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Historia de Los Godos: Pueblos Godos
Los Godos eran una de las muchas tribus del otro lado de la frontera oriental a las quelos romanos llamaban bárbaras o germánicas. Probablemente con su origen en Gotland, lo que es hoy el sur de Suecia. En el siglo II, tras haber partido desde su lugar de orígen al sur de la actual Suecia, los godos avanzaron hacia el Sur, siguiendo el curso del Vístula para luego penetrar por las llanuras danubianas hasta las orillas septentrionales del Mar Negro. En su larga migración, después de dejar tras de sí a numerosos pueblos afines (los esciros y los gépidos en el Vístula, los hérulos y los rugios en Pomerania, los burgundios en la cuenca alta del Elba y los Vándalos en la desembocadura del mismo río), perdieron su uniformidad étnica debido a riñas y confrontaciones internas entre los clanes de la tribu (las fuentes que describen este hecho son muy escasas), transformados en una nación relativamente poderosa, se dividieron en dos facciones: los ostrogodos al Este (entre el Don y el Dniéper) y visigodos al Oeste (entre el Dniéper y el Tisza). Al poco tiempo, los godos poseían una fuerte organización dinástica que les permitió adquirir una capacidad de choque y una penetración mayor que las demás tribus de la Horda de Oro, invadieron Dacia y se asentaron en ella por un periodo aún no establecido exactamente por las fuentes godas (dado que eran una tribu semi-erudita) a pesar de haber sido derrotados en el 214 por el Emperador Caracalla. El contacto con el Imperio Romano prontamente introdujo cierta civilización en las tribus góticas, sobre todo en las orientales (ostrogodos), muchos de cuyos miembros decidieron integrarse en las legiones imperiales como voluntarios. Sin embargo, la presión hostil en los confines del imperio se hizo cada vez más fuerte por obra de los visigodos, siendo una de sus causas el explosivo aumento poblacional de los bárbaros y el simultáneo ocaso de la capacidad militar del imperio. Hacia el año 247, los visigodos completaron la ocupación y conquista de Dacia, venciendo y asesinando al emperador Decio en la batalla de Attrio. Al mismo tiempo comenzaron con la invasión de los Balcanes hacia Bizancio, por una parte, y la de Italia y Panonia, por otra.Contra ellos lucharon los emperadores Claudio II (llamado El Gótico) y Lucio Domicio Aureliano, logrando contener sus invasiones y por casi dos siglos retrasaron su empuje hacia Occidente. Más adelante se aliaron con Constantino II y se convirtieron al cristianismo por obra del obispo Ulfilas, que tradujo la Biblia a su lengua.as guerras entabladas entre los emperadores romanos y los gobernantes godos a lo largo de casi un siglo devastaron la región de los Balcanes y los territorios del noreste del Mediterráneo. Otras tribus se unieron a los godos y bajo el gran rey Hermanarico establecieron en el siglo IV (350) un reino que se extendía desde el mar Báltico hasta el mar Negro, teniendo como súbditos a eslavos, ugrofineses e iranios. Hacia el 370, los hunos arrasaron el vasto reino visigodo del rey Hermanarico y dispersaron a todas las tribus góticas. Así fue como por este hecho su rey se suicidó. A partir de este momento, los visigodos reemprendieron su marcha hacia el Oeste (Europa central) y ya no pudieron ser detenidos: en el año 378 derrotaron y dieron muerte en la Batalla de Adrianópolis, al emperador romano Valente, pudiendo obtener así un tributo por una paz que sería sólo temporal; en el 395 iniciaron una expedición contra la península Itálica al mando de Alarico, llegando a saquear Roma en el 410 y establecerse cinco años más tarde en la provincia romana de Hispania (Hoy España), fundando a partir de estos hechos, un poderoso y grandioso reino que perduraría por los siguientes 300 años y que debido a una disolución y reducción de la unidad interna del reino acaecido en los ultimos años, termina desapareciendo por la invasión y ocupación árabe en el año 711.
Mausoleo de Teodorico en Ravenna
A la muerte de Teodorico, el control de la política ostrogoda cayó en manos de su hija Amalasunta, la cual ejerció el poder en nombre del rey niño Atalarico, hasta que este falleció en 534. La regencia se caracterizó por un viraje político hacia Oriente, generando una fuerte oposición interna. La pronta desaparición de su hijo forzó a la regente a la búsqueda de un monarca formal tras el que seguir moviendo los hilos del gobierno. El elegido fue Teodato, con el que contrajo matrimonio a fines de 534. Este se alejó pronto del palacio de Ravena y ordenó la eliminación de su mujer en abril de 535, posiblemente instigado por Teodora que buscaba un casus belli para la intervención de Justiniano I. Ese mismo año Justiniano daría dos golpes de mano que le permitieron tomar Silicia al mando de Belisario y Dalmacia, por Ilírico Mundo. Teodato recurrió a una embajada papal, pero se envió una embajada Imperial paralela al propio monarca ostrogodo para establecer un acuerdo secreto de cesión de Italia al imperio. Los diversos contratiempos que atravesaba el Imperio en ese momento, como la revuelta de África y la recuperación de territorios por germanos en Dalmacia, indujeron a Teodato a romper el compromiso y a hacer frente a los ejércitos de Justiniano. Justiniano reorganizó la jerarquía militar para poder poner al frente de las campañas italianas a Belisario, ya que Mundo había fallecido en la ofensiva de Dalmacia. En su lugar se puso a Constantiniano, que recuperó la ofensiva en Dalmacia, reocupando Salona y expulsando a los ostrogodos de la región. Belisario ocupó Nápoles y finalmente Roma a comienzos de diciembre. Teodato, antes de la caída de Roma, fue depuesto por Vitiges, comandante de su guardia personal que demostró tener gran capacidad para las artes guerreras y puso sitio a Roma.El precio de la conquista del reino ostrogodo quizá podría considerarse excesivo. Se provocaron continuas campañas de desgaste, siendo víctima principal la población itálica, que sufrió la destrucción de su tejido social, productivo, político y fue azotada por la peste. Los veinte años de lucha aceleraron dramáticamente la transición al mundo medieval. Roma perdió su entidad urbana y dejó de ser la ciudad por antonomasia del mundo Mediterráneo. La Pragmática Sanción de 554, mediante la cual Italia era reintegrada al Imperio Romano, ratificaba la situación de facto al otorgar a los obispos el control de diversos aspectos de la vida civil (como la actividad de los jueces civiles) y la administración de las ciudades, poniéndolos a cargo del aprovisionamiento, la anona y los trabajos públicos, al tiempo que quedaban exentos de la autoridad de los funcionarios imperiales. Con el hundimiento de los reinos, los godos desaparecieron de la historia, habiendo asimilado rápida y totalmente a la civilización romana. La rama que más tiempo perduró fue la de los godos de Crimea, los cuales perdieron su independencia en el año 1475 frente a los turcos, en tanto su lengua, aún viva en parte del siglo XVI, no parece haberse extinguido hasta el siglo XVIII. A finales de 552 Justiniano podía considerar la campaña itálica como finalizada, accediendo ese mismo año a la petición de ayuda formulada en el 551 por el rebelde visigodo Atanagildo a cambio de una franja costera desde Valencia a Cádiz. La colaboración oriental fue decisiva para decantar la guerra civil en el reino peninsular hispano a favor de aquel candidato frente a Agila. Pero la compensación territorial nunca fue plataforma para la conquista de la antigua Hispania. De hecho, las zonas concedidas en 552 comenzaron a menguar en las décadas siguientes, especialmente durante el reino de Leovigildo, hasta su evaporación en el 624. | Los Ostrogodos
Los Ostrogodos fueron un pueblo germánico procedente de la división que sufrieron los godos a raíz de las invasiones de los hunos, hacia el 370, constituyeron un vasto reino al este del río Dniéster, en las tierras alrededor del mar Negro (lo que hoy es parte de la actual Ucrania y Bielorrusia). Su historia escrita se inicia con la independencia del Imperio Huno, luego de la muerte de Atila, ocurrida en 453, y se establecen como un pueblo federado de Roma.
Teodomiro fue el primer rey de ostrogodos de la dinastía de los Amalos. Gobernaba conjuntamente con sus dos hermanos, Valamiro y Videmiro.Tras la muerte de Atila, Teodemiro mantuvo la rebelión, consiguiendo definitivamente la victoria sobre los hunos en la Batalla de Nedao, durante el invierno de 454. Entonces se dirigió a la ciudad servia de Naissus, donde fundó un rico pero inseguro reino en lo que era la provincia romana de Panonia, que gobernó con sus dos hermanos. Tras la guerra contra hérulos, gépidos y esciros por el control de la Panonia, Videmiro se dirigió con una porción de los ostrogodos hacia Italia, en 473. Allí, el emperador Glicerio le aconsejó dirigirse hacia la Galia junto con sus parientes los visigodos. Desde entonces, Teodomiro, que era el mayor de los hermanos, quedó como único rey de los ostrogodos de la Panonia. Se casó con Erelieva, con quien tuvo dos hijos: Teodorico y Amalafrida. Cuando Teodomiro murió en 474, su hijo Teodorico le sucedió como rey.
Reino de Teodorico el Grande
El más grande de todos los soberanos ostrogodos fue Teodorico el Grande, que nació hacia el año 455, poco después de la batalla de Nedao. Su infancia transcurre como «huésped» forzado en Constantinopla, recibiendo allí una educación muy completa.
Participa en varios conflictos, intrigas y guerras en el Imperio bizantino, teniendo como rival a un pariente lejano, hijo de Triarius, conocido como Teodorico el tuerto. Teodorico el tuerto fue el jefe (no el rey) de la rama de ostrogodos que se habían instalado en los territorios del Imperio unos años antes.Teodorico el Grande fue tanto amigo como enemigo del Imperio, según las circunstancias. Obtuvo varios títulos romanos, como el de patricio y el de cónsul, pero por encima de todo seguía siendo el rey del pueblo ostrogodo. En 488 conquista la península de Italia por orden del Emperador de Oriente Zenón I, de manera de sacárselo de las cercanías de Constantinopla donde sus tropas ya habían mostrado su fuerza. En la península, gobernaba Odoacro, quien antes había destronado al último Emperador romano de Occidente, Rómulo Augústulo en 476. Es de recalcar que la soberanía sobre otras naciones, distintas pero establecidas sobre el mismo suelo, era necesariamente una concepción romana del poder, que dejaba sus obligaciones pesando gravosamente sobre la libertad de las tropas germánicas. Pero tal sistema tenía necesidad de un poder fuerte, ejercido por una personalidad como la de Teodorico. A su muerte, el edificio se desmoronó. En 526, ostrogodos y visigodos se escindieron una vez más. Algunos ejemplos en los cuales todavía se ve que proceden de acuerdo se refieren a asuntos espaciados y sin importancia real. Amalarico heredó el reino visigodo en España y en Septimania. Se agregó la Provenza al dominio del nuevo rey ostrogodo, Atalarico, nieto de Teodorico por parte de su madre Amalasunda.Ninguno de los dos soberanos pudo liquidar los conflictos que sobrevinieron en el seno de las élites godas. Teodato, primo de Amalasunda y sobrino de Teodorico por parte de la hermana de este último, le sucedió luego de haberlos asesinado cruelmente. No obstante, esta usurpación desencadenaría mayores matanzas aún. Tres reyes godos se sucedieron en el trono en el espacio de cinco años.
Reconquista de Italia por los Bizantinos
La debilidad de la posición de los ostrogodos en Italia se mostró entonces con toda evidencia. El emperador bizantino Justiniano siempre se había esforzado, en la medida de lo posible, por restaurar el poder imperial sobre la totalidad de la extensión del Mediterráneo y no dejó escapar esta ocasión para actuar.
En 535, encargó a su mejor general, Belisario, atacar a los ostrogodos. Éste invadió rápidamente Sicilia y desembarcó en Italia, donde tomó Nápoles y luego Roma en 536. Después marchó hacia el norte y conquistó Mediolanum (Milán y Rávena, la capital de los ostrogodos, en 540.
Es entonces cuando Justiniano ofreció a los godos un generoso acuerdo -algo demasiado generoso a ojos de Belisario-: el derecho a mantener un reino independiente en el noroeste de Italia, pero a condición de que lo compensaran con un tributo consistente en la mitad de su tesoro para el Imperio. Belisario transmitió el mensaje a los godos, aunque él mismo no lo aprobase. Los godos, que no confiaban en Justiniano, temían una emboscada, pero, dado que en su opinión Belisario se había comportado tan bien tras la reconquista de Italia, aceptaron reconocer este acuerdo si Belisario daba su aprobación. Esta situación condujo a un impasse. Una facción de la nobleza goda cedió: decretando que su propio rey, Vitiges, que acababa de ser vencido, era un cobarde, y que necesitaban un nuevo soberano, se volvieron hacia Belisario. Erarico, su jefe, ofreció la corona a este último. Belisario era un soldado fiel a Justiniano y no un hombre de Estado. Hizo como que aceptaba el ofrecimiento, volvió sus pasos hacia Ravena para hacerse coronar, pero rápidamente hizo detener a los jefes godos. Acto seguido, reclamó la totalidad de su reino para Bizancio.
Herencia de los Godos en Europa Occidental
Tras esta última derrota, la denominación de ostrogodos cayó en el olvido. La nación prácticamente se disolvió a la muerte de Teodorico. La posibilidad de formar en Italia un Estado reuniendo elementos romanos y germánicos, como los que surgieron posteriormente en Galia, en España y posteriormente en las regiones de Italia bajo la soberanía de los lombardos, se desperdició asimismo. En consecuencia, el lugar ocupado por los godos en la memoria española difiere del que ocupan en la memoria italiana: en Italia, los godos no fueron sino un invasor temporal, pronto suplantados por los lombardos, mientras que en España supieron constituir un elemento importante de la nación hispánica en la alta Edad Media. Así, la imagen de los godos en la historiografía moderna española es positiva, y el aporte que ellos constituyeron no ha sido olvidado ni desdeñado: una parte del norte de España que los moros no conquistaron, la región de Asturias, conservó durante algún tiempo el nombre de Gotia, lo mismo que las posesiones godas al sudoeste de la Galia, no obstante haber pasado a manos de los francos. |
