Según adelantó el concejal de Hacienda y alcalde en funciones estos días, José Mari Navarro Fandos (UPN), las obras se llevarán a cabo entre septiembre y diciembre. "Hay que hacerlas entre septiembre y diciembre, considerada época de estiaje, para evitar las crecidas del Ebro que pueden llegar más adelante", afirmó. Al mismo tiempo, añadió que los trabajos se dividirán en dos fases, la primera centrada en la obra civil junto a la orilla y la segunda en la instalación de una pasarela flotante sobre el río.
Este embarcadero ha sido una reivindicación que viene de años atrás y se ha decidido ejecutarla ahora, teniendo en cuenta también que el club Ebro Kayak va ganando actividad. De hecho, actualmente, sólo hay una rampa de cemento para poder acceder al río en las inmediaciones de la parte trasera de las instalaciones deportivas municipales de Ribotas.
El proyecto
Según el proyecto que fue aprobado ayer por el ayuntamiento, a esta rampa se unirán otras dos a ambos lados y, además, se construirán también sendas escolleras para proteger el embarcadero. Una irá en la parte más cercana a Ribotas y la otra llegará hasta la desembocadura del río Queiles.
Al mismo tiempo, y junto a las rampas, se va a hacer un graderío que llegará hasta el río y que, según indicó Navarro, permitirá ver las pruebas a distinta altura, algo que también será posible hacer aunque crezca un poco el río por el desnivel.
Otro de los elementos principales será una pasarela flotante sobre el río, que partirá de un lateral del graderío y que tendrá dos tramos de 12 metros cada uno en forma de "L". Su anchura será de 2,5 metros. Junto a la pasarela se habilitará el acceso principal al embarcadero.