Diario de viaje
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| IntroducciónEste es el relato de los 8 días que estuve de viaje por Japón. 日本に八日のりょうこう。
Me costó tres años ahorrar lo suficiente para poder pagar el viaje que necesitaba. Yo no conocía a nadie en aquel país tan lejano, y aunque el idioma no me preocupaba (pensaba manejarme en inglés), no quería irme a la aventura, esta vez no.
De modo que contraté un viaje organizado con guía y todo para aprovechar al máximo el escaso tiempo que iba a pasar allí. La experiencia me enseñó que quizá debiera habérmelo planteado de otra forma, porque estos viajes salen muy caros, sobre todo por los hoteles de lujo que se contratan. Pero tenía claro que esta era la forma más segura.
Realmente los viajes para mí comienzan antes de salir, durante la preparación. Lo pasé muy bien buscando agencia, en casi todas me trataron muy bien. Finalmente, la fecha elegida para salir fue el jueves 15 de agosto, día de la Asunción.
jueves 15 · 八月十五日El avión salía de Barcelona temprano por la mañana. Mi hermana me llevó hasta allí con tiempo. Menos mal, porque nos costó un poco encontrar la mesa de facturación en el aeropuerto.
Antes de entrar en la zona de embarque llamé a mis padres. Fue al hablar con ellos que asimilé lo que estaba haciendo. Me iba a Japón.
A partir de entonces todo empezó a suceder como en piloto automático. Era la primera vez que me movía por un aeropuerto yo sola, y aquí no había problema, pero tendría que hacer escala en Amsterdam. Fue un vuelo de dos horas hasta allí.
Tengo que felicitar a los diseñadores del aeropuerto de Amsterdam. Estaba todo tan bien señalizado que fue un juego de niños cambiar de avión. Y así se lo hice saber a la señorita que me hizo una miniencuesta mientras esperábamos que nos tocara embarcar.
No tuvimos que esperar mucho, enseguida nos dieron paso y yo seguí disfrutando de absolutamente todos los detalles, así que cogí el periódico en japonés que ponían a nuestra disposición en la puerta de aquel enorme jumbo de dos plantas. Entonces no tenía ni idea de japonés. A pesar de que había leído cuanto había caído en mis manos en ese idioma (incluidas las instrucciones del vídeo) a penas conocería unas pocas palabras más que los típicos arigató, konnichiwa y hai! Sin embargo aquí empezó una de las experiencias más chulas que tuve en todo el viaje.
A mi lado se sentaban una señora y su marido, fue como mi abuelita en aquel trayecto. Al ver que llevaba el periódico en japonés creyó que yo lo hablaba y entabló conversación. No sé cómo pero nos entendimos bastante bien. Era super amable, se interesó por mi viaje y me contó su vida (14 horas de vuelo dan para mucho). No entendí bien si llevaba viviendo en Tokyo desde los 25 años o si llevaba allí 25 años (es muy útil que una de las primeras cosas que se aprenda del japonés sean los números), me dijo su edad (no la recuerdo) y por supuesto yo le aseguré que no aparentaba esos años ni mucho menos. Fue muy divertido cuando le dije el hotel en que me alojaría en Tokyo, por lo visto es muy conocido por su buen nombre y enseguida se puso a contárselo a sus amigas, con las que había hecho un tour por Europa. Y además se empeño en darme el postre de todas las comidas. La recuerdo con mucho cariño, gracias a ella el viaje de ida se me hizo muy ameno. |