|
Algo gira amarillento
y brilla nostalgia por la noche.
Quijotes cuelgan desde ayer
recordando delirios y epopeyas,
mientras yo busco en ella
un poco de belleza que enamora.
Voy recogiendo pasos y pregunto: ¿ quién cruzó la estepa el otro siglo?
- nadie responde.
Sigo tras ella en un hilo verdeoliva esmeralda y me conquista su aire de reina, su color de otoño en verano, su beso eternizado entre campanas.
Me enamoro del azul mediterráneo,
de sus ojos azules
y se que Dios la hizo Fuengirola y punto. Me abrumo de olas que no alcanzo, de faros lejanos y apagados,
de barcos anclados que no viajan,
de años perdidos y olvidados.
Y siento que algo me falta de ella y ella tiene,
entre sus calles y edificios
y sueños y pesadillas...
- Ella tiene.
No sé si para mi o para otro
- o para nadie.
Dios lo sabe, ella lo tiene y desespero.
Es Fuengirola un azul de cielo
que aun gira y desespera.
Un pedazo de no se
que pasado de mi mismo,
un trozo de piel mia,
una gota de España entre la tierra.
Un algo de Cervantes y quijotes y mucho de hermanos y amigos mios. |
