Los primeros cinturones negros que tuvo el país fueron los senseis Enrique Rey, Carlos López y Alejandro Romero. Años después, en 1976, reciben su grado los senseis Isidro Ortiz, antiguo entrenador de las Ligas del Valle y Cauca; Francisco Rojas, ex-entrenador de la Liga de Cundinamarca; Luis Eduardo Peña, fundador de la extinta Unión Colombiana de Karate (UCK); Jorge Moreno y Germán Cortés.
En 1979 el Sensei Hidetaka Nishiyama, uno de los más importantes maestros de los últimos años, realiza la primera de sus visitas a Colombia, dejándonos valiosos aportes técnicos. Esta visita fue promovida por el Sensei Adolfo Rojas, residente en Estados Unidos y alumno del famoso sensei Kubota. En este mismo año, por fallas administrativas, se presenta la deserción de la mayoría de cinturones negros de la Liga de Bogotá, asociándose y formando tanto la Asociación Colombiana de Karate (ASCOK), dirigida por el sensei Taninokushi; como la Asociación Superior de Cinturones Negros de Karate-Do Shoto kan (ASCNKS), dirigida por Marco Alfonso Gómez y con presidente honorario el sensei Fernández.
La Liga de Bogotá al quedar acéfala, envió a sus cinturones avanzados, 1 Kyu, Alvaro Ramírez y Edgar Vargas, actual entrenador de la Selección Nacional de Karate Tradicional, al curso de instructores en San Diego, California, USA, para que presentaran examen para primer Dan ante el maestro Nishiyama.
En 1980, se constituye la Federación Colombiana de Karate-Do (F.C.K), la cual, fue presidida por el Ingeniero Carlos Chavez, desde la ciudad de Medellín Antioquía, quien a su vez ocupó el cargo de Secretario General de la Federación Panamericana de Karate - PKF (anteriormente PUKO). La F.C.K. cuenta con el reconocimiento deportivo del Comité Olímpico Colombiano, en la actualidad es dirigida por el Sensei Baronio Cifuentes.
Desde el año de 1989, además de las competencias de Karate Tradicional se incluyeron las modalidades de Karate General en todos los torneos oficiales nacionales. Delegaciones de Colombia han participado en campeonatos Bolivarianos, Centroamericanos, Suramericanos, Panamericanos y Mundiales.
Las políticas de la F.C.K., han permitido lograr la unificación administrativa del Karate-Do en Colombia, acogiendo a las organizaciones privadas y apoyándolas para la conformación de las diferentes Ligas de acuerdo con la división política del país.