Abajo en el lugar Donde el arroyo Se entrecruza Y se abandona Ahí donde abdica el corazón Y se entrega absoluto Me apresuro a derramar Una lluvia de astros azules. En el ábaco donde sumo Y resto abrazos y besos Aguardo como la aurora El adiós de la noche. Espero atrincherado Detrás de la luna Como el lobo que espera Impaciente su presa. Mi obsesión aúlla En pos de tu carne Y el aura de tu cuerpo Me llama y me inspira. De pronto te arrincono Como el mar a las estrellas, Y acabas junto a mí, Arrimada en mis alas. Fondeo la nave, Arribo apresurado al puerto. El mar se alborota Con olas extrañas Y gemidos de sirenas. Ya no me arrastra el viento, Me dirigen tus ansias y locuras Amanece al fin Y cuando el sol nos invade, Nos arrodillamos junto a Dios Para siempre. |
