Fácil se me olvidan los nombres de la gente Es más, me disgustan, Por que parecen letreros luminosos Y avisos despintados Que anuncian un presagio O algo, Y cuelgan de todos Por que alguien Los clavó ahí, Sin preguntar nada.
Me parecen los nombres de la gente: Como el bostezo de un borracho. Como una payasada de un payaso. Como un atraco a mano armada. Como la deuda del tercer mundo Que es injusta, pues nos prestan El mismo dinero, que nos roban... Por eso los olvido, fácilmente, De un solo clic los olvido y me olvidan.
Quiero a la gente sin nombres, Sin apellidos, Sin placas, Sin tarjetas de presentación, Sin códigos, Sin señales, Sin contraseñas, Los quiero así Por lo que son: Fácil retrato de otros... Y por que los retengo fácil En mi corazón sin nombre.
Me gusta la gente Por lo que trae en la cara, Por ser alguien que transpira, E inspira. Por sus abrazos cálidos Y apretón de manos. No por que es Fulano O Sutano, Alejo o Perencejo, Ni doctor o Supermán.
Me gusta la gente Que es gente, Que no son extraterrestres, Que se empapan y mojan Mientras llueve, Que se impregnan de barro Y sonríen, Que comen y expulsan, Que lloran y ríen.
No me gusta la gente Por su nombre, O por que se llaman así o asá Me gusta por lo que son Y no por lo que aparentan.
No me den sus nombres Ni guarden el mío, Yo soy don Nadie Pero tengo rostro. Tú eres don Alguien Pero tienes rostro y manos Y eso es lo que quiero. |
