Literatura Cristiana

LA PRESERVACIÓN ESTÁ AUSENTE EN LOS TRABAJOS ESTÁNDAR SOBRE CRITICISMO TEXTUAL

 

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Republicado el 9 de Abril del 2000 (primeramente publicado el 30 de Marzo de 1999) (David W. Cloud, Fundamental Baptist Information Service, P.O. Box 610368, Port Huron, MI 48061-0368, fbns@wayoflife.org) - La doctrina de la preservación bíblica reposa en el mismísimo corazón del debate del texto de la Biblia. La Biblia no puede ser tratada como cualquier otro libro. Ella es la Palabra dada sobrenaturalmente por Dios. Dios la dio y Dios ha prometido preservarla. Sin embargo, la tesis subyacente del criticismo textual moderno es que la Biblia llegó a ser corrompida a través de los siglos y que es la tarea del criticismo textual restaurarla a su pureza original. El prominente crítico textual Constantino Tischendorf vio su tarea como "la lucha por recuperar la forma original del Nuevo Testamento" (Metzger, El Texto del Nuevo Testamento, p. 126). Su error, al igual que el de otros críticos textuales del siglo 19, estuvo en fallar en reconocer la promesa de Dios de la preservación. ¡Si él, [N.T.: Tischendorf], hubiera creído el propio testimonio de la Biblia, él hubiera conocido por fe que el Nuevo Testamento no necesitaba ser recuperado ya que no estaba perdido!
 
He estudiado muchos libros que representan el criticismo textual moderno. ¡LA MAYORÍA DE ELLOS NI SIQUIERA MENCIONAN LA PRESERVACIÓN DIVINA! Los siguientes son algunos de los libros sobre criticismo textual en mi biblioteca. Estos son algunos de los más influyentes trabajos sobre criticismo textual de los pasados 100 años:
 

      El Nuevo Testamento en el Original Griego (Introducción), por Westcott y Hort (1881).
      Una Historia del Criticismo Textual del Nuevo Testamento, por Marvin Vincent (1899).
      El Texto del Nuevo Testamento, por Kirsopp Lake (1900, 1949).
      Introducción al Criticismo Textual del Griego del Nuevo Testamento, por Eberhard Nestle (1901).
      El Canon y el Texto del Nuevo Testamento, por Casper Rene Gregory (1907).
      Historia del Criticismo del Nuevo Testamento, por F. C. Conybeare (1910).
      El Texto y el Canon del Nuevo Testamento, por Alexander Souter (1912).
      Una Introducción al Criticismo textual del Nuevo Testamento, por A. T. Robertson (1925).
      El Texto de la Biblia Griega, por F. G. Kenyon (1936, 1975).
      Estudios de los Manuscritos del Nuevo Testamento, por Merill Parvis and Allen Wikgren (1950).
      El Texto del Nuevo Testamento, por Bruce Metzger (1968).
      El Texto del Nuevo Testamento, por Kurt y Barbara Aland (1981).
       

Esos son todos los trabajos estándar sobre criticismo textual y se enfocan estrictamente en el hombre y sus insignificantes esfuerzos concernientes a la Biblia. No recuerdo que esos críticos textuales siquiera mencionen la promesa de Dios de preservar su Palabra, y ellos no proceden sobre el principio de que la Biblia fue sobrenaturalmente dada y preservada.
 
En gran contraste con esos trabajos de criticismo textual moderno están los escritos de los defensores del Texto Recibido o Tradicional. Estos hombres tratan a la Biblia como la infalible Palabra de Dios y creen que Dios ha protegido la transmisión de la Biblia, y ellos hacen de esta fe una parte central de su aproximación al criticismo textual. Entre ellos están incluidos: Frederick Nolan, Solomon Malan, George Samson, John William Burgon, Edward Miller, Herman Hoskier, Robert Lewis Dabney, Edward hills, Terrance Brown, Jay Green, y Donald Waite. Independientemente de si uno concuerda o no con esos hombres en cada detalle, uno encuentra en sus escritos una actitud enteramente diferente hacia la Biblia. Esta es una actitud de reverencia y fe que está ausente de los libros que defienden el moderno criticismo textual y las versiones modernas de la Biblia. Cuando comencé a investigar este tema en los tempranos años 1980, la falta de temor reverente hacia la Biblia y la falta de fe en la divina preservación por parte de los críticos textuales fue una de las primeras señales de advertencia que me guiaron a rechazar el moderno criticismo textual.
 

      "Oíd la palabra del SEÑOR, VOSOTROS LOS QUE TEMBLÁIS A SU PALABRA; vuestros hermanos que os odian, que os desechan por causa de mi nombre, dicen: El SEÑOR sea glorificado. Pero él aparecerá para alegría vuestra, y ellos serán avergonzados" (Isaías 66:5, KJV).
       

EL ALCANCE DE LA PRESERVACIÓN:
 
En el mismo fundamento está el hecho de que la misma Biblia que clama ser infaliblemente inspirada es la que también clama ser infaliblemente preservada. Mi fe en esto no está basada en el sentido común (aunque es sensato creer que si Dios dio una infalible Escritura Él la preservaría). Mi fe en esta materia está basada en las promesas de un Dios que no puede mentir.
 
Jack Moorman, en su excelente manual Asentada Para Siempre, enuncia la cuestión sencillamente: "Un mucho mejor principio es dado en Romanos 14:23 "Lo que no es de fe es pecado" (KJV). Si yo no puedo tomar por fe la Biblia en mi mano y decir ésta es la preservada Palabra de Dios, entonces esto es pecado. Si nosotros no nos aproximamos desde el punto de vista de la fe al estudio de como tuvimos nuestra Biblia, entonces esto es pecado. Si yo no puedo creer lo que Dios dice sobre la preservación de Su Palabra, entonces yo no puedo creer lo que Dios dice sobre su inspiración tampoco, todo esto es pecado".
 
La fe se afirma sobre la palabra de Dios. Veamos exactamente lo que la Biblia dice sobre esta materia:
 
SALMOS 12:6-7: "Las palabras del Señor son palabras limpias: como plata probada en un horno de tierra, purificada siete veces. Tú las/los guardarás, Oh Señor, tú las/los preservarás de esta generación por siempre" (KJV).
 
Este pasaje sumariza la doctrina de la preservación de la Biblia. Este promete que las palabras limpias (no solo pensamientos o enseñanza general) de Dios serán guardadas por siempre.
 
Algunos no concuerdan en que el Salmo 12 deba ser incluido en una lista de versículos sobre la preservación de la Biblia. Mientras que la Versión King James sencillamente permite al versículo 7 referirse a la preservación de las palabras de Dios, las versiones modernas traducen el versículo 7 en tal modo que éste no puede posiblemente aplicarse a la preservación de la Biblia. La NIV es representativa: "Y las palabras del Señor son perfectas, como plata refinada en un horno de barro, purificada siete veces. Oh Señor, tú nos guardarás seguros y nos protegerás de tal pueblo para siempre". La traducción de la NIV de Salmos 12:7 puede solamente referirse a la preservación del pueblo.
 
En un reporte sobre la historia de la traducción y la interpretación de Salmos 12:6-7, Peter Van Kleeck, Pastor principal de la Iglesia Bautista de la Calle Wealthy en Grand Rapids, Michigan, muestra que el testimonio está dividido. Algunos intérpretes han visto a Salmos 12:7 como aplicándose a la preservación de la Biblia; otros lo han visto como aplicándose a la preservación del pueblo de Dios; otros lo han visto como teniendo una doble aplicación. Así, Van Kleeck habla del "genio de la ambigüedad". Su reporte fue completado en el proceso de conseguir un M.A.R. en el Seminario Teológico Calvino. Yo he publicado largos extractos de éste en el artículo "Salmos 12:7 y la Preservación de la Biblia" en el sitio Way of Life en la sección de Versión de la Biblia de la Base de Datos de la Apostasía de los Últimos Tiempos. Éste artículo también se encuentra en la O Timothy Computer Library [Biblioteca de Computadora: O Timothy].
 
Doug Kutilek ejemplifica a aquellos entre los Bautistas fundamentalistas que niegan que Salmos 12:7 es una promesa de preservación de la Biblia. En los tempranos años 1980, el Evangelista Robert L. Sumner imprimió el artículo de Kutilek sobre esto en El Evangelista Bíblico (mientras Kutilek era un maestro en el Colegio Bíblico Bautista en Springfield, Missouri). Luego de leer el artículo de Kutilek yo escribí al Doctor Bruce Lackey y recibí el siguiente excelente comentario en Febrero de 1984:
 

      Yo me remito a las siguientes razones para no moverme de mi convicción de que Salmos 12:6-7 enseña la preservación de la Escritura.
       
      1. Su admisión [de Kutilek] de que hay ocasionales exepciones para el principio de concordancia en la Biblia Hebrea (ver Gramática Hebrea de Gesenius 135 o) muestra inmediatamente que la interpretación de la preservación no es automáticamente incorrecta, sino que gramaticalmente es definitivamente posible. Una situación algo similar existe en Juan 15:6, donde "los" es un plural neutro en griego, y "arden" es un verbo singular. Dana y Mantey, en Una Gramática Manual del Griego del Nuevo Testamento, en la página 165, da la siguiente afirmación: "Una exepción parecida para el principio de sintaxis anterior es el hecho de que un sujeto plural neutro regularmente toma un verbo singular (Juan 9:3)". Por lo tanto, no es sabio probar o desprobar una posición usando el argumento del género y número. Cualquiera que estudia lenguajes sabe que existen exepciones.
       
      2. El argumento de listar varios versículos en Salmos donde "guardar" y "preservar" hablan de personas no es realmente de peso. Salmos 12:6-7 podría ser el único lugar en el libro entero que usa esas palabras para referirse a cosas [distintas de personas], pero ello no descalificaría la situación. Salmos 110:4 es el único versículo en el Antiguo Testamento que enseña el sacerdocio de Melquisedec del Señor Jesucristo, ¡pero Hebreos 4:7 no duda en hacer algo grande de esto!
       
      3. El argumento del contexto tampoco tiene fuerza. Él dice, "La verdad básica del mensaje de Salmos 12 es clara: el salmista lamenta la pérdida del derecho y la creciente fortaleza de la maldad". Entonces, él trata de mostrar que el versículo 7, enseñando preservación, no encajaría. Si eso es verdadero, tampoco encajaría el versículo 6. Más bien, el contexto es favorable a la interpretación de la preservación. La promesa de Dios de salvar al pobre y necesitado es dada en el versículo 5; los versículos 6 y 7 son introducidos para mostrar que Su promesa del versículo 5 nunca será quebrantada.
       
      4. En el último párrafo, él [Kutilek] dice que aquellos que aplican estos versículos "a cualquier doctrina de preservación de la Biblia" son culpables de manipular "la Palabra de Dios engañosa y deshonestamente, algo indigno de cualquier hijo de Dios". Pero anteriormente, él admitió que ilustres intérpretes tales como John Wesley, Henry Martyn, G. Campbell Morgan, y Kidner, estuvieron de acuerdo con la interpretación de la preservación. ¡Suena igual que un ratón atacando elefantes! Ellos podrían haber errado en algunos puntos, pero ellos ciertamente no fueron engañosos y deshonestos.
       
      Algunos otros versículos que enseñan que Dios preservaría Sus Palabras por todas las generaciones son Salmos 33:11; 119:152, 160; Isaías 59:21; Mateo 24:35; y 1 Pedro 1:25. También, una comparación de Mateo 28:20 y Juan 14:23 muestra que la promesa de Cristo de su continua presencia con nosotros es cumplida cuando nosotros guardamos Sus palabras; entonces Sus palabras deben estar disponibles a los creyentes "siempre, aún hasta el fin del mundo. Amén" (Carta de Bruce Lackey, Febrero 1984).
       

Bruce Lackey, quien murió en 1988, era el Decano de la Escuela Bíblica en Tennessee Temple cuando yo concurría allí en los años 1970. El fue un hombre de Dios y un verdadero erudito. Estudió su Nuevo Testamento Griego cada día. Fue un diligente y cuidadoso investigador. Pero fue también un creyente de la Biblia. Su doctrina estuvo siempre basada en las Escrituras, no en la lógica humana. El no tenía miedo de rechazar posiciones eruditas populares si ellas eran contrarias a la Palabra de Dios.
 
SALMOS 33:11: "El consejo del Señor permanece para siempre, los pensamientos de su corazón a todas las generaciones" (KJV).
 
Salmos 33:11 dice que los pensamientos de Dios no serán perdidos, sino que más bien permanecen para todas las generaciones, y nosotros sabemos por pasajes tales como 1 Corintios 2:12-13 que estos pensamientos divinos han sido expresados a través de palabras divinamente escogidas. "Las cuales cosas nosotros también hablamos, NO EN LAS PALABRAS que la sabiduría del hombre enseña, SINO LAS QUE el Espíritu Santo enseña..." (KJV). La promesa en Salmos 33, por lo tanto, es también una promesa de la preservación verbal de la Escritura.
 
SALMOS 100:5: "Porque el Señor es bueno; su misericordia es eterna; y su verdad perdura para todas las generaciones" (KJV).
 
SALMOS 111:7-8: "Las obras de sus manos son la verdad y el juicio; todos sus mandamientos son seguros. Ellos permanecen firmes para siempre y siempre, y están hechos con verdad y rectitud" (KJV).
 
SALMOS 117:2: "... la verdad del Señor perdura para siempre. Alabad al Señor" (KJV).
 
Salmos 100:5, 111:7-8, 117:2 prometen que la verdad de Dios permanecerá para siempre y perdurará para todas las generaciones. Esto podría significar que la sana doctrina será preservada en general, como sostienen aquellos que toman un punto de vista naturalista de la preservación, pero eso no puede ser verdad. Nosotros sabemos que la verdad de Dios no está expresada para el hombre meramente en términos doctrinales generales, sino en palabras seleccionadas divinamente. Dios no ha dado meramente al hombre un patrón de verdad; Él ha dado la mismísima forma de la verdad en las Escrituras. Ella es la verdad verbalmente inspirada que el Antiguo Testamento promete que será preservada. Salmos 100:5 conecta la preservación de la Biblia con la bondad de Dios y la misericordia. Es a causa de que Dios ama al hombre que Él ha dado Su Libro. Salmos 100:5 nos recuerda que el mismo amor que motivó a Dios a inspirar las Escrituras le motiva a guardarlas.
 
SALMOS 119:89: "Por siempre, Oh Señor, tu palabra está establecida en el cielo" (KJV).
 
SALMOS 119:152: "Respecto a tus testimonios, yo tengo sabido de antiguo que tu los has fundado para siempre" (KJV).
 
Salmos 119:89 y 119:152 prometen que la Palabra de Dios está eternamente establecida. No importa lo que el Diablo y los hombres impíos hagan en sus intentos de destruir o corromper la Palabra de Dios, ellos no tendrán éxito. En definitiva, la Biblia no será corrompida o perdida.
 
SALMOS 119:160: "Tu palabra es verdadera desde el principio: y cada uno de tus justos juicios perduran para siempre" (KJV)
 
De acuerdo a Salmos 119:160, aun las mismísimas porciones más antiguas de la Palabra de Dios, Génesis y los otros escritos de Moisés, son infaliblemente inspirados y serán preservados.
 
ISAÍAS 40:8: "Sécase la hierba, la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanecerá para siempre" (KJV).
 
ISAÍAS 59:21: "En cuanto a mí, éste es mi pacto con ellos, dice el Señor: Mi espíritu que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no se apartarán de tu boca, ni de la boca de tu simiente, ni de la boca de la simiente de tu simiente, dice el Señor, de aquí en adelante y para siempre" (KJV).
 
Isaías suma su "amén" a la doctrina de la preservación. De acuerdo a Isaías 59:21, es la misma palabra de Dios la que será preservada. Note que la preservación de la Palabra de Dios está conectada con su uso entre las personas creyentes. Las Escrituras serán preservadas por el uso, no por desuso [N. T.: Dios afirma claramente que lo que le fue hablado a Isaías sería propagado por todas las generaciones que vendrían y que no faltaría de la boca de ellos para siempre].
 
MATEO 4:4: "Escrito está: El hombre no vivirá solamente por el pan, sino por cada palabra que procede de la boca de Dios" (KJV).
 
MATEO 5:18: "Porque verdaderamente digo a vosotros: Hasta que el cielo y la tierra pasen, ni una jota o ni una tilde de ningún modo pasarán de la ley, hasta que todo esté cumplido" (KJV).
 
MATEO 24:35 "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" (KJV).
 
Como podemos ver en las Escrituras anteriores, el Señor Jesucristo es muy específico en su enseñanza sobre la preservación de la Escritura. Él enseña que el hombre debe tener las mismísimas palabras de Dios, y promete que Sus PALABRAS no pasarán. ¡En Mateo 5:18, Él dice que las mismísimas JOTAS Y TILDES de la Palabra de Dios no pasarán! Eso es ciertamente preservación verbal.
 
MATEO 28:18-20: "Y Jesús vino y les habló diciendo: Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra. Por tanto vosotros id, y enseñad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre de el Padre, y de el Hijo, y de el Espíritu Santo: enseñándoles a observar todas las cosas que os he mandado. Y: He aquí: yo estoy con vosotros siempre, aún hasta el fin del mundo. Amén" (KJV).
 
MARCOS 8:38: "Por lo tanto, si alguno se avergonzare de mí y de mis palabras entre esta generación adúltera y pecaminosa, de él también se avergonzará el Hijo del hombre, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles" (KJV).
 
1 TIMOTEO 6:13: "Que guardes este mandamiento sin mancha, irreprensible, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo" (KJV).
 
Versículos tales como Mateo 28:20, Marcos 8:38, y 1 Timoteo 6:13 dan por sentada la preservación de la Escritura. Cada generación de Cristianos es requerida a guardar y enseñar todas las cosas que Cristo mandó, no solamente los mandamientos que Él dio en los Evangelios, sino aquellas que Él dio a través de los Apóstoles. Esto no sería posible a menos que los mandamientos del Señor estén preservados en detalle en las Escrituras.
 
1 PEDRO 1:23: "Siendo nacidos de nuevo, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre" (KJV).
 
1 PEDRO 1:25: "Pero la palabra del Señor perdura para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio es predicada a vosotros" (KJV).
 
El Apóstol Pedro nos dice que la Palabra de Dios es preservada perpetuamente, y esto incluye la Palabra que ha sido predicada a nosotros en los escritos del evangelio. Y por escritos del evangelio nosotros debemos entender que Pedro significa la totalidad del Nuevo Testamento, no solo los primeros cuatro libros, de manera que así Hebreos 2:3 nos instruye que el evangelio "al principio comenzó a ser hablado por el Señor, y fue confirmado a nosotros por los que le oyeron a él" (KJV).
 
APOCALIPSIS 22:18-19: "Porque yo testifico a cada hombre que oye las palabras de la profecía de este libro: Si algún hombre añadiere a estas cosas, Dios le añadirá a él las plagas que están escritas en este libro. Y si algún hombre quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro" (KJV).
 
Coronando nuestra breve consulta de la Escritura sobre la doctrina de la preservación bíblica está el testimonio de Apocalipsis 22:18-19. En el último capítulo de este libro, al hombre le es dada una espantosa advertencia de no manipular sus contenidos. Obviamente, esto se aplica directamente a Apocalipsis, pero debe aplicarse igualmente al Libro entero del cual Apocalipsis forma el último capítulo. Piense sobre esto. Si a la humanidad se le prohibe quitar o añadir de los contenidos de un Libro, debe ser obvio que Dios intenta preservar aquel Libro en cada detalle. Note que son las PALABRAS las que se prohiben al hombre manipular, no meramente la doctrina general o la enseñanza. "Porque yo testifico a cada hombre que oye las PALABRAS de la profecía de este libro ... si algún hombre quitare de las PALABRAS del libro de esta profecía ... " (KJV). ¡Las PALABRAS! Si Dios prohibe al hombre manipular cualquiera de las PALABRAS de la Biblia, es obvio que Él intenta preservar aquellas palabras de modo que ellas estén disponibles al hombre. Porque de otro modo la advertencia de Apocalipsis 22:18-19 no tendría sentido.
 
En suma, la Biblia promete que Dios preservará Su Palabra en su forma pura, incluyendo los más mínimos detalles (las jotas, las tildes, las palabras), y que esto incluye las Escrituras en su totalidad, Antiguo y Nuevo Testamentos. La doctrina bíblica de la preservación es la preservación verbal, la preservación plenaria, y es la única visión razonable a la luz de la doctrina bíblica de la inspiración verbal, la inspiración plenaria de los Escritos. ¿De qué beneficio son los escritos infalibles que no puedan existir más?
 
Alabo a Dios que nosotros no somos dejados a la deriva sobre los inestables océanos de la erudición de la crítica moderna. A causa de la fe en las promesas de Dios de preservar Su Palabra, yo puedo rechazar los nuevos textos y Biblias y puedo enclavarme confiadamente en la fiel Versión King James en Ingles basada en el Texto Recibido y a las versiones en otros lenguajes basadas en el Texto Recibido. Usted dirá "¿Puede la cuestión ser tan simple?". ¿Porqué no? Mis amigos, Dios no ha permitido que su libro sea perdido o corrompido.
 
Ver también "Los Problemas con la Preservación de la Biblia" (Marzo 30, 1999, Fundamental Baptist Information Service). (Para una copia del artículo, ver el sitio Way of Life bajo la sección de la "Versión de la Biblia" de la Base de Datos de la Apostasía de los Últimos Tiempos. http://www.wayoflife.org ).

 


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