En el principio Todo era de todos.
La tierra era del buey,
Y el campesino
Se hacía dueño de ella
Trabajando...
El mar era de los pobres
Y de los poetas.
De los piratas
Y de los ricos.
Era de todos. Los ríos eran el mundo
De mis hermanos,
Los indios que llenaban
El planeta.
Los animales eran
Del hombre
Que tenía hambre
Y los cazaba.
El espacio y el aire
Era de los niños
Y de las aves
Y de los pintores
Y de los soñadores.
De los enamorados
Que lo fueron alumbrando
De estrellas
Y lunas
Y soles
Y planetas... El sol
Era solo del gallo
Que se hizo dueño
De él por derecho propio
Y se lo prestó al mundo
Para que lo alumbrara.
Todo era de todos... Pero hoy
de repente
todo es
De unos pocos...
Y nada es de los tantos
Que poblamos la tierra.
Los pobres no tienen
Ninguna tierra,
Al buey
Lo matan y asesinan
Entre gritos y aplausos.
El mar ya no es
De los poetas.
Ni de los pobres
Que ya no lo pescan. Mis hermanos,
los indios,
no tienen ya ríos...
ni selvas...
ni montes...
ni mundo...
ni aire...
ni sueños...
ni caza...
ni pesca... Los niños
ya no tienen
espacio,
si no cárceles
y encierros
en sus casas...
no tienen aire
pero les sobra
humo y smog
que los ahoga... Las aves
ya no vuelan,
Porque el cielo
Es para ellas
Prohibido...
Pero
ya no hay cielo...
ni árboles tampoco. Los pintores
Ya no inventan mundos
Solo dorsos desnudos
Que masturban...
Solo orgasmos
Pálidos y muertos Los soñadores
Tienen ahora
Pesadillas...
Y los enamorados
Apagan la luz...
Y las estrellas...
Y las lunas... Esto es anarquía
Y confusión
Y caos. |
