Brindo por ti, María, por tu mañana Que estará preñado de risas y festejos Brindo por ti, María, bajo la luna Anhelando beberte con mis besos Brindo por tu amor distante y misterioso Vertido sobre mí, desde tus manos suaves Brindo porque nunca el tiempo pasajero De tu corazón y de tu boca, me separen. Brindo por tu amistad que me enamora Y que me inspira versos y canciones cada día Brindo por que pase, lo que pase Mi alma sea de ti y tu alma mía... Brindo con mi pluma de poeta, mis versos Y los levanto sobre tu vientre de nácar, Donde saltará feliz el niño de tus sueños, Donde no tejeré mi vida, con tus hilos de plata. Brindo por la primavera que florece en tu cuerpo Tus ojos, tu pelo; tus pechos, tu vientre; Tus piernas, tu piel; tus manos, tu boca; Tu voz, tus oídos; tu aroma, tu aliento... |
