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Falso Cielo

 

Anoche decidí, colgarte arriba,

en mi cielo de poeta,

para adornar mi firmamento

con tu resplandor de estrella...

Antes de eso traté de darte un espacio

en mis sueños y en mis pesadillas,

en mi colmena de amor,

y te soñé mi abeja favorita

mi única abeja, que me alimentaría

el resto de mi vida...

Te soñé la dueña de mis poesías

el ritmo de todas mis canciones

que ya las canta el mundo

en esta tierra...

 

Soñé que bebería tu miel

y abrazaría tu ternura de niña

y  que desde mi otoño,

yo sería el dueño de tu primavera.

Lleno de sueños por ti,

construí mi barco azul

y me lancé al mar...

 a ese mar doloroso

que marcó nuestra distancia triste...

y en el mar soñaba, Maria,

que te encontraba

y te veía en mis delirios,

en mi fiebre agónica,

venir sobre el mar como una reina,

y andabas de blanco...

volando sobre las olas,

adornando el azul del mar...

y te  miraba  radiante que venías a mi;

y te inclinabas  sobre mi dolorido cuerpo

y me curabas con tus manos de seda...

y  me besabas para resucitarme

hasta que yo vivía...

 

Hasta que  despertaba para enfrentar

Las olas de mi otoño quimérico

Del océano cruel que marcaba

Mi ruta, y trazaba mi destino:

Yo sería un eterno navegante

Y tú una estrella eterna que alumbraría

Mi cielo obscuro, y marcaría mis pasos

Para salpicarlos de luz  y de alegría...

 

Y te admití arriba, en el firmamento

Al lado de mis estrellas fantásticas,

Junto a mis riquezas cósmicas

Que me han sobrevivido de todos los sueños.

Y te acepté lejanamente, cerca

Y te acerqué lejanamente a mí...

Acepté que mi boca

Nunca besaría tu boca

Y admití que mis labios

Nunca beberían los tuyos.

 

Descubrí  que naciste

Para nunca ser mía.

Viniste al mundo pero no para mis brazos.

Tocaste mis sueños, pero tú no soñaste.

Golpeaste a  mi puerta, solo para sonreírme.

Llegaste a mi barco con alas de ángel

Y te marcharte luego, con las golondrinas.

 

Pero me basta niña, que adornes mi cielo

Me basta el mirarte en el azul infinito,

En el Internet  finito y pasajero

En los chats de mis notables amigos

Me basta saber que estas cerca:

Al otro lado de mi atlántico

Hasta donde llego volando

en mis alas de poeta...

No te vayas niña de mi cielo.

 

 

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