
I. Identificación del
objeto. Inicio. Reconoces el deseo de unificación con el Ser
Superior y el Dios/Diosa/Todo Lo Que Existe seguido por el inicio de
la acción que conduzca a este fin. Se producen invocación,
receptividad y compromiso con el objetivo. Inicias tu primera sesión
Ka. El cuerpo Ka podría describirse como el vehículo en el que el Yo
Superior desciende a la materia y en el que asciende junto con el
cuerpo a dimensiones superiores. Ka puede describirse como el
circuito eléctrico o el cuerpo de luz cuya función es anclar y
mantener la forma de tu Presencia Crística.
II. Polaridad, inteligencia y desafío. Tiene lugar el
reconocimiento de la necesidad de la acción que empieza a generar el
equilibrio de la polaridad del masculino/femenino internos y
externos. Despejas emociones y temas relativos a la falsa
separación, conflicto y dualidad. Se produce una armonía incipiente
aunque el Ka todavía está luchando con las resistencias del ego.
III. Flujo rítmico. Se genera un nuevo nivel en que las trabas
se reducen cuando el ego cede favor de tu intención divina. La
energía Ka fluye más fácil y continuadamente. Medida, definición. Se
asimilan lecciones de discernimiento y capacidad de mantenerse
enfocado en disciplina y determinación. Se pone a prueba tu
dedicación espiritual a tu meta de ascensión y llegar a se uno.
Cristo ha dicho que la pregunta espiritual que dispara esta
activación es: "¿Hay algo que valga la pena amar en este momento?"
Se reevalúan las prioridades y, a medida que eliges la forma
adecuada, el Ka se abre camino cada vez más contundente y
permanentemente.
V. Estar centrado. Poder divino. A medida que aceptas tu
verdadera identidad sin negar tu humanidad, te vas despojando del
ego y de identidades pasadas. La energía Ka empieza a sanar más
profundamente el sistema nervioso como resultado de este
despojamiento y aceptación. Se vislumbran una nueva madurez y serena
sabiduría.
VI. Equilibrio. El compromiso de vivir la vida plenamente a
todos los niveles genera un equilibrio y un abandono de la
resistencia a los sentimientos intensos. Comienzas a sentir el Yo
Superior siempre conectado con el cuerpo. Ka y kundalini
fluyen de forma sincronizada, armónica y continuadamente. Se acelera
el ritmo de despejamiento de las células.
VII. Canalización de energías de dimensiones superiores. Se
acentúan la renovación y sanación del alma. Empiezas a recordar el
mito de tus auténticos orígenes. El enlace estelar Ka desencadena un
mayor acceso a realidades multidimensionales. Ahora te comprendes y
te perdonas más intensamente.
VIII. Resonancia armónica. El amor a ti mismo y un amor
incondicional hacia los demás integran tu realidad. Ya no es posible
atribuir culpas. La compasión sin lástima se intensifica y así
materializas tu desapego. Se desvelan los temas esenciales. Te
sientes impulsado armónicamente por ti mismo, sintiéndote Uno con el
Creador. Es el sonido de una voz de amor. La resonancia de Ka
trasciende tiempo y espacio generando más recuerdos instantáneos de
tu propia verdad divina.
IX. Realización. Se terminan de romper las pautas kármicas
negativas. Actúas desde el Ser. Dejas de "hacer esfuerzos" y de
"intentar" para darte cuenta de que "eres aquello que buscas". Has
aceptado la responsabilidad de ser dueño de tu propio Ser. Se
mantiene el nivel de los canales y del flujo Ka. Estás plenamente
comprometido a alcanzar tu propio destino supremo, que es servir a
Todo Lo Que Es.
X. Manifestación de la meta. Te fusionas plenamente con el Yo
Superior dentro del cuerpo. Se despeja toda creencia en tus propias
limitaciones. El Ka, y el kundalini del cuerpo, así
como el Yo Superior se sincronizan continuada y armónicamente. Los
que estén dispuestos a verlo reconocen en ti tu auténtico yo y vives
plenamente tu objetivo superior.
XI. Disolución y absolución. Se disuelve todo aquello que no
sea esencial. Se produce una entrega total a tu propia iluminación
con la liberación de las últimas resistencias. Se examinan todas las
metas y los elementos relacionados con ellas, desechando los que no
se ajusten a la Voluntad Divina. El Ka se fusiona a nivel
celular y se hace cada vez más ligero. Se activa el cuerpo de luz.
XII. Universal. Tu autonomía cede todo el control a la Voluntad
Divina de la conciencia colectiva superior (porque tu voluntad se
vuelve una con la Voluntad Divina). Tu dedicación es absoluta,
automática y tu único deseo. El Ka ha completado su vínculo
con las estrellas y galaxias, cerrando el círculo al conectarse con
Dios/Diosa/Todo Lo Que
Es, así como con el yo futuro en Cristo de todo ser encuadrado en
niveles inferiores al tuyo.
XIII. Trascendencia. Has alcanzado la conciencia Crística y
puedes ascender cuando lo desees.
A fin de completar todo el
proceso,
debes embarcarte en el
camino de olvidar y recordar,
de abandonar y abandonarse
a Dios/Diosa/Todo Lo Que Es
y una total dedicación a
la purificación y trascendencia del ego...
Cuando no quede más que el yo, amando incondicionalmente, rendido e
iluminado,
es cuando empieza el
verdadero trabajo.
Elaborado por Amorah Quan Yin
basándose en los libros
"The Mayan Oracle" de
Ariel Spilsbury y Michael Bryner
y "Dreamspell" de José
Argüelles.