tratamiento que le da Petrarca y por el neoplatonismo del Dolce Stil Nuovo, que hace del amor el elemento cohesionador del cosmos. La mujer es ahora reflejo de la Belleza divina y camino de perfección hacia Dios. El amor divinoSi al poeta del amor humano le es casi imposible consumarlo, el poeta religioso sí puede desear abiertamente y aspirar al éxtasis místico. La dificultad que estos poetas encuentran para expresar adecuadamente esta experiencia unitiva hace comprensible que hayan recurrido a los tópicos e imágenes del amor humano. La naturalezaMarca la pauta el bucolismo, cuyos orígenes están en los Idilios, de Teócrito, las Bucólicas, de Virgilio, la Arcadia, de Sannazaro y los Ninfali de Boccaccio. A ellos se suman dos tópicos: por un lado, el del Beatus ille horaciano, que canta la paz y el reposo en un marco natural que perfecciona al hombre y le ayuda en la conquista de la sabiduría; por otro el de la Edad de Oro, ucronía de un tiempo primigenio en el que reinaban las leyes naturales en armonía con la libertad del hombre. La mitologíaSe basa en Las metamorfosis, de Ovidio, de donde se toman seres mitológicos clásicos como símbolos de fuerzas y fenómenos naturales -así, amor es Venus; Marte, la guerra, Hércules la fuerza, etc.- y de cualidades físicas, morales y de experiencias humanas -como la belleza de Apolo, el orgullo de Ícaro, o las historias de Apolo y Dafne, Orfeo y Eurídice, Dido y Eneas-. Lo moralBajo esta denominación general se agrupan varios subtemas tales como:
Nómina de autores
El ManierismoEn la segunda mitad del siglo se produce un cambio en el uso de los recursos retóricos y expresivos no sólo por el agotamiento de ellos, sino también por un cambio de actitud frente a la obra de arte. Este cambio se sustancia en:
El principal representante de esta veta de la lírica renacentista es el sevillano Fernando de Herrera, que suele ser considerado como el término medio entre Garcilaso de la Vega y Góngora.
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