Artículos

por Miguel Blanco.

Algunos fueron publicados, algunos no, algunos otros nunca salieron a la luz hasta ahora. 

Santiago, ciudad de la cultura

Los vecinos de Santiago de Compostela, los peregrinos del Camino de Santiago, toda Galicia y el mundo entero tiene un concepto de Santiago de Compostela como ciudad de encuentros, de música, de teatro, de cultura...
En la ciudad habitan multitud de músicos, los cuales, a lo largo de todo este año, he tenido la oportunidad de ir conociendo: gaiteros, guitarristas, percusionistas, vocalistas, flautistas, pandereiteiros y muchos más. Realmente la ciudad está a la altura de las expectativas, en ella habitan gentes de un alto nivel cultural.
Existen multitud de bandas de rock, folk, cantautores y otros géneros que dotan a la ciudad de un ocio musical con el que pocas ciudades españolas pueden compararse. La ciudad realmente está a la altura.
Es una pena que el ayuntamiento de Santiago de Compostela no esté a la altura de sus vecinos. Cuando éstos reclaman ocio nocturno y conciertos de calidad, el ayuntamiento prohíbe a los bares ofrecer ocio nocturno, asistiendo así a la detención de programaciones en locales tan míticos como el Modus Vivendi o Fonte Sequelo.
No está a la altura tampoco a la hora de ofrecer un ambiente en la calle como los vecinos y los visitantes reclaman. Músicos de la ciudad están deseando tocar en la calle y animar la vida de la zona vieja, enclave único para el desarrollo de actividades locales al aire libre. El ayuntamiento desde hace años regula estas actividades, pero desde la concejalía de... atención: ¡Tráfico! Sí, tratan a los artistas de la ciudad como contenedores de basura que tienen que ubicar para que no molesten demasiado, ofrecen autorizaciones a casi nadie, negando las solicitudes en repetidas ocasiones sin argumentar nada, limitando los espacios de recreación artística al Arco de la música y a la Plaza de Cervantes, dos espacios para los más de 30 músicos que quieren salir cada día a tocar.
Como ciudadano y como músico, propongo que este desvarío termine, que se regule de una manera decente o que se dé vía libre a los músicos a que ellos se organicen como quieran. Se debería estudiar la organización de estas actividades de una concejalía de cultura, en el que criterios artísticos o urbanísticos entraran en juego y no el puro azar.
La ciudad es demasiado grande para todos y todos sabemos qué sitios son apropiados y cuáles no. Basta de ese control policial por el que estás a merced de cómo se levante el municipal de turno, censurando e inquietando a quienes sólo quieren mantener a Santiago de Compostela en primera línea mundial como ciudad de la cultura.

Miguel Blanco Otano
Santiago de Compostela
Primavera de 2007


Entender la democracia

A mi modo de ver, creo que únicamente hay dos formas licitas de entender la democracia, las cuales resumiré a continuación:
El primer modo, que a mi entender, considero el más apropiado, es aquel en el que los partidos políticos establecen con claridad unos principios y unos modos de conducta, difundiendo claramente estas bases entre la población electoral (difundir información, no hacer publicidad, cuidado). De forma que en las elecciones, aquel que se sienta identificado con algún partido político, con votarlo ya sabe que hay un colectivo que está luchando por sus intereses.
Existe un segundo planteamiento en el cual los partidos políticos están al servicio de los ideales del pueblo, de forma que van variando su forma de pensar y adaptándose a la filosofía de la mayoría de la población. Aquí un ciudadano vota a un partido u otro según quien sea mejor "criado" del pueblo.
Existen razones a favor y en contra de ambos sistemas:
En el primer caso los políticos trabajarían con mucha eficacia ya que luchan por unos intereses que están apoyados por un respaldo ideológico, sin embargo puede quedar descolgado un amplio sector de población debido a que ningún partido se amolda del todo a sus necesidades.
En el segundo caso, la inmensa mayoría de la población estará representada en el gobierno, pero a cambio habrá liderando un grupo de simples trabajadores a sueldo.
Con sus defectos, cada uno de los dos anteriores sistemas es medianamente bueno, no obstante la realidad es muy cruel y ha decidido optar por un sistema que es la suma de lo peor de cada uno:
Los partidos políticos a priori son lo que el pueblo demanda (promesas electorales), pero después cada uno sigue siendo lo que dictan sus ideales. De forma que hemos puesto al mando a aquel que mejor nos ha engañado y no a quien defiende nuestros intereses. En las elecciones no ganan los mejores políticos, ni aquellos que se identifican con mayor sector de la población: ganan los mejores publicistas.

Miguel Blanco Otano


No al escudo antimisiles

Quisiera manifestar mi más rotunda negativa al proyecto del escudo antimisiles, y a otros muchos que se están llevando a cabo.
Digo NO.
Es una decisión que no está en mi mano, pero tampoco está en la mano de Bush, Puttin o Aznar, es una decisión que depende de todos nosotros, ciudadanos que financiaremos el proyecto en caso de realizarse. Es nuestra decisión decir sí o no. Y yo mediante esta reflexión ya he emitido mi voto, animo a los demás a decidir el destino de su dinero. Armas o desarrollo. Muerte o vida. Yo elijo vida.

Miguel Blanco Otano


Xenofobia

Quiero hacer constatar en esta reflexión que vivimos en un país xenófobo y como tal todos debemos sentirnos culpables. Día a día llegan a nuestras tierras gentes de los más diversos rincones del mundo con la intención de formar parte de nuestra sociedad, y nosotros, en lugar de alegrarnos por lo que esta gente puede aportarnos moral, cultural y espiritualmente, nos limitamos a ver si pueden sernos útiles en nuestro denigrante mercado laboral.
Quédense aquellos que puedan trabajar para nosotros y lárguense los demás, dice la ley. Pero esto no queda aquí, nosotros no nos avergonzamos de nuestra xenófoba ley, y además en la ilegalidad los maltratamos aun más, y explotamos a aquellos que desafortunadamente no han podido conseguir un empleo legal.
Vivimos en una sociedad y es por lo que creo que estos hechos son resultado de un pensamiento colectivo, y por tanto he de decir que España es un país xenófobo, hasta que se demuestre lo contrario, que espero que seamos capaces de demostrarlo pronto.

Miguel Blanco Otano


Los errores del pasado

Suele decirse que un pueblo que olvida su historia corre el riesgo de cometer de nuevo los mismos errores.
En este último siglo la sociedad occidental ha sido víctima de una terrible enfermedad que inevitablemente arrastra consecuencias desastrosas: La desmemoria histórica. La humanidad a través de la comunicación entre generaciones, conversaciones de padre a hijo, los libros de historia, cuentos, mitologías y un sin fin de tesoros tiene la capacidad de transmitir aquello que se va aprendiendo para que no quede en el olvido, y para no tener que sufrir de nuevo para aprenderlo.
La sociedad occidental, gracias a los expolios y atrocidades cometidos sobre los demás países ha conseguido alcanzar un estado de bienestar (discutible, por otra parte) que le ha llevado a ignorar los problemas del resto del globo. Nuestra sociedad ya ha olvidado que una vez nosotros también fuimos pobres, estuvimos oprimidos y pasamos hambre, ha debido de olvidar lo mal que se pasa cuando no hay nada para comer ya que ahora el oprimido se ha convertido en opresor. Primera consecuencia: estamos tolerando que millones de personas en el mundo vivan en condiciones infrahumanas.
El estado de bienestar en el que nos encontramos nos ha llevado también a que ciertos países llevemos ya bastantes años si sufrir una guerra en nuestras propias carnes. Asunto maravilloso, por cierto. Sin embargo, ya no queremos escuchar a nuestros abuelos contarnos las historias de aquella vez, que a finales de los años 30, una guerra separó familias y causó medio millón de españoles muertos. Eso lo hemos olvidado también, por ello no nos preocupa que tanques israelíes avancen a diario sobre las casas palestinas. ¿Tan pronto han olvidado los judíos lo que significa que te echen de tu casa? Los estadounidenses hace 150 años que no se ven en una situación parecida, algunos estuvieron en Vietnam, en Korea o en el frente de la Segunda Guerra Mundial, pero al volver nadie quería escucharles contar atrocidades, esto lleva a que miles de personas salgan a la calle pidiendo guerra contra Afganistán, como si supieran lo que eso significa.
Todo esto son consecuencias de la desmemoria histórica, consecuencias que los países del tercer mundo están pagando por nosotros, sin embargo, la cosa no queda aquí, aun hay más:
Debemos recordar que para que los campesinos franceses mejoraran su calidad de vida, tuvieron que cortarle la cabeza al rey y a algunos más en la revolución francesa. Ahora sabemos que todas las decapitaciones se podrían haber evitado si el rey hubiera llevado una política un poco más acorde con la necesidad y voluntad del pueblo francés. Se me plantean las siguientes cuestiones: ¿habrían sido derribadas las torres gemelas si el estado palestino disfrutara de una plena libertad? ¿o si ninguna bomba estadounidense hubiera caído nunca sobre Irak? ¿o si los miles de soldaditos del tío Sam estuvieran en sus casas con sus familias en lugar de pasearse armados por todo el planeta?
Pues eso nunca lo sabremos. Sin embargo, no debemos caer en el grave error de justificar semejantes hechos, ya que únicamente por su condición de actos violentos merecen que sean tildados de injustificables. También sobre esto el pasado nos brindó una estupenda y maravillosa lección. Recordemos la doctrina de la No violencia que Gandhi nos enseñó. Ahora también sabemos que la mayoría de los problemas que han intentado resolverse por la vía de la violencia han llegado a mal puerto, y además el intento ha creado problemas aun mayores.
"Desgraciados los pueblos que olvidan su historia, la historia es testigo de los tiempos, luz de la verdad y muestra de la vida". Ni siquiera esto es nuevo, Sócrates nos advirtió de ello, fue hace mucho tiempo y aun no hemos sido capaces de aprenderlo.
Nos empeñamos en olvidar todo aquello que nos costó tanta sangre aprender. Hemos olvidado que en una guerra sólo hay vencidos. Y hemos olvidado el valor incalculable de la Paz.

Miguel Blanco Otano


Somos jóvenes

He reflexionado mucho en los últimos tiempos sobre la juventud, sobre lo que es, sobre lo que será y sobre lo que significa para la sociedad en la que vivimos.
¿Realmente los jóvenes de hoy formamos parte de la sociedad? ¿Somos el presente? ¿Somos el futuro?¿Cómo somos? ¿Estamos valorados por la sociedad en la que vivimos? Estas son algunas de las cuestiones que han rondado mi cabeza y que me han llevado a ciertas conclusiones.
Los jóvenes de hoy sabemos que somos la generación mejor preparada de la historia de España, eso al menos se decía hace unos meses. También sabemos que somos más creativos. No tenemos experiencia, pero podemos adquirirla rápidamente, ya que, mientras más joven eres, más capacidad de asimilación posees (demostrado científicamente). Sin embargo, con todo esto no consigo comprender ciertas cosas:
No tenemos puestos de responsabilidad ni en las instituciones públicas ni en empresas privadas. Solamente las secciones de juventud están manejadas por jóvenes (¡estaría bueno que esto no fuera así!). A nosotros también nos incumbe la industria, la economía, la sanidad, la educación, y un largo etcétera de temas en los que no se nos permite participar.
No tenemos presencia en los medios de comunicación. Sólo se habla de nosotros cuando "Un joven muere en accidente de tráfico" o cuando "El porcentaje de jóvenes que consumen alcohol ha ascendido en el periodo estival". No cuando "Un colectivo de jóvenes declara que está a favor del 0.7%" o cuando "Las asociaciones juveniles de toda Extremadura se reúnen en Jerez de los Caballeros en la III feria de asociaciones juveniles". No tenemos peso en los medios de comunicación.
No somos escuchados cuando opinamos. Cuando salimos a la calle no se nos toma en serio, se nos considera críos jugando a ser revolucionarios, pero nadie se preocupa de aquello por lo que protestamos.
El porqué de estas cuestiones es muy complejo.
Los jóvenes somos muy creativos, y por ende novedosos. Ello lleva a que no nos importe en un determinado momento romper las reglas del juego para replantearlas de una manera más justa y equilibrada. ¿A quien no interesa esto? Al que tiene el poder. Este no va a dejar que nadie haga tambalear su confortable sillón. Por tanto es de comprender que el poderoso no deje que la creatividad tome las riendas del caballo.
Los jóvenes somos utópicos, tenemos la capacidad de soñar. Creemos en un reparto equitativo de la riqueza, en la libertad de expresión, en la igualdad de derechos, y demás cosas que aun quedan lejos en el camino. Nosotros podríamos cambiar muchas cosas, lo que, de nuevo, haría tambalear el sillón del poderoso.
Los jóvenes somos arriesgados, creemos en el riesgo como un arma para el progreso, no tenemos miedo porque no tenemos nada que perder. Aquel ciudadano acomodado, con un piso, una nómina y una familia, tiene mucho que perder y mucho por lo que temer. Él no va a querer asumir nuestros riesgos.
Reflexionen.
Ahora, vayámonos a un punto de vista más alejado para ver que pasa en nuestra sociedad. Por un lado tenemos esos jóvenes utópicos que luchan por que haya trabajo, dinero y casas para todos. Por otro lado tenemos a esos maduros trabajadores que cobran dinero suficiente para tener una casa y que ya han olvidado que alguna vez fueron jóvenes. Para pasar de un estado a otro hay que luchar muy duro. El sistema ha ingeniado un método para erradicar la utopía de las mentes humanas, es muy viejo ya y consiste en lo siguiente: dale un poquito a cada uno para tenerlo contento pero no le des demasiado como para que pueda poner en práctica lo que sus ideales le ordenan. Así, los jóvenes van corrompiéndose llegando a ser por fin: maduros.
Una vez maduros son cuando tienen poder y entonces pueden luchar porque le suban el sueldo y cosas así, que tienen poco peligro para los cimientos del sistema.
Mientras no son maduros no cuentan, aunque crean que sí.
Vuelvo a mi posición de joven para concluir que es necesario luchar para que nuestra voz se oiga, porque somos los mejor preparados, los más creativos, somos el futuro, y por supuesto, somos parte del presente, lo que nos otorga el derecho de participar en la sociedad en la que vivimos.

Miguel Blanco Otano


Sobre el debate juvenil

Desde su creación allá por 1993 la asociación Alternativa Joven de Extremadura ha intentado siempre crear debate en la sociedad juvenil extremeña para mejorar mediante el diálogo y la participación la calidad de vida de los jóvenes.
Así, esta asociación reivindica la importancia de los jóvenes en una sociedad de futuro, y apoya por ende aquellos movimientos que los jóvenes crean oportunos llevar a efecto.
Estas causas, unidas al despropósito que la Ley Orgánica de Universidades contiene en cada una de sus líneas, hace que la asociación Alternativa Joven de Extremadura tome partido en el asunto de la ya tan famosa LOU.
Desde nuestra asociación manifestamos nuestra total disconformidad con la política seguida por el gobierno en materia de educación y más concretamente nuestro rechazo a la aprobación de la Ley Orgánica de Universidades.
Creemos que los jóvenes somos un sector muy importante para el debate social y por tanto debemos tomar parte activa en la elaboración de leyes tan importantes como esta.

Miguel Blanco Otano


La LOU no tiene gracia

La Ley Orgánica de Universidades es una de las leyes más retrógradas que han pasado por el congreso en los últimos tiempos. Es un tema de una relevancia clave para el futuro de la sociedad española. Por eso me fastidia enormemente oír que los estudiantes vamos a las manifestaciones a divertirnos. No me hace ninguna gracia perder las clases que estoy pagando. Tampoco quedarme todas las noches encerrado en la universidad en señal de protesta. Los jóvenes de hoy en día, y en concreto mi caso, tenemos muchas cosas en la cabeza como para perder el tiempo en tonterías. Con esto quiero decir que si los estudiantes nos manifestamos, es por algo.
Somos personas y por ello creo justo que se nos tome en serio cuando decidimos participar en esta sociedad empeñada en no escucharnos.

Miguel Blanco Otano


¡Viva la politización!

Estoy altamente sorprendido por como se está tratando el tema de la politización de los universitarios. Por fin los jóvenes tomamos parte en la política, en nuestro presente y nuestro futuro, queremos tomar las riendas de nuestro país, queremos decidir.
La política consiste en tomar parte activa en las decisiones que se toman sobre la vida en sociedad, nosotros pagamos a una serie de personas para que nos hagan ese trabajo, pero en ocasiones no nos gusta como estos empleados nuestros realizan su trabajo, en los últimos años se han abaratado los despidos, pero a mí sin embargo me resulta imposible despedir a estos empleados que no hacen caso de lo que 350.000 de sus jefes les dicen: No a la LOU.

Sí, estamos politizados, y con orgullo. Ya que somos conscientes de lo que puede significar una ley así para nuestro futuro, lo sabemos porque somos la generación mejor preparada de la historia de España.
Miguel Blanco Otano


La LOU sigue ahí

La LOU se aprobó. Todos estábamos en contra y aun así se aprobó. Ahora, con ella en vigor, seguimos oponiéndonos. Pero el periodo de exámenes llegó y nosotros, dado que somos gente responsable y con capacidad de discernimiento, nos dedicamos a estudiar. Porque eso queríamos entonces y eso queremos ahora: estudiar.
Sin embargo, no queremos que nuestras protestas caigan en saco roto, y por eso el Consejo de Alumnos de la Facultad de Ciencias de la UEx emite este comunicado. Para que el tiempo no nos traicione una vez más, y no quede en el olvido que esta ley (en vigor, ahora) es una chapuza y se elaboró y aprobó sin el consentimiento ni la participación de la comunidad universitaria.
Seguimos ofendidos por tan gravísimo acontecimiento, y ni olvidamos ni perdonamos, ya que los jóvenes de hoy debemos ser escuchados, sobre todo en temas que nos afectan tan directamente como este.
Rechazábamos, rechazamos, y rechazaremos la LOU.

Miguel Blanco Otano
y el Consejo de Alumnos de la Facultad de Ciencias de la UEx


El futuro de los consejos de juventud

En la actualidad vivimos un bache en cuanto a la participación de los jóvenes en las asociaciones juveniles. Cierto es que aproximadamente sólo un 5%? De los jóvenes participa en algún tipo de organización juvenil. Esto es un problema que genera otros muchos como consecuencias de un primero.
Los consejos de juventud deben tener en la ciudad, región o país (según consideremos) un peso de una relevancia mínima, tanto en cuanto a la responsabilidad como a la fuerza para generar contenidos. No es el caso este de los consejos de juventud españoles.
La tradición (no muy extensa, por cierto) habla de que las asociaciones juveniles son las componen el consejo de juventud. Esto nos lleva a que nuestro consejo únicamente represente a un 5% de la población juvenil., y en algunos casos estas representaciones son ficticias. Este escaso margen de representatividad nos lleva a que no podamos tener fuerza de cara a otras instituciones públicas, quedando los jóvenes siempre al margen de todo.
Demos cobertura en nuestros consejos de juventud a representantes de los centros de secundaria, bachillerato, FP, facultades y demás organismos que hagan que todos los jóvenes estén representados nuestros consejos.
¿Qué ganamos? Pasaríamos a representar a un porcentaje de jóvenes impensable según la estructura anterior. Además, el consejo de juventud tomaría una fuerza incalculable que podría dar rienda suelta a muchos proyectos que otras veces no se han podido realizar.
Formalizaríamos la situación considerando a la hora de participar en un consejo de juventud a cada centro educativo como una asociación más.
En conclusión: Es hora de ponerse en marcha para salir del estanque en que nos encontramos.

Miguel Blanco Otano


Johannesburgo. Una puñalada más

Hace unas semanas muchos comentábamos, ilusionados, que la cumbre a celebrar en Johannesburgo podía ser un punto de inflexión en el rumbo del planeta. De diez años para acá la conciencia social sobre los problemas globales a avanzado mucho, decíamos. Manteníamos esa ilusión aun a sabiendas de la capacidad de los líderes mundiales para ignorar las opiniones sociales.
Acaba la cumbre y pasa lo de siempre: Muchas palabras bonitas pero poco compromiso. Y es que termina la reunión y parece que fueron de vacaciones porque no se han atrevido a firmar ningún acuerdo serio, pese a que todos parecían conscientes de los problemas.
6000 millones de personas les dimos de nuevo un voto de confianza y nos han vuelto a traicionar, ya que han demostrado que si los problemas que hoy por hoy sufre la escena global no se solucionan no es por falta de capacidad sino por falta de voluntad.

Miguel Blanco Otano
Badajoz


Los iluminados

Ya no se cortan. Lo escriben con todas las letras: "Bush da permiso por escrito a la CIA para asesinar a 24 miembros de Al- Qaeda". Parece que hay alguien que ha recibido la iluminación celestial para decidir sobre un tema tan peliagudo sobre quien merece la vida y quien no.
¿Y si me confunden con alguno de esos señores? Porque yo supongo que serán personas normales y corrientes con dos ojos y dos brazos. ¿O es que realmente son seres malvados cuyo único propósito es instaurar el mal entre los hombres? Vale, por lo visto hay quien sí lo piensa.
Si deploramos a los terroristas es precisamente por su condición de asesinos, y que el señor Bush no se considere terrorista a mi me da lo mismo, lo que está claro es que es un asesino, y por ende igual de deplorable que aquellos 24 terroristas que nadie conoce.
La violencia no tiene apellidos: El asesino es asesino trabaje para quien trabaje.

Miguel Blanco Otano
Badajoz


He sido multado por expresar mi opinión

Un compañero y yo fuimos interrumpidos en nuestro derecho constitucional de expresarnos libremente por una patrulla de la policía local, obligándonos a dejar de repartir una información que nosotros considerábamos de alta prioridad. Así de fácil. A los 15 días llega a mi casa una notificación de denuncia según la cual soy presunto responsable de:
Repartir octavillas publicitarias en la plaza de España de esta ciudad (en la puerta del Ayuntamiento), sin la correspondiente autorización municipal.
Dicha ciudad es Badajoz y dicho ayuntamiento tenía registrada esta acción desde más de 15 días antes del evento. Y no eran octavillas publicitarias sino información sobre lo que este ayuntamiento destina a los países del tercer mundo e información sobre acciones de protesta que ese mismo fin de semana se iban a realizar en nuestra ciudad.
También se me informa de que puedo ser sancionado con una multa de 90.15 euros.
No me arrepiento de lo que he hecho ni voy a dejar de hacerlo, no entiendo como la ley puede ser manejada de esa manera en contra de los propios ciudadanos. Seguiré incurriendo en esa infracción ni más ni menos que hasta que la ley me permita hacerlo legalmente.
Aquellos que nunca se creyeron la democracia ni defienden la constitución no conseguirán callarnos a aquellos que creemos que otro mundo es posible.

Miguel Blanco Otano
Badajoz


Irak: La solución natural

Hay un dictador que ha actuado en reiteradas ocasiones en contra de los derechos humanos: Que sea juzgado por un tribunal internacional y consecuentemente condenado.
¿Qué pasa con Irak? Ellos son mayorcitos para saber que han de hacer sin que nadie venga de fuera a imponer nada.
¿Acaso alguien nos dijo a los españoles como debíamos hacer la transición? ¿Acaso alguien nos bombardeó para dejar de sufrir al dictador?

Miguel Blanco Otano
Febrero de 2003
Badajoz


El pueblo tiene derecho a equivocarse

En una democracia, el pueblo gobierna.
En una democracia, el pueblo decide.
En una democracia, es el pueblo quien tiene derecho a equivocarse, nunca sus gobernantes. Estos sólo son trabajadores que nosotros ponemos ahí para el trabajo sucio. Las decisiones las tomamos nosotros. Nosotros decimos NO a la guerra. Y si luego resulta que esa era la decisión incorrecta, seremos nosotros los que nos hemos equivocado: nosotros, el pueblo, el que gobierna, los únicos con derecho a equivocarse.

Miguel Blanco Otano
Marzo de 2003
Badajoz


0,7% y la campaña electoral

Ahora vendrá el agobio de quien es más guapo que quién, de quién robó menos que quién, y todas esas cosas con las que nos bombardean antes de unas elecciones. Nos pasamos 4 años dando voces para que nos escuchen y ahora vienen a que les escuchemos nosotros.
El caso es que es muy simple. ¿Quieren votos?. Pues prometan aquellas cosas que el pueblo pide: Prometan el 0,7% para los países empobrecidos.
Sería fantástico ver reñir a los partidos: "¡Yo prometo el 0,7%!"; "¡Pues yo el 1,7%!". Así realmente ganarían la confianza de los ciudadanos, además de hacer política de verdad, política de progreso, política del siglo XXI.

Miguel Blanco Otano
Badajoz


Las bombas inteligentes

¿Cómo son de inteligentes las bombas? ¿Más inteligentes que Hitler? ¿Más incluso que Napoleón? Hace falta un intelecto muy agudo para matar a un niño, ¿verdad?

Miguel Blanco Otano
Badajoz


Ahora que somos pacifistas

Ahora que nos hemos dado cuenta de la barbaridad de las guerras quizás sea momento de cambiar algunas cosas. Es bueno saber algo de nosotros mismos para ver que podemos cambiar:
España a llegado a enviar armas a 85 países del tercer mundo. Incluidos Iraq e Irán en aquella guerra de los 80.
Un 45% del dinero público que se destina a investigación científica acaba como investigación militar.
Del 86 al 2002 el 90% de ese dinero iba para el avión de combate Eurofighter que construimos en colaboración con Alemania, Gran Bretaña e Italia y que se cayó el año pasado.
La ONU estima en 400000 los soldados necesarios para misiones humanitarias en el mundo. Sólo en España hay 170000.
Quizás sea el momento de replantearse muchas preguntas si somos un país que busca la paz.

Miguel Blanco Otano
Badajoz


Abolición de la deuda externa. Estrategia de futuro

Durante años (aun hoy) se ha venido sustentando a numerosos dictadores del tercer mundo desde entidades (públicas y privadas) del mundo "civilizado". Estos dictadores en su mayoría han hecho que los respectivos países a los que oprimían contrajeran deudas injustas, en su mayoría de negocios dedicados al beneficio exclusivo del dictador de turno como pueda ser el tráfico de armas (España por ejemplo ha vendido armas a 85 países del tercer mundo). Una vez retirado el dictador, el pueblo intenta salir a flote pero el yugo de la deuda aprieta, y hace que los pueblos no puedan evolucionar por si solos.
Acabemos con la deuda. No sólo liberaremos a muchos pueblos de una condena injusta si no que además daremos una lección a quienes apoyan dictadores, ya que sabrán que las deudas contraídas de manera injusta no serán devueltas por pueblos que no la disfrutaron.

Miguel Blanco Otano


Los Derechos Humanos, una estrategia de futuro

En primer lugar a la hora de elegir una estrategia de futuro de cara a la escena global, hemos de preguntarnos hacia donde queremos caminar, ¿queremos hacerlo todos juntos o seguir cada uno atrincherado en su frontera de aranceles proteccionistas y pateras ilegales? La cuestión es que parece lógico pensar que todos queremos, aunque muchos no se atrevan a soñarlo, un mundo mejor, un mundo que no se muera de hambre, sin guerras ni fronteras ni odios viscerales creados de la nada. Y soñar con un mundo así no es utopía, ni debe ser, contra lo que muchos argumentan, imposible. Otro mundo es posible, y necesario, e incluso afirmaría que cualquier otra posición al respecto sería síntoma de la más absoluta cobardía.
Una vez decidido que queremos que los 6000 millones de personas del planeta coman tres veces al día, hemos de echar la vista atrás y aprender de los errores. Hemos de saber si ya hubo algún intento por encauzar a la humanidad hacia un futuro similar. Descubrimos que las Naciones Unidas surgieron por la necesidad de evitar la 3ª Burrada Mundial, y sin embargo, a medida que el tiempo ha ido pasando la escena bélica global, aunque fuera del marco de un gran conflicto mundial, ha ido de mal en peor.
Se plantea la pregunta de si el fin justifica los medios. En primer lugar en la escena global no hay un fin claro como para que pasemos a hablar de los medios. El fin de las cúpulas de poder está en conseguir más poder. El dinero llama al dinero. La anarquía a pasado de ser la fórmula repudiada y rechazada a la fórmula repudiada y aceptada para el mercado global. En contra de toda lógica, hemos dejado que sea el propio mercado quien se autorregule. Luego, el primer objetivo ya no es vivir en un mundo mejor, si no hacer de la riqueza más riqueza (su reparto equitativo no forma parte del plan). Supongamos que se nos cuela la mentira a fuerza de repetirse (ahora resulta que las mentiras suman verdades) y creemos que el verdadero del FMI, la OMC, el Banco Mundial y los traidores de G-8 tienen como objetivo erradicar la pobreza en el mundo, y que también creemos que Estados Unidos quiere acabar con el terrorismo (no pueden, deberían inventarse otro enemigo y Hollywood está escaso de ideas). Pasaríamos al plano de los medios, aquel en que algunos piensan que una guerra puede llevar la paz y que la deuda externa (deuda eterna) puede aportar riqueza. Es sabido que en todo proceso los pasos tomados quedan impregnados en el final.
Los Derechos Humanos son y deben ser un marco del que no podremos salirnos jamás, puesto que una vez rotas sus fronteras nadie está a salvo de nada. Son las instituciones globales las que deben dictar las normas del juego, y somos nosotros los que debemos formar esas instituciones globales. La Asamblea de las Naciones Unidas es necesaria. Necesitamos un órgano de control donde quepan todos los países por igual. Donde la democracia sea la vía de participación de todos. Donde las decisiones que nos afectan a todos sean consensuadas entre todos. No creo que debamos aceptar ningún órgano de decisión donde los derechos a veto y demás invenciones sean la regla que rompe el equilibrio de la igualdad.
En lo personal todos hemos aprendido la lección (o casi todos). Nadie va por ahí insultando y pegando a la gente. Dos razones: una es tener un poco de respeto por los demás (obvio) y la otra es pura estrategia. Al final se acaban pagando las consecuencias. El futuro de este mundo pasa por la Cooperación, y no por la Competición. Si hemos llegado a esa conclusión en todas las sociedades (en Estados Unidos todos tienen armas, vale, pero la excepción confirma la regla) es por algo, y creo que estas conclusiones deben de ser extrapoladas al marco global. Debemos apostar pues por un desarme a escala mundial.

Miguel Blanco Otano
Badajoz


Hombres, ante todo

La política surge en las sociedades humanas como fruto de diversos intentos por organizar ciertas actividades en beneficio de todos nosotros. Si hemos decidido ponernos de acuerdo es porque todos deseamos caminar juntos en una misma dirección. Equipo. Unidad. El pueblo unido.
En un equipo no hay espacio para la agresión moral o la violencia. Dentro de una sociedad no debe haber espacio para pisotear los derechos humanos.
Nunca la política puede anteponerse a los principios humanos básicos. Principios que llevan más de 50 años escritos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Ni en nombre de la política, ni en nombre de la economía, ni del poder, estos derechos pueden olvidarse.
El derecho a la vida está siendo pisoteado en numerosos rincones del mundo: Iraq, Cuba, Colombia, EE.UU., Etiopía,... Y en muchos de ellos se hace en nombre del ¿progreso?
Cada vida perdida de forma injusta es un retroceso mucho mayor que aquel progreso que todos nosotros podamos hacer en nombre de la política.

Miguel Blanco Otano
Badajoz


ParticipAcción. Un síntoma de madurez democrática

La democracia que tenemos es bastante pobre. Participamos de ella una vez cada cuatro años y mediante una papeleta, vaya. Así, no tenemos derecho a opinar sobre los temas que nos afectan, si queremos que entren inmigrantes o no, si queremos participar en una guerra o no, si admitimos las privatizaciones, si nos gusta la LOCE y la LOU, … y tantas otras cosas. Parece que lo único que podemos hacer es decidir quien opinará por nosotros. Claro, parece ser que nosotros, el pueblo, no tenemos inteligencia suficiente para saber que le conviene a España en cada circunstancia.
Pero eso debe cambiar, ahora el pueblo alza la voz, se manifiesta y escribe cartas a los diarios, se asocia, monta plataformas, participa en debates y es crítico con la clase política. Yo confío en la inteligencia del pueblo organizado. Y en definitiva, la clase política no es sino la forma en la que el pueblo ha decidido organizarse para liderar un país.
De esta manera, para estas elecciones las cosas van cambiando, no seremos nosotros los que escuchemos a los políticos sino al contrario, deben ser ellos los que nos escuchen a nosotros. Deben reflejar en sus propuestas electorales todo aquello que el pueblo quiere. Y no sólo eso, de cara a madurar en nuestro sistema democrático debe haber una propuesta firme por cambiar las estructuras políticas de este país, de forma que la gente tenga acceso a la toma de decisiones, mediante referendos o consultas populares que sean posteriormente respetadas en los organismos de decisión. Y es más, creo que esos referendos y consultas deberían ser en sí organismos de decisión, ya que nadie más que el pueblo tiene derecho a decidir.

Miguel Blanco Otano
Badajoz
Febrero de 2004


El derecho de ser joven

Se ha venido hablando mucho en los últimos días de los consejos de juventud, de la participación juvenil y en definitiva del papel que juegan los jóvenes de hoy en esta sociedad cada vez más uniformista y conformista. Es por ello que no quería dejar escapar la ocasión para reflexionar sobre varios puntos que me parecen de interés.
En primer lugar el ser joven es una virtud por la cual hemos pasado todos. Es una época de la vida de una persona en la que sientes la vida cara a cara y la disfrutas sin complejos. Durante ese tiempo descubres muchas cosas y las interpretas a tu manera, y es de esa libre interpretación de donde salen las ideas innovadoras que han hecho que esta sociedad evolucione. Así, podemos comprobar como los grandes idearios y revolucionarios del pensamiento y la ciencia han sido en muchos casos gente joven. A veces las nuevas ideas asustan a quienes se creen en una situación de comodidad. Es, creo yo, el miedo a lo nuevo y lo desconocido lo que diferencia a los jóvenes del mundo adulto. Es, por otro lado, natural, puesto que quien tiene su vida atada de pies y manos tiene perfecto derecho a plantarse y decir: "¡Aquí me quedo! Basta de revoluciones". Sin embargo, los jóvenes de hoy vemos cada vez más crudo nuestro futuro. Nos llevan de cabeza a una sociedad en la que no compartimos en absoluto muchos de sus pilares básicos: competitividad, economía, soledad,… En la sociedad que los jóvenes de hoy diseñamos para nuestro futuro hay otras normas de juego: cooperación, solidaridad, igualdad,.. y es por eso que buscamos amoldar el terreno de juego a nuestro gusto, ya que en el futuro seremos nosotros los únicos jugadores. El cambio siempre dio miedo y es ahí donde los jóvenes hemos sido siempre vetados, teniendo grandes dificultades para acceder a puestos de gran responsabilidad, aun cuando la preparación y la experiencia (que poco tiene que ver con la edad) estaban sobradamente acreditadas.
Es en esta línea en la que me parece importante hablar del papel que juegan los Consejos de Juventud. A mi entender son organismos que debieran defender ante las instituciones públicas el valor de los jóvenes como herramienta necesaria para que la maquinaria de la sociedad funcione, así, deben ser organismos completamente independientes y autónomos.
En su concepción básica son los organismos interlocutores entre la población juvenil y las instancias políticas, pero han de llegar un poco más allá, ya que en muchas ocasiones se quedan como meros organismos consultivos. Han de ser capaces de exigir a las autoridades el papel que nos corresponde, debemos de hacer llegar al resto de la sociedad que tenemos un proyecto de futuro en nuestras mentes, que los jóvenes de hoy somos la base filosófica de la sociedad de mañana, y por ello somos un factor muy importante a la hora de tomar decisiones. Los Consejos de Juventud han de exigir eso a nuestros gobernantes.
También debemos ser conscientes, y ese es un error muy grave dentro de la propia organización interna de los Consejos, de que el asociacionismo juvenil sólo representa al 5 ó 10 por ciento de la población juvenil, y por ello hay que tener cuidado al levantar la voz y erigirnos como representantes de un sector de la población. Hemos de ser capaces de tener en los Consejos de Juventud la mayor representatividad posible. Hemos de dirigirnos a las Universidades, institutos, colectivos deportivos, asociaciones culturales, e incluso si es preciso salir a la calle para que realmente llevemos a todos los jóvenes en la voz de nuestros consejos.
No quisiera terminar esta reflexión sin hacer una valoración muy positiva de la salud de la que goza la juventud actual, ya que nunca hubo tantas asociaciones juveniles como ahora y nunca hubo una generación mejor preparada que la nuestra. Lo único que debemos exigir a los jóvenes de hoy es ese sacrificio necesario para que los retos difíciles sean superados. Vivimos en una época que en el futuro será conocida como "Ceguera histórica" y mediante ese sacrificio hemos de hacer ver a los demás los problemas que azotan hoy por hoy a la humanidad: el hambre y las guerras. Debemos de ser capaces de no ser cómplices de ese crimen y luchar por que el futuro que nos sea legado esté libre de pecado y a salvo de la barbarie.

Miguel Blanco Otano
Enero de 2004


Piratería, música y negocios

Me llevo las manos a la cabeza oyendo las barbaridades que se oyen últimamente sobre el tema de la piratería. La música como negocio está amenazada para los que no son músicos, no para los músicos. La música como arte no sólo sobrevivirá a la piratería, sino que con ella saldrá reforzada debido a la capacidad de difusión que genera este fenómeno. Me explico: En el negocio de la música hay dos tipos de personajes: el artista y el empresario.
Artistas ha habido siempre, incluso antes de que existiera el mercado discográfico. Empresarios no. Los empresarios tienen claro que con ceder un estudio a un artista tienen el dinero en el bolsillo, pero es lo que se ha hecho siempre en los negocios (mínimo trabajo, máximo dinero). Ahora los artistas también quieren grabar un disco y vivir dos años de las rentas.
Pues llega la piratería. El empresario lo tiene cada vez más crudo porque ha de competir con precios muy inferiores a los 15 euros que cuesta un disco, pero lo que está claro es que el músico seguirá ganándose la vida porque lo que debe hacer es dar conciertos, y ganarse la vida trabajando como todo el mundo.
Por la difusión de la cultura: "Viva la piratería".

Miguel Blanco Otano
Badajoz
Junio de 2002


Seattle, comienza el juego

La bola de nieve no ha hecho más que echar a rodar. Hace año y medio unos idealistas (gente que sólo quiere un mundo mejor) se reunieron en Seattle y nos hicieron saber que el mundo no va tan bien como creemos, y que el capitalismo que nos gobierna es una chapuza.
Locos desfasados decían, pero desde entonces las manifestaciones antiglobalización se han ido multiplicando. La bola rueda y se hace cada vez más grande y fuerte, y cada vez más gente se da cuenta de que no quiere ser cómplice del verdugo. Hay mucha gente harta que no se va a quedar callada, la resistencia ha tomado cuerpo y la batalla va a ser dura, pero contra un ejército de 6000 millones de personas nada pueden hacer unos cuantos opresores por mucho dinero que tengan.
La batalla antiglobalización ha comenzado y va a dar mucho que hablar.

Miguel Blanco Otano
Badajoz
Junio de 2001


Mahatma Gandhi, alma grande.

(Publicado en El País el 29 de enero de 2003)
Se cumplen en estos días 55 años de la muerte de, a mi juicio, el más grande de cuantos hombres han hollado este mundo: Mohandas Gandhi.
Él propugnaba la lucha no violenta como única vía legítima para conseguir aquello que nos propusiéramos. Entendía que la vida es lo máximo que se concede a una persona, algo que nadie puede arrebatarle. Nada es más importante que eso. Ninguna lucha merecerá la pena si ha costado alguna vida.
Solía decir: "No hay caminos para la paz, la paz es el camino".
Actualmente, ni siquiera sabemos cuantas guerras abiertas hay, y además estamos siendo testigos de la absurda justificación de una más (no acabo de entender eso de hacer guerras para evitar otras guerras). Somos tan hipócritas que hasta nos atrevemos a llamarlo Defensa.
Si Gandhi levantara la cabeza...

Miguel Blanco Otano
Badajoz
Enero de 2003


Somos únicos

Las maravillas de la naturaleza. De todas las exquisiteces con las que la madre naturaleza nos deleita, una es, sin duda, la más bella de todas: el hombre.
Cada uno de nosotros somos una maravilla, un universo con miles de sentimientos y pareceres, con gustos diferentes y objetivos que cumplir. Cada uno de nosotros somos capaces de amar y de odiar, de ver y oír y hablar y besar y olvidar y pensar. Dentro de cada uno de nosotros se abre un valle para la esperanza, para el amor, para la paz, cada uno de nosotros lleva esas maravillas dentro.
Y es asombroso cuando eres capaz de reflexionar, de mirar hacia dentro y darte cuenta de que es verdad, que existe en tu interior todo un mundo por descubrir. Pero lo más sorprendente de todo llega cuando eres capaz de mirar a los demás, y descubrir que detrás de cada rostro existe otro mundo similar al tuyo.
Y es en ese momento cuando descubres que deseas amar a todo el mundo, y que tu vida vale a la vez tanto y tan poco. Y a mí se me llena de pena el corazón sabiendo que hay gente (maravillosas personas todas ellas) muriendo de hambre, en las guerras, u oscurecidas bajo la monotonía de nuestra sociedad, con el corazón oculto bajo un halo de tristeza.
Ardan nuestros corazones como hogueras encendidas, que cada uno de nosotros tiene madera suficiente para quemar toda la tristeza de este mundo.

Miguel Blanco Otano
Mayo de 2002


Bloqueo ideológico, todos contra el águila.

(Publicado en El Mundo)
Estamos siendo bombardeados continuamente con noticias desde los Estados Unidos, las cuales son siempre noticias locas y desorbitadas propias de un país enfermo y mal nutrido (sin educación). Pongamos algunos ejemplos: 600000 millones de pesetas de indemnización de una tabacalera a un fumador, asesinatos múltiples en los colegios, inmigrantes y pobres muertos por inyección letal, y no sigo porque el tema del tráfico de armas y las intervenciones en América latina me ponen los pelos de punta.
En definitiva, estamos siendo bombardeados con cosas espeluznantes a las que poco a poco nos vamos acostumbrando, y, sinceramente, no creo que nadie quiera que sus hijos piensen que ir con una pistola a clase no es tan malo. Suena fuerte, pero la gente se acostumbra a lo que ve, y si medio telediario es así, ¿dónde vamos a llegar?.

Por eso desde este medio propongo un bloqueo ideológico a Estados Unidos. Hablemos del 0.7%, de la tasa Tobin y del hambre de la India, y no de la enfermedad del águila, que ella misma se la ha creado, tras este siglo de imperialismo y extorsión al resto de nosotros.
Miguel Blanco Otano
Badajoz
Junio de 2001


No en mi nombre

A principios del siglo XIX España sufrió una de las guerras más terribles, con episodios tan crueles como los del 2 de Mayo o el asedio a Zaragoza. Sólo en Zaragoza murieron 50000 españoles, una gran parte de la población zaragozana. El conjunto completo de la guerra fue una tremenda barbaridad. Entre el 36 y el 39 un huracán asoló la península dejando medio millón de muertos. Tuvimos otras guerras entre tanto en las américas con múltiples bajas.
Sabemos de sobra en este país que con la violencia no solucionamos nada, y lo único que conseguimos es muerte y destrucción.
Es por ello que los españoles creemos que las armas nunca nos ayudarán a resolver conflictos, y creo que estamos convencidos de que no queremos apoyar a EE.UU. en su política imperialista, ya le dimos apoyo en su día al emperador Napoleón y no fue buena la jugada.
Pediría al señor Aznar que reconsiderase la decisión que toma en nombre de tantos españoles ya que estoy convencido de que España es un país que cree en la paz, y si España va a la guerra, que me digan donde tengo que firmar para dejar de ser español.

Miguel Blanco Otano
Badajoz
Enero de 2003


El futuro que nos viene

Empieza el nuevo año y no me queda otro remedio que mirar aquel otro que se fue con ojos de nostalgia y sentimientos contrariados ya que, aunque somos conscientes de que hicimos lo que pudimos, hemos de ser capaces de reconocer nuestros errores.
En el año que se nos va hemos financiado una guerra injusta en la que han muerto miles de personas inocentes y hemos enterrado en el olvido parte de las raíces de nuestra cultura. En aquellas manifestaciones se sentía en el aire esa voluntad conjunta de reconducir nuestra atrevida ignorancia hacia un futuro mejor. Tanta gente de acuerdo y al fin y al cabo fuimos nosotros, los españoles, los que invadimos Iraq.
En el año que se nos va hemos dejado morir a más de 40 millones de personas. Repito lo de 40 millones de personas. Y repito lo de dejado ya que esas muertes son fácilmente evitables con un sistema económico más justo. En numerosos países los agricultores se ven obligados a vender sus productos a compradores del norte a precios cada vez más bajos. Muchos países no tienen asegurados unos derechos mínimos en el trabajo, y cuando luchan por esos derechos se juegan la vida.
Este sistema macroeconómico al que hago referencia no es algo que nosotros no podamos controlar, ni ajeno a nosotros. Somos precisamente nosotros quienes formamos el sistema y quienes le damos sustento con nuestro consumismo. Que mejor manera de acabar el año que celebrando nuestra faceta más asesina: El consumismo navideño.
El año que se va se lleva más cosas, puesto que cada vez miramos más hacia nosotros mismos, pero nos miramos el ombligo en lugar de mirar más adentro y descubrir en que podemos mejorar. Cada año somos más egoístas, más solitarios y menos solidarios, hay menos confianza en el vecino, el miedo se apodera de nosotros cuando lo tenemos todo para llevar una vida feliz.
Es por eso que para el nuevo año hemos de ser conscientes de nuestra situación. Ser conscientes de lo que hacemos al levantarnos cada día. La ignorancia no es excusa en el mundo de la informática y la comunicación. Todos sabemos que Bagdag fue saqueada en busca de petróleo. Todos sabemos que mucha de la ropa que regalaremos en reyes fue tejida por niños esclavos. Como lo sabemos, tenemos que retomar las riendas de nuestras vidas, y orientarlas hacia un futuro digno de seres humanos, digno de personas con sentimientos. Ya no hay peros que valgan, el mundo se viene abajo y es por nuestra culpa.
El año que se nos va se lleva un trocito de nosotros, se lleva esa posibilidad de ser mejores personas, esa ilusión con que arrancamos las navidades pasadas deseándonos todos un feliz y próspero año nuevo. Este año se ha llevado otro trocito de esa ilusión de cambiar el mundo, de ser un tilín mejores.
Pero ahora tenemos otra oportunidad. No la desperdiciemos.

Miguel Blanco Otano
Enero de 2004


Una cita con la historia

(http://www.periodicocnt.org/300abr2004/18/)
(http://www.ventanadigital.com/cartas/cita_con_la_historia.htm)
(http://www.redextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=103749)
Salíamos el sábado 20 de marzo al mediodía de Badajoz, dispuestos a cumplir nuestro compromiso de estar ahí, de mantener viva la lucha contra la guerra. El Foro Mundial de Mumbay propuso que ese día todas las capitales de mundo estuvieran en pie de paz, pidiendo, una vez más, lo que parece tan obvio. El día mundial contra guerra había comenzado y nosotros teníamos nuestra particular cita con la historia.
En Badajoz algunos colectivos habíamos intentado mover una manifestación que al final no pudimos convocar, dada la dejadez de la mayoría de colectivos que componen la Plataforma contra la Guerra de Badajoz, y tuvimos que irnos a Madrid entre preguntas de compañeros de por qué no había habido tal evento en nuestra ciudad.
En Mérida recogimos a otra compañera mientras nos uníamos a los más de 50 manifestantes que entre las notas del maravilloso Imagine de John Lennon estrellaban su rabia contra el panel de expresión que acabó decorado con magníficos alegatos a favor de la paz. Allí recogimos ánimos de todos para llegar a Madrid con más ganas que nunca de hacer ver a los poderosos de este mundo que los ciudadanos tenemos otra forma de ver y hacer las cosas, y que nosotros sí tenemos el valor de construir un mundo sin guerras y sin ejércitos.
No era el Madrid que todos conocíamos. Nada más llegar a Atocha el calor de las velas desplegadas en una espectacular alfombra nos recordaba que no estábamos todos, faltaban 200. Los atentados del pasado 11 de marzo han dejado un hueco en la capital de España que el paso de los años dudo sea capaz de cerrar. La tristeza de saber que no volverán por un lado. Por otro la amargura de saber que han muerto como consecuencia de una guerra contra la que muchos de los que no volverán clamaron el pasado año en esas mismas calles. Nosotros sabíamos entonces que la violencia engendra violencia, que no hay caminos para la paz, que la paz es el camino. Te viene a la cabeza la pregunta: ¿no son conscientes de lo que pasa en el mundo o es que no quieren solucionar el problema?
A medida que nos acercábamos a Neptuno, donde daba comienzo la multitudinaria manifestación, las calles iban llenándose de gente, de pancartas, de furgonetas con altavoces, de banderas. Me recordaba a aquella canción de Víctor Jara: "Aquí hermano, aquí sobre la tierra, el alma se nos llena de banderas", que hacía referencia a un compañero asesinado y a la lucha que le causó la muerte, allá en Chile, tantos años atrás. Nosotros estábamos en las calles pidiendo solamente eso. No más muertes.
La diversidad de partidos, sindicatos, colectivos, plataformas, redes y personas nos hacía soñar con que Otro mundo es posible. Estábamos todos, o casi todos, y desde esa pluralidad confluíamos a un mismo fin: No a la guerra. Unificación y diversidad no van reñidos. En este mundo tan confuso donde cada uno ve la vida desde su ventana, hemos de ser capaces de aportar cada uno nuestras discrepancias y ser capaces de dialogar, de unir voces en lo que nos une, y ser capaces de hacer que lo que separa nuestras opiniones no separe nuestros corazones. En contra de la propuesta del pensamiento único, yo, y tantos conmigo, proponemos en pensamiento crítico.
La noche se cerraba y llegaban datos de las multitudinarias cifras que se barajaban de las otras manifestaciones llevadas a cabo en Roma, Sidney, Londres,… Y a medida que la Plaza del Sol era tomada por el pueblo, éramos cada vez más conscientes de que habíamos cumplido en nuestra cita con la historia, de que el futuro necesita de la gente para contruirlo. Ese día el mundo entero se echó a la calle. Todos sabíamos que ese otro mundo era posible. En definitiva, todos siempre lo hemos sabido. Hoy hay 200 que no lo podrán disfrutar. Pero casi más pena dan esos otros tantos que tienen en su mano hacerlo realidad y por no sé que causa, no quieren. Señores poderosos del mundo de la política y del capital: Hágannos caso. Otro mundo es posible, y necesario.

Miguel Blanco Otano
Badajoz
Domingo, 21 de marzo de 2004